En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La chica es distraída y linda, y le gusta leer y sacar conclusiones propias, o sea que es inteligente y no quiere casarse con cualquier gil. Los galanes en juego son dos: uno bueno y el otro malo. Pero ya dicen que las apariencias engañan. Y aquí el bueno parece malo y encima es un animal horrible, una mezcla de lobo gigante con perro con pocas pulgas. El malo es petulante, forzudo, agresivo y manipulador. La chica se llama Bella, el peludo es la Bestia y el pedante es Gastón, quien quiere desposar a Bella para que le lave la ropa y le haga masajes en los pies. Nada de libros ni de cosas raras.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La Bella y la Bestia, el clásico del cine animado de Disney estrenado en 1991, regresa al cine con tecnología Disney Digital 3D, lo cual hace que las escenas de gran lucimiento visual, como el baile de los utensilios de cocina o la pelea final entre los fieros varones, tengan más impacto sobre el espectador. Este fue el primer filme de animación que resultó nominado a los Oscar en la categoría de Mejor Película. Finalmente, logró las estatuillas correspondientes al rubro Mejor Canción y Mejor Banda Sonora.
Es que los puntos fuertes estuvieron, y están, en la historia y en el drama arquetípico que se teje entre estos personajes, así como en la belleza del dibujo animado “a la antigua”, que no atosiga la pantalla con imágenes copiadas como clones ni con los movimientos estilizados y sincopados tan propios de muchas animaciones digitales recientes.
Bella es una joven que vive aburrida entre el ambiente pueblerino y la hermosa, colorida y anodina campiña, y que no tiene intereses románticos sino más bien el deseo intenso de conocer mundo y expandir sus fronteras personales. Vive con su papá, a quienes todos consideran un viejo loco que se dedica a inventar cosas. Bella y su padre son, pues, dos personas sensibles y singulares incomprendidas por la estupidez del vulgo. Hasta que sus vidas dan un giro al encontrarse accidentalmente con el castillo encantado de la Bestia, donde habita este pobre muchacho hermoso que pecó de egoísta e inescrupuloso, por lo que recibió el castigo de la fealdad. Ahora, solo el amor sincero y sentido recíprocamente por una muchacha podrá salvarlo y hacer que el hechizo se evapore. Más o menos como les sucede a casi todos los muchachos jóvenes en algún momento de la vida, aunque sin la participación de la magia y con un poco menos de dramatismo.
Los toques de humor necesarios para aderezar todo esto los ponen los personajes secundarios chispeantes y cándidos de Chip (una tacita de té), la Señora Potts (una tetera gorda y amorosa), Lumière (un candelabro con un alto concepto de sí mismo) y Din Don (un reloj de repisa que tiene mal genio).
En suma, La Bella y la Bestia es una película para que niños y niñas vuelvan a ver en familia y para que los grandes comprueben cuán viva continúa después de 20 años.