• Cotizaciones
    lunes 09 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La dinámica de precios de la soja va de la mano de la especulación financiera y genera volatilidad

    El 2016 será recordado por ser un año en el que los precios de la soja fueron no aptos para cardíacos. Es también el año en el que los eventos climáticos extremos afectaron fuertemente la producción y alertan sobre la vulnerabilidad de la producción agrícola, en relación con los cambios en el clima.

    En los comienzos, los precios de la soja en la bolsa de Chicago estaban en el eje de los U$S 330 por tonelada, marcando los mínimos anuales de la oleaginosa. A partir de marzo los cambios en los pronósticos que vaticinaban difíciles condiciones de cosecha para Argentina (que cosecha entre marzo y mayo) empujaron a la especulación financiera a comprar contratos de soja, ante un esperado quiebre productivo que nadie sabía cómo podría terminar. Como consecuencia, los precios de la soja subieron de U$S 330 en marzo hasta un máximo de U$S 425 a fines de mayo.

    Se sumaba al pánico por el quiebre productivo de Argentina la incertidumbre por la capacidad de Estados Unidos (EEUU) de sembrar su soja y los efectos de un año que dejaba de ser Niño y pasaría a ser Niña. Eso con una consiguiente sequía que esquilmaría la producción de cultivos de verano en EEUU y daría un impulso a los precios. En toda esta dinámica de precios la especulación financiera jugó un rol central en función de pronósticos climáticos apocalípticos que hacían suponer que habría una violenta transición entre el Niño y la Niña, con efectos devastadores en la producción.

    Pero la realidad indicó otra cosa. No solamente la devastadora sequía en el hemisferio norte no se produjo (ni nada parecido) sino que las pérdidas en Argentina no lo fueron tanto. Lo que había tomado más de tres meses en hacer subir se perdió en poco más de un mes y terminamos con una soja a fines de julio en U$S 350.

    A partir de ese momento los precios se mantuvieron más o menos estables entre U$S 375 y 350, con EEUU teniendo la producción de soja más importante, en volumen, de la historia (un analista habla de la sequía más húmeda de los registros históricos) y un Mercosur que se prepara para un nuevo aumento productivo en esta campaña.

    De momento, el único factor que llama la atención en el mercado es la lentitud en la siembra de soja en Argentina, pero la situación en Brasil y Paraguay es de absoluta normalidad en la implantación y desarrollo inicial del cultivo. Así pues, si todo sigue bien, Brasil tendrá nuevamente la chance de romper su récord productivo en soja y Argentina no tendrá una baja significativa de su producción. En particular, en la última semana los precios de la soja aumentaron en forma sostenida desde los U$S 360 hasta 384 de la mano (nuevamente) de la especulación financiera, que vuelve a vender riesgos que no existen en la producción de soja sudamericana.

    Del lado de la demanda hay menos dudas. China sigue siendo el mayor comprador de soja a escala global y hubo algunos sustos hace tres semanas cuando el regulador financiero local decidió frenar la especulación en algunas materias primas, por sus fuertes subas en muy poco tiempo. Adicionalmente, las elecciones en EEUU alientan algunas dudas sobre la política que tendrá la nueva administración respecto a las exportaciones de granos (y del comercio en general), que solo se resolverán con la presentación de medidas concretas.

    El esperado fortalecimiento del dólar y la suba de tasas son factores negativos para los productos básicos agrícolas, pero de momento el mercado parece más enfocado en comprar riesgos que no existen que en los fundamentos de la oferta y la demanda.

    Mercosur sojero

    Si bien es cierto que queda un tramo importante de tiempo hasta que el Mercosur inicie su cosecha y tengamos el dato concreto del potencial de producción, hoy es importante recordar que cuando se compran problemas que no existen esta dinámica de precios genera mucha volatilidad en el corto plazo. Eso es algo para lo que no siempre estamos preparados.

    En términos de tiempo, la cosecha local coincide con la definición de las siembras en EEUU (quien ya anunció que aumentará su área de soja) y la oferta de Argentina, Brasil y Paraguay. Todo depende de qué lado la especulación considere que debe estar: si ve un potencial de exceso de producción entonces el potencial de baja de precios se ubica en los pisos de este año, es decir U$S 350 la tonelada. Si por el contrario existe algún riesgo productivo evidente que cause serios daños (una sequía) entonces el potencial es superar holgadamente los U$S 430 por tonelada.

    En momentos de pleno avance de la siembra de soja en el campo uruguayo esos factores pesan en el ánimo de los productores.

    Esta campaña tuvo a favor el ajuste de costos en ciertos insumos y en los valores de los arrendamientos de los campos agrícolas. Pero los agricultores no lograron una rebaja favorable en el precio de las semillas, además de arrastrar problemas de calidad y disponibilidad de esos productos.

    Y recientemente superaron un conflicto en el transporte de granos, que dio un gran susto.

    // Leer el objeto desde localStorage