—¿Cuál es el concepto de disrupción digital?
— Darío Debarbieri: Es una transformación de los procesos actuales y la misma consta de tres tendencias. La primera que se ve es el crecimiento de la nube, el cloud, para el consumo de tecnología digital. Eso está acelerando muchísimo la transformación de las compañías, que buscan cómo pasar de su modelo digital tradicional a este nuevo concepto en el que se abaratan costos y se agilizan procesos.
Toda la tecnología que hay en la nube es muy nueva y eso hace que puedas rever todos tus procesos. Antes tenías cinco opciones y ahora tenés mil y eso abre un sinfín de posibilidades. Ahora se puede conectar muy fácil toda la analítica, le das más independencia al cliente y eso le permite hacer con sus datos e información muchas más cosas, lo que trae muchísima complejidad de poder integrarlo todo.
Hasta el año pasado había más reticencia a irse hacia un modelo de nube, pero se ha visto un cambio importante que empieza con un modelo donde se empieza a subir a la nube la información menos crítica y así empiezan las empresas a dar ese importante paso.
Creo que las empresas están en este momento psicológico de “quiero probar de a poco para que no me duela y lo voy a hacer con alguien en quien pueda confiar”.
La segunda tendencia es la aceleración de la parte cognitiva. Antes, para poder usar este tipo de tecnología había que hacer grandes inversiones, con un equipo muy costoso, y además capacitar personal de manera intensiva. Había muchísimo riesgo por parte del cliente y mucha inversión para lograr que funcionara.
Ahora el modelo se empezó a aflojar, se abrió como servicio que se podía brindar en parte en la nube, reduciendo costos, y luego apareció lo que se conoce como la economía de las API, haciendo a las aplicaciones cognitivas algo mucho más accesible. Hoy este tipo de tecnología cognitiva que predice y hace está al alcance de una empresa bien chica, una mediana o una enorme.
Cuando vos comenzás a necesitar información cognitiva es porque estás combinando muchísimas fuentes de información. Cuando uno recibe cientos de miles o millones de datos, comienza a ver cómo es la mejor forma de utilizarlos y mejorar los negocios. Y para ello los analíticos tradicionales de datos ya se quedaron cortos, marcan tendencias en grupos pero no llegan al nivel de detalle que se precisa hoy.
Hoy se precisa agilidad. Hoy ese tipo de servicios no los presenta la empresa como IBM, sino que lo exigen los clientes. Los clientes ya ven que le pueden decir al mapa “quiero ir a tal lado” y funciona. Entonces ellos esperan un tipo de tecnología para el manejo de datos y predicciones de analítica similar.
—¿Cómo funciona esa tecnología?
— DD: Hay empresas que combinan las métricas analíticas de medicina con las métricas analíticas del individuo. Tenemos un socio que lleva todo este nivel de datos en medicina y lo convierte en un sistema que entiende no solamente tus signos vitales, sino que te mira la cámara y entiende perfectamente cuál es tu estado emocional.
Esos reportes le llegan al médico y no son solo números, tienen una capacidad de decirle: este paciente hace 10 días que está triste.
Hoy los analíticos están despegando a un crecimiento exponencial de sus capacidades.
Fabrizio Carbone: Muchos de los servicios de los que hablamos están disponibles en Uruguay y en español, algo que es importante porque no hablamos de situaciones lejanas.
En la industria financiera uruguaya hay muchos bancos interesados en los chatbots, que son los asistentes virtuales. Eso trae un montón de beneficios de acercamiento con el cliente, de ahorros.
Estamos en la etapa de exploración y desarrollando algunos chatbots en modalidad de demostración. Es apenas un ejemplo muy primario, Watson tiene la posibilidad de escalar mucho más que eso, pero es un primer paso que se le puede mostrar al cliente para que vea cómo puede ir escalando a partir de allí en el uso de estas tecnologías.
DD: La tercera tendencia dentro de la disrupción digital es la economía de los API. Antes era una aplicación interna de las empresas. Luego hubo quienes se dieron cuenta de que el valor de la API es la información que contiene. Tengo la posibilidad de monetizar, cobrar mi información a través de una API o si no, de promocionar mis servicios para que aumente de forma exponencial la cantidad de gente a la que llego. Básicamente es un nuevo canal de ventas. Antes había que pagarle a Google para que te pusiera en determinados lugares, o que la gente te conociera.
Sin embargo, si yo ahora tengo acuerdos digitales con Mercado Libre, Despegar, Amazon, etc., yo lo que hago es presentar mi negocio de forma gratuita y puedo entrar a un canal nuevo de ventas.
Eso crea conexiones. Uber, AirBnb son los más mencionados, pero miralo en PokemonGo. Comercialmente, cuando se pone a un Pokemon en un negocio y vos vas al negocio del shopping a buscarlo y ahí te dan un cupón de descuento y terminás gastando plata en el negocio, eso también lo cobra Pokemon.
Pokemon junta economía de API y el cloud. Si a eso le agregás inteligencia cognitiva y en vez de ponerle al negocio de la esquina lo hacés a nivel mundial y analizás tus tendencias de venta, podés sacarle mucho más provecho.
Todos hoy tenemos un requerimiento de personalización altísimo. Lo que vas a buscar en la web lo querés y lo querés ya. Nuestros niveles de ansiedad subieron muchísimo con las aplicaciones móviles. Si vos querés volar a un lugar, querés comprar los pasajes ya. Y si entrás en una página que te dice que te manda un e-mail con la confirmación, mañana ya no sirve. Antes incluso te frustrabas y lo esperabas igual. Hoy entrás a la competencia y lo comprás ahí.
Las expectativas son tan altas que están forzando a las empresas a adaptarse al modelo. La transformación digital es una de las primeras veces que no está siendo impulsada por las compañías sino por los clientes, que exigen mejores resultados. Esto fuerza una disrupción tecnológica en todos los proveedores para poder llegar a nivel del individuo y conocerlo más, entenderlo mejor, tener más información de él.
Ahora es impensable que te compres un teléfono, por ejemplo, y que al otro día te llegue de esa misma compañía un e-mail con una promoción para comprarte el teléfono con un 50% de descuento. Los matás. Eso es inaceptable, pero hace cinco años eso pasaba. Hoy ya no existe. La personalización está llevando a esta gran disrupción.
—¿Cómo ve al mercado uruguayo ante esta disrupción, en comparación con los mercados europeo o estadounidense?
— FC: No sé si veo tanta diferencia en cuanto a la adopción de estas tecnologías y de esta disrupción entre esos mercados y el nuestro. Precisamente por la globalización de las aplicaciones que hacen que los consumidores de todo el mundo, cuando tienen una buena experiencia con una aplicación, van a esperar los mismos niveles de inmediatez y buen funcionamiento en otra.
Y las aplicaciones que no las tengan las descartás o pasás a otra empresa. Uruguay tiene un nivel de emprededurismo que es impresionante y todos los días están saliendo aplicaciones muy disruptivas. Desde IBM estamos aportando a este mundo de la innovación. La brecha se cortó muchísimo entre unos países y otros.
DD: Esta transformación está generando en todas las empresas de tecnología una puja muy fuerte por innovar en estas tres áreas. En el cloud hay proveedores compitiendo por generar el traslado a la nube, en la tecnología cognitiva también las hay y lo mismo también con todo el tema de economía de API.
Pero solo IBM puede darte el servicio en todas las áreas. Te da la seguridad, la plataforma, la infraestructura y el software. Te puede dar API cognitivos que son flexibles y que tienen mucha variedad. Somos la única empresa que lo pone todo junto.