Lo muestra con ejemplos concretos. Dice que el nuevo director de Salud.uy tomó posesión sin hablar antes con él. “Sin hacer ninguna evaluación seria de ninguna naturaleza sobre la gestión de la directora de Salud.uy, una funcionaria de carrera excelente a la que es difícil encontrar algún cuestionamiento, dieron por hecho que había que removerla del cargo y sustituirla por ‘alguien de confianza’”. Y describe cómo se enteró. “Lo conocí personalmente cuando de secretaría me avisaron que en el piso 3 estaba el nuevo director tomando posesión del cargo”. Lo resume así: “¡Uno de mis directores vino a tomar posesión sin siquiera hablar conmigo!”.
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Fernando Portillo, del BID, durante su visita a la Agesic.
Agesic
También relata una visita de cinco días de un consultor sénior del área de salud del BID que, según su versión, fue organizada sin avisarle ni incluirlo en la agenda. “El atropello fue tan brutal” que, según cuenta, recibió disculpas formales del banco por lo ocurrido.
Para Mordecki, ese episodio no es aislado. Lo usa como prueba de cómo, según él, se manejaba el Área de Salud Digital. “Esto se incluye para aportar evidencia” de que Jorge Abín “no es un consejero lejano o un amigo que da una mano”, sino que “se siente el dueño irrestricto de Salud Digital”, escribe. Y agrega: “Hace y deshace a su antojo, recurriendo al Sr. Pastorín cuando lo considera necesario”.
A partir de ahí, plantea un problema más de fondo. “Se trata de una situación de la máxima gravedad”, escribe, y la vincula con el manejo de información del sistema de salud. Explica que Agesic “está colaborando con el MSP para validar, a partir de las historias clínicas de los pacientes, la información de métricas asistenciales que envían los prestadores”, un proceso que “tiene impacto directo en las transferencias de dinero a través de las cápitas”.
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Jorge Abín y Diego Pastorín en un evento de Agesic de 2017.
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En ese proceso, sostiene que Jorge Abín “está simultáneamente de los dos lados del mostrador”, lo que, según su versión, le permitiría a un prestador “conocer de antemano información que debería ser confidencial” y que “impactará en los desembolsos que reciba la empresa de la que integra el más alto nivel de dirección”.
“El Sr. Pastorín impuso el nombre del Sr. Abín también en contra de la opinión de la Ministra de Salud Pública, Dra. Cristina Lustemberg. Después del caso Danza volví a interactuar con el Ministerio de Salud Pública para intentar remover al Sr. Abin del Directorio, pero tampoco en esa instancia tuve éxito”, finaliza.
En otro capítulo de la denuncia, Mordecki se refiere a la contratación de asesores por fuera de su control. “Nunca solicité ningún asesor”, afirma. Da el ejemplo de la contratación de Cristina Zubillaga, que fue decidida por Diego Pastorín en la primera quincena de junio de 2025.
Sobre ese caso, plantea un posible conflicto de interés. “Pertenece a la fundación GovTech.uy, que tiene un convenio con el conglomerado de empresas Domus Global, del que ella es signataria. A su vez, Domus Global a través de sus empresas controladas es proveedor de Agesic. Esto de por sí hubiera sido suficiente para detener la contratación, pero ni siquiera consta que se le haya hecho una consulta a la Sra. Zubillaga al respecto”.
Agrega que, desde ese lugar, Zubillaga promovía servicios. Habla de “invitaciones a pilotos gratuitos”, “eventos conjuntos” y mensajes de promoción enviados “a los directores de Agesic”. Escribía sobre propuestas comerciales que, según dice, se movían dentro del Estado. Mordecki considera “inadmisible” esa situación; que una fundación promueva su actividad “desde el piso 10” de la Torre Ejecutiva. Zubillaga es hoy la nueva directora ejecutiva de Agesic.
En la denuncia, Mordecki sostiene que, mientras se llevaban adelante estas contrataciones de asesores que él no había pedido, la agencia vivía una situación de “ahogo presupuestal” que le impedían contratar “una decena de consultores que eran imprescindibles para cumplir funciones vacantes que era acuciante llenar”.
La relación con HG S.A. y el “ñoqui más caro”
La reunión en la que Pastorín le pidió a Mordecki la renuncia tuvo otros presentes. Según la denuncia, el director general de Presidencia convocó sin aviso a José Clastornik, quien dirigió Agesic durante 13 años y lo recomendó para ocupar la dirección ejecutiva, y a Sylvia González, gerenta general de HG S.A., una empresa subsidiaria de Antel que es “principal proveedor y acreedor” de Agesic.
Para Mordecki, la presencia de González marca un conflicto de interés. Se pregunta qué sentido tiene que alguien en esa posición participe en la definición de quién dirige la agencia. “¿Qué capacidad de defender a Agesic frente a su principal proveedor va a tener el futuro director o directora ejecutiva si la Sra. Gonzalez tiene poder sobre su continuidad en el cargo?”, plantea.
Y agrega: “En múltiples oportunidades tanto yo como otras gerencias pudimos constatar que había decisiones arbitrarias de la Dirección General de Presidencia que modificaban las de Agesic en favor de HG S.A., decisiones que parecían responder a un diálogo por detrás entre el Sr. Pastorín y la Sra. Gonzalez”. Describe un “alineamiento mágico” a favor de HG en decisiones que, según él, se tomaban desde Presidencia. Dice que muchas de esas situaciones son “imposibles” de probar, pero sostiene que, en algunos casos, quedaron expuestas.
