El 8 de diciembre de 1996 la mayoría de la ciudadanía votó por un escaso margen de 3,3% a favor de una reforma constitucional que modificó de forma sustancial el sistema electoral uruguayo.
El 8 de diciembre de 1996 la mayoría de la ciudadanía votó por un escaso margen de 3,3% a favor de una reforma constitucional que modificó de forma sustancial el sistema electoral uruguayo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáA grandes rasgos, esa reforma separó en el tiempo las elecciones nacionales de las departamentales, consagró la elección de un candidato único por partido político a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República, y la posibilidad de que exista una segunda vuelta si ninguna de las fórmulas presidenciales obtiene la mayoría absoluta de votos.

Esa reforma ocasionó un áspero debate en el Frente Amplio, ya que la mayoría de la coalición de izquierda, con Tabaré Vázquez a la cabeza, rechazó la propuesta con el argumento de que se trataba de una estrategia para frenar su triunfo. Otros sectores, en cambio, como el liderado por el actual vicepresidente Danilo Astori, la apoyaron, al considerar que era buena para el país.
En la contratapa de la edición Nº 873, del 12 de diciembre de 1996, Búsqueda publicó un artículo con el siguiente título: “El plebiscito ahondó diferencias en el Frente Amplio, donde los impulsores del ‘No’ acusan a Astori por eventual derrota”.
“La pequeña diferencia que el domingo 8 separó al ‘Sí’ del ‘No’ en el plebiscito constitucional provocó una brecha inversamente proporcional entre los partidarios de una y otra opción en el seno del Frente Amplio” (FA), comenzaba el artículo.
Según esa nota, la dirigencia del FA empezó a “señalar con el dedo” a Astori por considerarlo “responsable” de la victoria del “Si”.
“A esas discrepancias se agregaron los reproches lanzados desde tiendas socialistas y radicales contra Asamblea Uruguay a causa de su manifiesto apoyo al proyecto reformista”, agregó.
De acuerdo con el artículo, los sectores afines a Astori y al ex presidente del FA Líber Seregni —quien también apoyó la reforma constitucional— intentaron sin éxito postergar la realización de un congreso previsto para esos días “para evitar los enfrentamientos” a propósito de la reforma.
En ese clima, el entonces secretario general del Partido Socialista, Reinaldo Gargano, declaró a Búsqueda que todos quienes apoyaron el “Sí” se “aliaron con la derecha”. En esa misma línea remarcó que la participación de Asamblea Uruguay en un bando distinto al del resto del FA fue “malo, negativo y perjudicial”.
Por su parte, el dirigente del Movimiento 26 de Marzo —en ese momento aún dentro del FA— Eduardo Rubio declaró que la diferencia de pocos votos que separó al “Sí” del “No” fue “responsabilidad en gran medida de quienes desde el Frente Amplio hicieron campaña por el ‘Sí’”.
Asimismo, el dirigente del Movimiento de Participación Popular (MPP) Gustavo Vázquez señaló que “la falta de homogeneidad” en el FA sobre este tema obligó a “un esfuerzo suplementario de militancia”.
Con gran habilidad política, el entonces candidato presidencial Vázquez transformó lo que había sido una derrota en una victoria. Según la nota de Búsqueda de ese entonces, Vázquez “sugirió que el respaldo electoral obtenido por el ‘No’, al que sumó los votos en blanco y anulados (49,8%) augura excelentes posibilidades para una victoria electoral”.
“Si alguien tiene duda, en un balotaje ya estamos saliendo con el 50% de los votos”, exclamó ante una concentración de militantes que lo aclamaron como candidato a presidente.