Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl 20 de julio pasado murió, a los 89 años, Jorge “Chocho” Echevarría.
Ministro de Industria, presidente del Banco Central, subsecretario de Economía, gobernador ante el FMI, presidente de Salto Grande, árbitro internacional, profesor de Derecho Comercial, académico de número de la Academia Nacional de Economía, abogado y director de varias empresas, tuvo tiempo también para formar una familia con Casilda Petit, criar cuatro hijos, malcriar quince nietos y conocer a su primera bisnieta.
Pensar en su carrera evoca la idea de esos abogados —que Uruguay ha dado unos cuantos— que, empezando por la práctica privada, fueron poniendo una pata en cada asunto significativo del país y desenfundando habilidades en la medida en que las circunstancias lo demandaban. Permanentemente en movimiento, sin pereza, actuó con auténtica vocación de servicio: a su comunidad, a sus clientes, a su familia.
Supo evitar la fuente de tanta infelicidad: los logros por los logros mismos. En cambio, actuaba en razón de propósitos; esos tan valiosos que dan sentido al éxito, pero también al fracaso.
Jorge Echevarría era un hombre noble. Era bien intencionado, recto y responsable. Trabajó hasta dejar la piel. Adoraba a su familia. Se murió con Fe, en paz y enamorado de su señora, a la que cuidó hasta el último momento. Lo vamos a extrañar.
Guzmán Rodríguez Carrau
CI 4.794.580-5