Hay otro episodio que se detalla con cifras en la denuncia. La contratación de un técnico en ciberseguridad en julio pasado decidida por Pastorín. Mordecki dice que el servicio costaba el equivalente a US$ 135.000 al año por 40 horas mensuales. “Si lo llevamos a un sueldo de 160 horas mes estamos hablando de ¡530.000 dólares!”, calcula. Lo resume con una frase: “El ñoqui más caro del mundo”.
Dice que el problema no fue solo el monto, fue el resultado. El técnico, de acuerdo con su versión, “nunca fundamentó seriamente su hipótesis” de que había atacantes “adentro” de los sistemas del gobierno con acceso interno —motivo principal de su contratación— que “no propuso cómo verificarla” y que, con el tiempo, “desapareció completamente”. Lo escribe así: “Dejó de contestarme a mí y a cualquier empleado de Agesic” y “jamás entregó un reporte de tareas, no solo como es de estilo sino como obliga el contrato”.
Cuando intentó destrabar la situación, el vínculo estaba mediado por HG S.A., la empresa proveedora. Cuenta que se contactó con González, porque el contrato se canalizaba a través de esa firma. La respuesta que recibió, según transcribe, indica que el técnico reportaba “directamente al Director general de la Presidencia”, y no a Agesic. Mordecki subraya que él era el responsable del contrato como director ejecutivo, “le guste o no le guste”. Para él, ese intercambio “deja al descubierto la colusión entre la Sra. González y el Sr. Pastorín en detrimento de los intereses de Agesic” y muestra una situación en la que la agencia “abona una fortuna a HG S.A. por nada”.
Hacia el final, Mordecki repasa los últimos días de su gestión. Recuerda que a fines de noviembre Agesic presentó su balance anual con buena recepción política. Y que el 2 de diciembre se firmaron decretos en los que él participó. Para Mordecki, esos hechos muestran que no había objeciones a su desempeño. “No hay ningún cuestionamiento sobre la verdadera gestión”, sostiene. La explicación que encuentra es otra. “Un intento de sacar del medio a alguien que no está dispuesto a avalar la prepotencia, el avasallamiento, la colusión de intereses y la violación de las normas éticas de conducta”.
La reunión en la que le pidieron la renuncia fue el martes 9 de diciembre a las 10.30. Mordecki dice que preguntó por “los motivos” y reclamó tener una explicación como “un derecho”. Pastorín, según la denuncia, le respondió: “Daniel, vos no entendés, esto es el gobierno, el gobierno es vertical, acá no hay problemas de derechos humanos”.
Para Mordecki, no fue una “frase dicha al pasar” y la considera relevante. En su opinión, esa postura es “violatoria del punto C de los Lineamientos de Conducta para la Función Pública, aprobados por el Plenario Nacional del Frente Amplio”, que obligan a respetar “todos los derechos humanos, la dignidad de la persona” y a rechazar cualquier forma de discriminación o intolerancia. “Es inaceptable desde cualquier punto de vista” y que sostener que “por el hecho de estar en el gobierno no aplican los derechos humanos lo descalifica completamente como miembro del gobierno del Frente Amplio”.
El Tribunal de Conducta Política del FA todavía no registró avances en el análisis de la denuncia, dijeron a Búsqueda fuentes de ese partido. En paralelo, el tema también llegó a la Jutep a partir de un escrito presentado por el diputado Rodrigo Goñi para que se investiguen los hechos. Sin embargo, según supo Búsqueda, en ese organismo “hay varias denuncias con atraso y esta, presentada en diciembre, no es de las más antiguas”.
Cristina-Zubillaga
Cristina Zubillaga durante la presentación de la estrategia digital del gobierno, 5 de mayo de 2026.
Presidencia de la República
El presente de Agesic
En paralelo a la denuncia, Agesic volvió a escena este martes 5 con la presentación de la nueva “estrategia digital” del gobierno. En conferencia de prensa, las autoridades anunciaron la idea de reunir la información pública en un mismo lugar, alojado en el data center de Antel, y usar esos datos en la gestión del Estado. “Fortalecerá la seguridad, la transparencia y permitirá utilizar los datos como insumo para pensar soluciones a problemas públicos”, según explicó el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, en conferencia de prensa.
La agencia aparece en el centro de ese esquema. Zubillaga detalló que se trabaja en el desarrollo de “una billetera digital, que centralizará y almacenará documentos oficiales e identidades digitales” desde el celular. La apuesta también incluye avanzar en el uso de inteligencia artificial sobre esos datos para “optimizar la toma de decisiones”.
En paralelo, Agesic atraviesa movimientos interno. En los últimos días, según dijeron a Búsqueda fuentes de la agencia, se decidió no renovar 15 contratos de arrendamiento de servicios de personas con varios años de trabajo. Una reducción de “costos” fue la explicación que se dio en la interna sobre la decisión.
Agesic tiene hoy unos 90 funcionarios presupuestados y alrededor de 167 contratos de este tipo, financiados a través de un convenio con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un esquema habitual para incorporar perfiles técnicos sin pasar por concursos.