Cuando se le preguntó por “el retorno” del ex presidente Lula a la acción política, Fernando Henrique Cardoso respondió: “Yo no sé cómo va a retornar Lula, porque nunca salió”.
Cuando se le preguntó por “el retorno” del ex presidente Lula a la acción política, Fernando Henrique Cardoso respondió: “Yo no sé cómo va a retornar Lula, porque nunca salió”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCardoso dijo que “el prestigio de Lula disminuyó mucho en San Pablo”, de donde proviene el ex obrero metalúrgico, porque “hay una reacción muy fuerte por todos los malos pasos que se atribuyen a Lula y a algunos de los suyos, y por la acción del PT”.
“Yo no creo que Lula tenga, como tuvo en el pasado, la capacidad para la movilización de masas. Hace poco hubo unas manifestaciones masivas, casi todas convocadas por Internet y no por los partidos. Cuando hubo un intento de reacción controlado por las organizaciones vinculadas a la gente de Lula, fue un fracaso. Fueron los que son funcionarios”, describió.
El ex presidente dijo no saber qué va a hacer Lula, aunque lo retrató como “un tipo muy inteligente, que tiene un sentido agudo de la política y probablemente sienta que si él no se juega más será peor para su partido”.
“Lula tiene un sentido agudo de los pactos políticos y él mismo se autocalifica como una persona que cambia, que no tiene vinculaciones estables ni con valores ni con personas ni con nada, sino con el poder. Y él siente por dónde puede regalar poder”, dijo.
Pero manifestó que no cree que Lula “tenga condiciones para presentarse otra vez al país como una salida, porque él no puede negar que es responsable personal por la imposición de Dilma a su partido y también porque él ha apoyado esas políticas que resultaron en lo que resultaron”.
Lula fue el padre de lo que llamaron “la nueva matriz económica”, la cual consistía en que “era posible crecer por crédito y consumo” pero eso “es el alma del populismo”.
“Eso engaña porque al comienzo es bueno y después es el desastre y el desastre es muy reciente y está muy asociado a Lula”, explicó.
Cardoso se preguntó: “¿Cómo puede presentarse ahora como otra cosa? Es muy difícil”.
“Dicho esto, yo soy profundamente favorable a la democracia. El PT es un partido importante que canaliza aspiraciones sociales legítimas de sectores brasileños y soy muy contrario a una visión de odio, que ellos sí tienen a menudo. Pero los que somos democráticos no podemos entrar en eso, hay que entender el proceso y, si es posible, evitar que lleguen al poder. ¿Por qué? Porque quieren ser hegemónicos. Si no existiera esa razón, no lo vería mal: llegan al poder, después salen, viene otro, etc. Yo no tengo un sentimiento ‘anti Lula’; él quizá no tenga un sentimiento tan favorable a mí, pero no me importa”, concluyó.