Sr Director:
Sr Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon fecha 14 de marzo de 2016 envié a la Intendencia de Canelones la siguiente carta:
Sr. Intendente de Canelones, Yamandú Orsi
Presente
De mi mayor consideración:
He escuchado a través de la publicidad que realiza en los medios de prensa la Intendencia de Canelones su preocupación por el desarrollo de Canelones en todos sus aspectos y el bienestar y calidad de vida de su gente, que es la finalidad primordial de un gobernante.
Teniendo en cuenta esta premisa apelo a su sensibilidad, a su comprensión para obtener una respuesta a nuestro planteo.
El 3 de marzo de 1937 mi padre el Arq. Juan Pedro Puignau compró un terreno en el Balneario Biarritz, según consta en las escrituras correspondientes atraído por las perspectivas de futuro que le plantearon y le dieron un plano donde figuraban las calles que se iban a realizar, el cual a su vez le permitía localizar su terreno
En 1986 mi padre falleció luego de haber pagado religiosamente las contribuciones inmobiliarias del terreno con sus ajustes periódicos, es decir pagó durante 49 años. El terreno lo heredamos mi hermano y yo, que seguimos la misma tradición de nuestro padre, pagando las contribuciones y gastos que él demandaba.
Como veraneo en La Floresta tenía el terreno de Biarritz en un “stand by”, pero en el verano del 2015, decidí ir hasta Biarritz y tentar ubicar el terreno. Fue una misión imposible. Guiado por el mapa de mi padre me dirigí por una de las calles que figuraban y llegó un momento en que no hubo más calles y entonces me puse a preguntar en diversos negocios de la zona y a vecinos donde quedaba la ubicación del terreno. Todas las respuestas fueron “queda en aquellas dunas”, las calles que usted tiene en el mapa nunca fueron realizadas, no existen.
No contento fui hasta el vecino balneario de Cuchilla Alta y entré en una inmobiliaria donde nada me supieron decir al respecto.
Así que me volví sin ninguna información sobre el terreno, del cual venimos pagando contribución y tributos desde hace 79 años sin saber dónde está, pues nada ha hecho la Intendencia de Canelones.
Lo más increíble es que entre los diversos ítems que lucen en el recibo de la contribución figuran una tasa por las calles que no existen y otra por el alumbrado que tampoco existe.
Para ser bien claros nos sentimos estafados. ¿Dónde ha ido a parar nuestros aportes de 79 años? Tal vez usted pueda respondernos y seguramente nos dirá que Canelones tiene otras prioridades y no dudo que así sea y perfectamente legítimas, pero no se puede jugar con la honestidad, con aquellos que hemos cumplido con todos los pagos y por ello tenemos pleno derecho de reclamar.
Quiero una explicación a este despojo, a esta falta absoluta de seriedad con los contribuyentes honestos (después se refinancia con generosidad a los que nunca pagan...).
Si no se piensa hacer nada no se puede seguir cobrando por servicios inexistentes, porque ello es una injusticia para calificarlo en una forma civilizada, aunque el término tendría que ser mucho más duro.
Espero que usted o alguno de sus asesores me respondan, quiero ubicar mi terreno y pienso que es lo menos que puede hacer la Intendencia después de 79 años de pago ininterrumpido. Sin duda tal vez sea un récord que deberemos presentar en Guinness pero lamentablemente para vergüenza de vuestra Intendencia .
Cordialmente
Juan Pedro Puignau
Han transcurrido 8 meses y medio y aún no he recibido respuesta. En dos ocasiones el secretario de la Intendencia me comunicó que el expediente estaba recorriendo diversas secciones, que tuviera paciencia. Pero creo que ha transcurrido tiempo suficiente para que me contesten, derecho que tengo como contribuyente.
Juan Pedro Puignau
CI 1.035.001-5