En un reporte financiero de mediados de agosto, esa compañía asiática anunció la reestructura de sus negocios en territorio uruguayo con la venta de tierras y de ganado y la postergación de su proyecto de inversión de U$S 80 millones para instalar una planta de producción de leche en polvo y manteca en San José, que estaba previsto que empezaría a funcionar en 2017.
Readecuar negocio
Ante consultas de Campo sobre ese tema, Olam respondió: “Debido al desfavorable desempeño en la operación de lechería en Uruguay, hemos decidido readecuar el negocio y diferir la inversión en la planta de procesamiento”.
Considerando que “los precios de los lácteos están en el punto más bajo de los últimos siete años, y además la perspectiva a futuro no es favorable”, esa firma resolvió “tomar acción para asegurar que está en la mejor posición posible para enfrentar estos desafíos” y “estar preparada para una eventual recuperación del ciclo” de esos productos.
Para “mantener la eficiencia de la producción estamos asegurándonos de retener nuestro mejor ganado lechero y comercializar el de menor productividad”, informó.
“Las consecuencias que este proceso tenga en nuestra estructura operativa serán manejadas teniendo en cuenta nuestro compromiso de proteger el empleo en Uruguay”, aseguró.
Nzfsu, que fue creada en 2006 por un grupo de productores e inversores neozelandeses, tuvo un rápido crecimiento en el campo local y en pocos años pasó a ser el principal remitente de leche a la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (Conaprole). En sus inicios el proyecto llegó a incorporar unas 36.000 hectáreas con unas 50.000 vacas en casi 20 tambos, en los años siguientes aumentó esos activos llegando a unas 80.000 cabezas de ganado y 50 tambos, distribuidos en Florida, Río Negro, Lavalleja y Rocha.
En 2009 Olam compró 14,35% de las acciones de Nzfsu, un año después aumentó a 78% y en 2012 adquirió el 100% del paquete accionario. En ese momento UAG disputó con la firma asiática la compra del emprendimiento neozelandés.
En los años recientes la compañía de Singapur recortó sus activos en Uruguay, debido a problemas financieros generados por dificultades climáticas, específicamente por el déficit hídrico y la caída del precio de la leche.
Olam, que es el principal remitente de leche a Conaprole con unos 500.000 litros diarios, pretende conformar diferentes unidades productivas para intentar venderlas en el mercado local, señalaron fuentes del sector lechero.
En los últimos meses Olam decidió cambiar la conducción gerencial de Nzfsu y fue así que en julio de este año asumió como gerente general el argentino Ricardo Lopez Mayorga, ex presidente y director ejecutivo de la compañía Nidera, una de las mayores empresas comercializadoras de granos y semillas del mundo.
“Gran desafío”
En medio de las dificultades para solventar los costos operativos y otros pagos, UAG, una de las mayores empresas del agro local con unas 130.000 hectáreas, también inició meses atrás una reestructura que supuso un recorte de gastos, así como la venta de algunos campos, que suman unas 1.500 hectáreas hasta el momento, ya que tiene previsto bajar algo más su cartera de tierras en los próximos meses, indicaron operadores del mercado de inmuebles rurales.
Fuentes vinculadas a esa compañía comentaron a Campo la reciente decisión de plantar unas 40.000 hectáreas de soja en la próxima siembra de cultivos de verano. Lo que representa un “gran desafío” para las empresas, considerando que el precio actual es de poco más de U$S 300 por tonelada, debido a la persistente baja que registra la cotización de ese grano en el mercado de Chicago, que es la referencia para el cultivo, advirtieron.
Para algunos operadores agrícolas ese precio es el piso. Si baja más, la soja deja de ser rentable, aun plantando en campos propios, ni qué hablar de los arrendados. De hecho, varios productores insisten en renegociar los contratos de rentas de tierras, ya que algunos fueron establecidos por tres o cinco años. Algunos lograron devolver los predios alquilados y otros piensan recortar los plazos de los acuerdos con los propietarios, comentaron.
Aclararon que los productores que tienen varias actividades en sus tierras pueden diversificar los riesgos y jugarse a las actividades que tienen un mejor panorama o que les brinda un ingreso más seguro, en cuanto a precio basado en contratos de futuro, entre otras opciones.
La situación es más compleja cuando un productor hace 10 años viene plantando soja y tampoco puede de un día para otro pasarse a la ganadería, entonces no le queda otra opción que seguir apostando al cultivo de esa oleaginosa y esperar que el precio registre un repunte, planteó un productor.
En cambio, si una empresa tiene producciones variadas en diferentes regiones, puede buscar un equilibrio ajustado a la demanda y al valor que encuentra en el mercado.
El negocio que escapó al bajón de precios es la producción de carne vacuna. El ingreso promedio de exportación de ese producto es de U$S 3.834 la tonelada, lo que implica una disminución de 3,4% este año, en comparación con 2014, según datos del Instituto Nacional de Carnes. En volumen hubo un aumento de 4,1% al cotejar la información de ambos años.
Con la venta de ganado algunas empresas inyectan capital a su actividad, mientras aguardan una recuperación de los valores de los granos y la leche.
Los dos últimos remates de la plataforma global de la firma neozelandesa Fonterra, realizados el 18 de agosto y el lunes 1º, marcaron un incremento del indicador promedio de la canasta de lácteos, que quedó en U$S 2.226.
Si bien ese dato es valorado como una referencia por parte de directivos de industrias lácteas y de dirigentes de gremiales de tamberos, las estadísticas del Instituto Nacional de la Leche (Inale) muestran que los precios de la leche en polvo, la manteca y los quesos exportados desde Uruguay en 2015 son bastante superiores a los registrados en esa plataforma. En julio el valor promedio de la leche en polvo entera exportada de Uruguay fue de U$S 3.149 la tonelada, mientras que el precio obtenido por los exportadores de ese producto en Oceanía y Europa fue de U$S 2.013 y U$S 2.400 por tonelada, respectivamente, según Inale.
Megatambo
Otro emprendimiento de gran porte en la lechería es la instalación de un megatambo y una planta de producción de leche en polvo en Durazno, por parte de la firma Estancias del Lago, que es propiedad del empresario argentino Alejandro Bulgheroni.
Las obras finalizaron, pero la fábrica no está operando, ya que esa firma todavía no recibió las autorizaciones correspondientes de los ministerios de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y de Ganadería, Agricultura y Pesca, según informó el gerente general de esa empresa, Oscar Ianni, a radio “Durazno” en julio.
El objetivo de la inversión es producir unas 20.000 toneladas anuales de leche en polvo, a partir del procesamiento de 450.000 litros de leche diarios producidos por unas 13.000 vacas, según datos publicados por esa empresa en su sitio web.
Indican que al año el emprendimiento producirá 17.000 toneladas de granos para alimentar al ganado y 2.300 toneladas de biocombustibles para generar energía térmica.