Pasar de ser interpelados a tomar el control de la comunicación. Ser transparentes, apostar a la gestión y crear herramientas de comunicación que ayuden a mostrarla. Pero, por sobre todas las cosas, para Julián Kanarek la principal política que gobernantes y comunicadores deberían aplicar en este nuevo mundo de redes sociales y contacto directo con el ciudadano es una estrategia “a largo plazo” que se centre “en fortalecer instituciones” y no en proyectar al gobernante de turno en provecho propio.
Kanarek, socio fundador de Amén Comunicación Ciudadana, lleva varios años trabajando estos conceptos entre empresas, organismos públicos nacionales (como el Ministerio de Salud Pública) y gobiernos de Latinoamérica.
Según el especialista en comunicación, “América Latina es un continente donde la comunicación política ha recorrido caminos sinuosos y muchas veces se ha puesto la comunicación en la proyección personal del gestor de turno”.
“Esto va minando la confianza del que está del otro lado. Entonces el trabajo a hacer hoy es mucho mayor porque hoy la realidad es mucho más horizontal y la política está interpelada en todos los aspectos”, dijo a Búsqueda Kanarek.
Esto se da en el marco de investigaciones que revelan que la opinión pública uruguaya registró “más cambios” en los últimos diez meses que en toda la década pasada y surgen “nuevas tendencias” donde disminuye la popularidad de todos los políticos (Búsqueda Nº 1.837).
Kanarek sostuvo que en los países latinoamericanos “se habla de comunicación de los presidentes y las redes sociales” pero de lo que no se habla “ni se piensa” es “en la gestión de la comunicación de los Estados más que la de los gobiernos”.
“Tenemos que empezar a pensar en elementos de comunicación que trasciendan a los gobiernos. Si a la salida de la dictadura fortalecer las instituciones implicaba un montón de movimientos políticos, hoy ese fortalecimiento implica un montón de movimientos comunicacionales”, añadió.
Ciudadanos vs.
electores. Según el especialista en comunicación, lo que sucede en la región es que los políticos hablan a las audiencias “en su carácter electoral”, lo cual representa “un camino más corto” pero con “réditos de corto plazo” porque la lógica electoral para el ciudadano tiene “un año o dos”.
“Los gobernantes por lo general entran a hablar y planificar la comunicación en esos momentos y solo ahí se tiene una comunicación muy cercana con los ciudadanos”, agregó.
Kanarek advierte que “los electores son efímeros y los ciudadanos son infinitos”, por lo que propone que los políticos tengan una relación “propositiva cercana y duradera” con los ciudadanos y no con el elector.
“Hablá durante cinco años que para cuando lleguen las elecciones ya tuviste el rédito. Generá activos de comunicación que mantengan el diálogo durante cinco años y cuando lleguen las elecciones no vas a tener que buscar el rédito desesperado”, dijo.
Kanarek visitó hace poco Costa Rica, donde se entrevistó con el presidente y otros miembros del gobierno para explicar estas situaciones.
“Hay que utilizar la comunicación como un activo. Tampoco es la ingenuidad de que los políticos no precisan de la comunicación para ser electos. Pero utilizá la comunicación de manera responsable, y el camino así es más largo que si se utiliza la comunicación como un elemento de proyección personal”, dijo.
Según el especialista, el sistema político uruguayo “es bastante responsable” en ese sentido, pero el país está “rodeado de países donde es un uso habitual la comunicación financiada con fondos públicos para la proyección de líderes políticos”.
Karnarek advirtió que los ciudadanos “hoy tienen las herramientas para demostrar que las instituciones son de ellos” y que lo hacen a través de la comunicación.
“Si los políticos no se dan cuenta y ponen la comunicación en el centro como una herramienta de gestión van a llegar siempre tarde”, sentenció.
Kanarek sostuvo que en Uruguay una de las acciones que desarrollaron en ese sentido fue la creación de una aplicación en conjunto con el Ministerio de Salud Pública y el Plan Ceibal, para que los niños detectaran criaderos de Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue.
“Eso es compartir la gestión con los niños y comunicar al mismo tiempo”, señaló.
Uruguay, redes y democracia.
Consultado sobre cuánto le falta al sistema político uruguayo para entender la comunicación de esta manera, Kanarek señaló que hay “una cuestión generacional” en el sistema con integrantes mayores que “van aprendiendo estas nuevas formas de comunicarse como pueden”.
De hecho, Vázquez es uno de los pocos presidentes latinoamericanos que no tienen redes sociales. Vázquez comunica las novedades de su gobierno a través de la página web de Presidencia, que también tiene cuenta en Twitter.
Actualmente, el líder del sector Todos del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, y el ex presidente del Frente Amplio, José Mujica, ocupan más del 50% de la conversación política en esa red, según un estudio (Búsqueda Nº 1.875). No obstante, si bien Lacalle Pou es activo en las redes sociales, Mujica no las utiliza, y aun así consigue estar en el centro de la conversación.
“Los gestores tienen cada vez más redes sociales; hay un estudio de los índices de respuestas de los tuits de los gobernantes y son porcentajes ínfimos”, sostuvo.
Para el especialista, “hay una desesperación” por los gobernantes de estar en redes sociales pero deberían “parar y preguntarse para qué estar y qué es estar en las redes sociales”.
“Cumplir con la presencia en las redes sociales no garantiza nada. Una vez inserto en esa lógica hay que responder con los tiempos y las reglas del sistema en el que estás inserto y eso significa abrir las instituciones y no hacerlo a medias”, añadió.
Las instituciones se cuidan siendo transparentes en la gestión, comunicando, porque si no se es transparente por algún lado emerge lo que uno no dice”, añadió.
E insistió: “La comunicación tiene que utilizarse como una herramienta central de la gestión, pero no de la aparición política. Y esto va a dar rédito, porque si se gestiona bien tiene rédito, pero claro, el camino es más largo”.
Además, advirtió que hoy en el continente la comunicación se esta usando “para bombardear la democracia”.
“Pasa mucho en los procesos electorales, en Venezuela desde el gobierno o en Ecuador desde la oposición. Ahí se ve ese bombardeo”, agregó.