Con una trayectoria espectacular que lo tiene como uno de los mejores golfistas aficionados de todos los tiempos a escala sudamericana, el nombre de Fernando Chiesa despierta en el mundo del golf admiración y respeto.
Con una trayectoria espectacular que lo tiene como uno de los mejores golfistas aficionados de todos los tiempos a escala sudamericana, el nombre de Fernando Chiesa despierta en el mundo del golf admiración y respeto.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el marco de la Copa Presidentes, disputada en el Club de Golf del Uruguay el fin de semana pasado, la presencia de Chiesa fue una de las notas salientes de la competencia dada su larga y rica vinculación con la institución de Punta Carretas desde hace varias décadas. A modo de ejemplo, Chiesa tuvo el récord de la cancha (66 golpes) durante muchos años, además de ganar el Abierto Ciudad de Montevideo, el campeonato insignia de la institución, en el año 1979 con un excepcional score de 279 golpes para los 72 hoyos.
En la entrega de premios, la presidenta del Club de Golf del Uruguay, Marta Penadés, hizo entrega a Chiesa de un cuadro en un emotivo homenaje al gran golfista argentino.
En tiempos donde el dinero manda, la carrera de Chiesa muestra un convencimiento y seguridad propia de quien tiene las cosas claras. Varias ofertas para pasar al profesionalismo fueron desechadas para mantenerse en el amateurismo, lo que recuerda el caso del estadounidense Bobby Jones, el más grande golfista amateur de todos los tiempos. En la noche del sábado se llevó a cabo en el Club de Golf una cena de confraternidad con todos los participantes de la competencia interclubes. Allí Chiesa dialogó con Búsqueda sobre sus inicios, su relación con Punta Carretas y hasta su visión del golf de hoy en día, entre varios temas. A continuación un resumen de sus declaraciones.
“Comencé a jugar a la edad de 12 años en el Jockey Club de Rosario, pero en realidad los comienzos fueron por casualidad, ya que en verano íbamos de vacaciones a Mar del Plata donde un amigo y su padre jugaban. Un día me invitaron a ir y mi padre me alentó a que fuera a la cancha de Playa Grande, ahí fue mi primer contacto con el golf”, comentó Chiesa. “Será por ello que cada vez que me preguntan, digo que la mejor cancha de golf de Argentina es la de Playa Grande. Quedé tan entusiasmado que apenas volví de las vacaciones empecé a tomar clases en el Jockey de Rosario. Nunca más dejé, parece mentira hoy, con 59 años, tanto tiempo detrás de la pelotita” (se ríe).
“A poco tiempo saqué hándicap y recuerdo comencé a venir a Punta Carretas a jugar, usted se va a acordar, la Copa Río de la Plata para menores de 18 años, desde esa época vengo al Club de Golf del Uruguay”, relató. “Siempre fui muy competitivo, desde chico, quizás eso me lleva a seguir jugando, practicando hoy en día con compromisos familiares y laborales, pero siempre encontrando un tiempo para tirar pelotas, para jugar unos hoyos. Evidentemente, luego de tantos años tengo un gran compromiso con el golf, es mi gran pasión”.
Chiesa prosiguió su relato vinculado a Uruguay. “Vengo a Punta Carretas desde mediados de la década de los 70, me alojaba en casa de un gran amigo, Fernando Scelza. En 1979 tuve el gran honor de ganar el Abierto Ciudad de Montevideo con un score de 279 golpes, el cual, me consta, estuvo mucho tiempo sin batir; en la tercera vuelta hice 66 golpes, lo que era récord del campo”.
“Para mí, fue un triunfo inolvidable, en la última ronda salimos a jugar con Ricardo Rossi y Luis Carbonetti, dos verdaderos fenómenos, y terminé ganando yo”, contó. “Aquí además jugué dos de las 21 copas Los Andes que tengo jugadas en mi carrera, la primera fue en 1978, que ganamos, y luego en 1988, cuando salimos segundos detrás de Brasil”.
Chiesa dijo que “la cancha de Punta Carretas es excepcional por su ubicación, por su trazado”. Y añadió: “Me alegra mucho que no haya sido modificado con el paso de los años, es un verdadero tesoro que hay que conservar. Sinceramente me impactó el estado en que está presentado el campo, luego de un invierno terrible que sufrimos mucho los golfsitas. Los greens, los tees están impecables”.
“Por otra parte, este club siempre se caracterizó por estar en todos los detalles, cada campeonato que organiza es un lujo, para mí es un gran club de golf”, aseguró.
“Es cierto, a lo largo de mi carrera tuve varios ofrecimientos para pasar al profesionalismo, pero siempre me negué”, dijo, y se justificó: “No se es mi forma de entender y jugar al golf; hoy la carrera como aficionado de la mayoría de los chicos que juegan bien es muy corta, eso en mi época no ocurría”.
“Siempre pongo el ejemplo de Emiliano Grillo, a quien tuve como jugador en dos Sudamericanos y en un Mundial, por lo cual no me extraña su realidad actual en el PGA Tour de Estados Unidos. Pero si vemos la realidad de los Spieth, McIlroy, Rahm, Thomas, todos tuvieron una carrera como amateurs muy corta”.
“Personalmente, creo que fui un buen amateur, pero que para jugar como profesional era otro desafío, otro nivel, nunca lo sabré. Por otra parte, el fallecimiento de mi padre llevó a que tuviera que, a los 20 años, comenzar a trabajar en la empresa familiar. En paralelo hice una carrera universitaria, me recibí de contador pero nunca pensé en pasar al profesionalismo”, concluyó.
“Hoy mi golf está en otra etapa, sería ridículo pretender jugar a la par con los chicos que se destacan hoy, con las distancias que alcanzan es otro deporte. Lo disfruto jugando con mi esposa, mis amigos, este tipo de torneos interclubes, pero de todos modos sigo practicando cuatro a cinco días por semana buscando dilatar lo más posible el retiro”, dijo el golfista.
En cuanto al golf en Argentina, sostuvo que “lamentablemente las diferentes crisis por las cuales ha atravesado el país en los últimos tiempos lleva a que el golf no se haya desarrollado como puede. Al día de hoy son 60.000 golfistas matriculados, número que no ha variado mucho últimamente y 330 canchas en todo el país. Si bien hay un crecimiento, es una pena porque creo que hay un potencial enorme para desarrollar”.