• Cotizaciones
    miércoles 22 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Entre jóvenes

    Leonard Elschenbroich y Josep Vicent con la Filarmónica de Montevideo

    Cuando el año pasado escuchamos por primera vez al violonchelista Leonard Elschenbroich en un trío de cámara, dijimos que iba a dar que hablar, porque tenía 27 años y hacía cantar el cello como un consumado y veterano intérprete, con un sonido sedoso, un vibrato intenso y una afinación inmaculada. Un año después vuelve a visitarnos y confirma aquellas dotes haciendo el “Concierto de Dvorak op.104”. Sigue impresionando el volumen de sonido que saca de su instrumento. En un concierto como este (martes 4, Teatro Solís), donde muchas veces el cello desaparece dentro de la masa orquestal, el joven cellista alemán siempre sonó audible, despegado del conjunto. Hizo gala además de gran sensibilidad para frasear en el Adagio. Su desempeño resistió con honor la comparación con una cercana versión de Antonio Meneses con la Sinfónica de Minas Gerais, en noviembre del año pasado, y eso ya es mucho decir porque Meneses es un instrumentista consagrado, de prolongada trayectoria.

    El muy controlado acompañamiento en manos del español Josep Vicent ayudó a ese balance de volumen entre el solista y la orquesta, redondeando así una versión con puntos altos en el diálogo del cello con la flauta en el primer movimiento, lucimiento de bronces y maderas en el tercer movimiento y una delicia en los últimos compases del mismo movimiento, con el cello y la orquesta cantando a media voz.

    El español Josep Vicent, también joven aunque no tanto como el solista (nació en 1970), es un director más efusivo que elegante en sus gestos, de temperamento sanguíneo, que salta mucho sobre el podio y no parece exhibir una gran independencia en los movimientos de sus dos manos. No obstante, sabe lo que quiere y consigue una muy buena respuesta de los músicos. Su versión de la “Sinfonía N°9 op.95” de Dvorak fue vibrante y sonora. Contagió a la orquesta su notorio entusiasmo y los movimientos primero, tercero y cuarto fueron arrolladores, con algún fugaz pasaje de descontrol. Al Adagio, en cambio, le faltó una lectura más honda que permitiera calar con mayor profundidad en la belleza de ese movimiento y elevar a otras alturas la interpretación.

    Es de justicia consignar que pocas veces he escuchado las maderas y los bronces de la Filarmónica tocar con la entrega que lo hicieron. Es cierto: a veces los bronces taparon un poco a las cuerdas, seguramente fruto del entusiasmo con que asumieron su rol, sin vacilaciones. Pero bienvenido ese entusiasmo y esa seguridad que mostraron. Todo indicaría que Vicent ha trabajado mucho en los ensayos sobre estos sectores. Vienen en la próxima fecha dos pruebas de fuego para ellos: el Tercero para piano y orquesta de Rachmaninov y “Petroushka” de Stravinsky.