• Cotizaciones
    sábado 22 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Irreversible

    N° 1803 - 12 al 18 de Febrero de 2015

    “¿Y esta mina quién es?”, le dijo Peter Sarsgaard a Brian Cox en la presentación neoyorquina de la serie The Slap. Cuando se enteraron de que era su compañera de elenco Uma Thurman, deben haber puesto el saludo y las palabras en Piloto Automático Posición Extrema. La actriz, del mismo modo en que una chica luce un modelo en la pasarela, presentó su nuevo rostro: irreconocible. No es Uma Thurman. Imaginen al viejo Cox con unos tragos encima. Seguro que bebía y se agarraba la cabeza, bebía y se agarraba la cabeza, y otra vez lo mismo. O capaz que fue al baño y estuvo quince minutos riéndose por la relación costo-beneficio, el viejo Cox, que fue Agamenón y el primer Hannibal Lecter y que manejó boliches terminales y conoce de mundo.

    Ahora hay que barajar y dar de nuevo. Entiendo las cirugías cuando te rompieron la cara, cuando la edad es muy avanzada y la vejez te arruinó. Pero a los 45 años y con esa belleza intacta... El cirujano responsable debe estar en estos momentos en Afganistán.

    Las fotos, las películas y todos los registros gráficos hasta aquí muestran a una persona que ya no está: tan irreversible como la muerte. La nueva Uma tiene en común con aquella divina: las huellas digitales, el nombre y el apellido, el tono de voz y la altura. Y nada más. Porque el rostro no es solo el rostro: es la identidad.

    Me da escalofríos la situación. Uma recién operada, envuelta en vendas como el hombre invisible, quitándoselas de a poco, pidiendo un espejo, contemplando su imagen, haciendo silencio. Y luego el estallido. El viejo tópico de la bella ante la imagen que se parte o de la bruja que por desmedida ambición lo pierde todo. Puedo ver el living de su casa, los portarretratos hechos pedazos, los vidrios y las fotos en el piso, la mesa con una cantidad de antidepresivos desparramados, el silencio de los hijos que no la reconocen, el silencio de todos los que están a su alrededor. Otra historia amarga para Hollywood, para que la filme Cronenberg.

    Uma, cuya belleza era más que suficiente y cuyo talento sumado a esa belleza era una combinación tremenda, como lo demostró con Lars von Trier en Nymphomaniac: diez minutos de una actuación desesperada, trágica, imponente, que deberemos recortar como la última con SU rostro. Ahora no sabemos quién es.

    Como el viejo Cox, me voy a tomar una o unas cuantas copas viendo de nuevo Pulp Fiction, Kill Bill, Una mujer para dos (Mad Dog and Glory) y Las aventuras del Barón Munchausen. Sí, es casi una necrológica.