Los gestos de aproximación entre el oficialismo y la oposición, que se vieron apenas estalló en el país la crisis por el Covid-19, dieron paso en los últimos días a un clima político más distante y hasta hostil.
Los gestos de aproximación entre el oficialismo y la oposición, que se vieron apenas estalló en el país la crisis por el Covid-19, dieron paso en los últimos días a un clima político más distante y hasta hostil.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl cambio en el tono del relacionamiento se produce mientras la pandemia parece evolucionar de manera controlada en cuanto a la cantidad de contagiados, aunque con el costo de una economía semiparalizada mientras se prolonga el confinamiento social promovido por el gobierno: aunque la construcción retomó la actividad el lunes 13 y el agro sigue produciendo —ahora favorecido por las lluvias—, los demás sectores acusan el impacto.
Un primer elemento de fricción política fue la decisión del gobierno de Luis Lacalle Pou de presentar a las distintas bancadas legislativas el texto definitivo del proyecto de ley de urgente consideración, para que comiencen a analizarlo antes de que lo ingrese formalmente al Parlamento. Mientras los blancos inician negociaciones con sus socios de la coalición multicolor para superar el primer “lío” en torno al contenido, desde el Frente Amplio (FA) cuestionaron y ven como un “profundo error” poner en discusión la iniciativa en este momento de emergencia e incertidumbre. Parte de la dirigencia opina que ahora el posicionamiento que debe adoptar la fuerza política es no debatir en el Palacio Legislativo sobre un proyecto al que consideran sin validez para ser tratado de urgencia, y no descartan llevar el tema a la Justicia si es necesario, dijeron a Búsqueda fuentes frenteamplistas.
Otro punto de divergencia refiere a aspectos del encare de la crisis derivada de la pandemia por el Covid-19.
Tras la reunión con el presidente Luis Lacalle Pou mantenida hace pocas semanas en la Torre Ejecutiva por una delegación de la coalición de izquierda, los dirigentes del FA están a la espera de la respuesta a la iniciativa de que se instale un gran diálogo social para enfrentar la emergencia sanitaria y sus consecuencias económicas y sociales. De todos modos, están decididos a continuar adelante cualquiera sea la posición que adopte el gobierno, dijeron a Búsqueda fuentes de la oposición. En esa línea, el presidente del FA, Javier Miranda, ya está intercambiando con actores como el PIT-CNT, la Universidad de la República y sectores empresariales, entre otros. Los informantes recalcaron que se seguirá con esa iniciativa aun si eventualmente Lacalle Pou decide no convocar a ese ámbito de diálogo.
“Veremos cómo evoluciona la cosa, pero no soy optimista. Puede que me equivoque, pero el perfil psicológico de quienes están al frente del gobierno me hace creer que son reacios a una política de colaboración desde la oposición, creo que es más bien todo lo contrario”, opinó el expresidente y actual senador opositor José Mujica, el martes 14, en República Radio.
Esta semana se produjo un encontronazo con el líder de Cabildo Abierto, uno de los sectores fuertes de la coalición gobernante. En el ámbito del Parlamento, el senador Guido Manini Ríos hizo un planteo cuestionando que la Justicia siga investigando a “militares octogenarios por hechos ocurridos hace 50 años”, lo que disparó críticas de referentes de la izquierda, del PIT-CNT y de organizaciones defensoras de los derechos humanos.
También desde el oficialismo hubo críticas a decisiones de la anterior gestión del FA; por ejemplo, respecto a las demoras en torno a un contenedor con equipamiento médico donado al Estado.