• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Interés político sobre la ley

    Nº 2125 - 3 al 9 de Junio de 2021

    El presidente de España, Pedro Sánchez, decidió apostarlo todo sin considerar debidamente sus propias cartas. Juega al billar a varias bandas y utiliza un palo de escoba en lugar de un taco profesional. Olvida que la arrogancia suele ser la tumba de los cracs. O de los mediocres, que es más o menos lo mismo.

    Las agencias internacionales son breves como para entender el proceso judicial español y su sistema político y para esto es central. Veamos:

    Contra viento y marea Sánchez quiere indultar a los exgobernantes de Cataluña condenados porque el 27 de octubre de 2017 proclamaron la independencia tras una ilegal consulta popular.

    La proclamación formal la hizo el presidente catalán Carles Puigdemont. Pero el 31 de octubre el Tribunal Constitucional la dejó sin efecto y los antecedentes del golpe de Estado pasaron a la Justicia.

    Ocurrió lo lógico: los golpistas fueron a la cárcel condenados a penas de entre nueve y 13 años, acusados de sedición y/o malversación (uso de dinero público para organizar la consulta popular). Quedaron inhabilitados para ejercer cargos públicos.

    Todos son guapos hasta que vienen las de perder. Puigdemont intuyó la sentencia, huyó y se refugió en Bélgica, donde permanece prófugo financiado por los independentistas.

    En esta pulseada política e ideológica el peso demográfico de Cataluña es central: sobre 47 millones de habitantes del país los catalanes son 7,6 millones y sus votos parlamentarios se utilizan como una extorsión para el indulto. Además, es la segunda economía del país y las revueltas populares violentas con frecuencia jaquean al gobierno central.

    El trámite del indulto establece una consulta a la sala penal del Tribunal Supremo. Su intervención es preceptiva, pero no vinculante. El 26 de mayo en una sentencia particularmente dura el organismo se manifestó por unanimidad en contra de los indultos. Sánchez lo desestima. El indulto, dice, pretende evitar “venganza y revancha” y lograr “la concordia entre los españoles”. En realidad intenta captar votos para su molino y mantener el poder en el Congreso de los Diputados. Estos se eligen cada cuatro años, o antes si se produce una disolución anticipada de las Cámaras. Sus miembros se eligen mediante representación proporcional con listas cerradas en cada circunscripción. Los independentistas o nacionalistas tienen hoy el 10,2% de los diputados.

    Para el Supremo no existen razones de justicia, equidad ni utilidad pública que podrían justificar la concesión del indulto. El fallo señala la falta de arrepentimiento de los condenados y que, por el contrario, mediante “valores antidemocráticos” reivindican sus comportamientos, que “están en las antípodas de lo que cabe esperar de quien aspira a ser indultado con arreglo a los parámetros perfilados normativamente”.

    El fallo remata con que no se puede indultar a quienes asumen que la lucha por sus ideales políticos autorizaría la movilización ciudadana “para proclamar la inobservancia de las leyes, la sustitución de la jefatura del Estado y el unilateral desplazamiento de la fuente de soberanía”.

    Un eventual indulto podría ser recurrido ante la sala de lo Contencioso Administrativo del Supremo, pero las opciones de que se deje sin efecto son limitadas porque para ello la decisión del gobierno no tendría que estar motivada o tendría que tener efectos administrativos. Sánchez pretende mantener la inhabilitación para ejercer cargos públicos.

    El presidente ignora los argumentos jurídicos y filosóficos del Supremo con el fundamento de que la opinión del tribunal no es vinculante. El indulto, un derecho de gracia, supone la extinción de la pena.

    Es una atribución discrecional del gobierno y responde a exigencias de oportunidad y necesidad sociales. La firma el rey a propuesta del ministro de Justicia previa deliberación del Consejo de Ministros.

    Sin embargo, la discrecionalidad no lo exime de la obligación de justificar razones de “justicia, equidad y utilidad pública”. Hasta ahora, nada, salvo expresar con cara de póquer edulcorados argumentos de concordia y unidad con música de violines. ¿Cree realmente Sánchez que los catalanes dejarán de luchar por su independencia cuando lo vienen haciendo desde 1886? Si lo cree, es más iluso de lo que parece y además sin pudor se da vuelta como un panqueque.

    El 14 de octubre de 2019, el mismo día de la condena, dijo: “Esta sentencia pone fin a un proceso judicial que se ha desarrollado —y me gustaría además subrayarlo— con plenas garantías y transparencia y, como corresponde en un Estado social y democrático de derecho, el acatamiento de la misma significa su cumplimiento. Reitero, significa su íntegro cumplimiento”. Esos argumentos los expresó de diferente forma en varias ocasiones. Pero también allí como te digo una cosa, te digo la otra.

    Sánchez asume un gran riesgo al apostar sin mirar sus cartas y jugar al billar con un palo de escoba. Con el indulto el triunfo socialista y su reelección en las elecciones generales de noviembre de 2023 serán inciertos. Al rechazo del Tribunal Supremo y de los partidos de la oposición se añaden ruidosas (y peligrosas) explosiones socialistas en todas las comunidades españolas.

    Varios dirigentes de peso han expresado su discrepancia, la más destacada la del expresidente socialista Felipe González. Pero la opinión más significativamente profunda y concreta es la del filósofo Fernando Savater: “Se paga un chantaje político con una chapuza jurídica”. Aunque es una frase que se le atribuye falsamente al Quijote, es válida: “Cosas veredes, amigo Sancho, que farán fablar las piedras”.

    // Leer el objeto desde localStorage