La soja continuará ganando espacio en el mercado mundial de aceites vegetales, frente al aceite de palma, que se encuentra estancado y con pocas posibilidades de crecimiento, y a una demanda que crece a razón de un 5 % a 6 % anual en China e India.
La soja continuará ganando espacio en el mercado mundial de aceites vegetales, frente al aceite de palma, que se encuentra estancado y con pocas posibilidades de crecimiento, y a una demanda que crece a razón de un 5 % a 6 % anual en China e India.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPara Dominic Schnider, economista en jefe de commodities y divisas asiáticas del banco suizo UBS, si bien el corto plazo es negativo para la soja, tendrá un período de auge de precios en un plazo de tres a cuatro años.
La soja, dentro de un mercado global de aceites vegetales de 175 millones de toneladas, ocupa un 27 %, mientras el liderazgo, con amplio margen, lo ostenta el aceite de palma, que cubre un 40 % de la demanda mundial.
La oferta de aceite de palma ha tenido un crecimiento superior al de la soja en los últimos años, pero según Schnider, esa tendencia posiblemente de aquí a tres años puede no repetirse, lo que representará una oportunidad de crecimiento para el aceite de soja. “El aceite para el consumo de algún lado deberá salir, y creo que el que va a aprovechar es la soja”, señaló.
Explicó que el aceite de palma es el factor clave en este momento para satisfacer la demanda y que eso, en promedio, ha sido así en los últimos años, pero aseguró que ese “perfil va a cambiar”. Sostuvo que “en Asia, Malasia, Indonesia, el área ya no va a crecer mucho y vamos a tener un cambio radical”.
Este especialista dijo que el área del cultivo para aceite de palma ha tenido un crecimiento en los últimos años desde un 4 % y hasta 8 %, pero que de aquí en adelante esos números no se van a repetir y prácticamente no va a aumentar la superficie.
Sumado a esto señaló que el aceite de palma no tiene posibilidades de incrementar los rendimientos como sí las tiene la soja, por lo que posiblemente la oferta del primero no crezca tan fuerte como lo hizo hasta ahora, que estuvo en alrededor del 6 % y 7 % en el promedio de los últimos años. Aseguró que ese crecimiento se va a limitar a un guarismo por debajo del 4 % e incluso dijo que quizás se ubique en un 3 %, mientras que la demanda mundial de aceites vegetales continuará creciendo en los niveles en que lo venía haciendo, a un ritmo del 5 % a 6 % anual en China e India. Aseguró que para ese entonces vendrán tiempos buenos para la soja, debido a que si bien se prevé un aumento de 20 millones de toneladas hasta el 2023, dudó de que esos pronósticos se cumplan. “La demanda va a estar ahí, pero la oferta no va a satisfacerla. Y al final significa que el aceite de soja tendrá que tener un papel más importante”.
Schnider señaló que en China el porcentaje de uso de la soja ha aumentado mucho, ya que mientras en 1990 representaba un 21 % del total, hoy representa casi la mitad de todo el aceite de consumo debido a que es superior al de palma en calidad, y a medida que el ingreso empiece a subir, va a tener más demanda. Sostuvo que lo mismo pasará en la India, donde el aumento de la palma fue de un 10 % a un 54 %, pero también la soja subió. “Me imagino que en 5 años este número va a seguir cambiando y como ya no vamos a ver aumentos en el aceite de palma, vamos a tener un porcentaje de soja mucho más grande”, afirmó.
Sostuvo que “vale la pena” mirar lo que está pasando en China e India con el aceite de palma, ya que representan en conjunto un mercado de 2.500 millones de personas.
Dijo que “simplemente, si no estamos en este momento capacitados para crecer en superficie de tierra cultivada, si no hay otro Brasil que pueda aumentar el área, la única forma es aumentar la productividad. El enfoque va a ser productividad y si nuestras estimaciones en tres años se cumplen, creo que vamos a tener algunos días con sonrisas interesantes”.
Recomendó especialmente a los agricultores uruguayos que a mediano plazo tomen una posición más allá de los granos, que no se centre su atención únicamente en el maíz o la soja, sino que observen con atención el mercado del aceite de palma. Aseguró que “sin el aumento del aceite de palma en los últimos 10 años, el precio de la soja hoy sería un 50% más alto”. Y enfatizó que fue el crecimiento de la oferta del aceite de palma el que limitó los precios de la soja, y si eso no es tomado en cuenta “va a ser muy difícil de entender qué es lo que está pasando a escala mundial”.
Consultado especialmente por la utilización de soja como proteína, dijo que en primer lugar se debe tener en cuenta que el PIB per cápita de China estará llegando en los próximos años a los U$S 15.000, mientras que hace 10 años se ubicaba entre U$S 2.000 y U$S 3.000. Y señaló que esto representa un cambio radical en lo que respecta al consumo de proteínas.
En China los salarios han subido entre un 8 % y un 10 % anual en los últimos 10 años y el costo laboral entre 2010 y 2014 aumentó 75 %, lo cual muestra un “enorme” poder adquisitivo, agregó Schnider, quien dijo que posiblemente la misma situación se dé también en la India, que hoy se encuentra en los mismos niveles de ingreso per cápita en que estuvo China en los años 2002/2003. Sostuvo que si en India el nuevo gobierno confirma las buenas expectativas y ejecuta un cambio radical en su economía, es muy posible que en el largo plazo Uruguay tenga “precios mucho más altos” para su producto.