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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáQuiero dar mi opinión sobre el caso de la elección en EEUU ya que veo una gran cortina de humo pro-Clinton en los medios y ahora haciéndole cuña a Trump con supuesta espontánea violencia callejera, y aprecio este medio para expresarme con gente que se interesa en estos “fenómenos”.
Me permito disentir con tantos que se sienten ofendidos por el resultado y apoyar a Trump y a la mitad de EEUU que lo votó. Hillary Clinton, marioneta del corporativismo con un discurso hacia Wall Street y otro hacia la tribuna, persona con dos caras (Wikileaks), ladrona de la caridad (investigación abierta por malversación de fondos de la Clinton Foundation en el FBI que seguramente la encontrará culpable y Obama la perdonará para que Trump no la encarcele), ladrona por fraude de la candidatura de Bernie Sanders (corrupción probada por Wikileaks), quien tal vez hubiera sido mucho mejor que Trump y lo vencería para hacer de USA un país un poco más europeo), corrupta que se enriqueció a costillas de su cargo público, del poder y de su marido expresidente, financiada por países que asesinan a gays y mujeres legalmente, que rechazan la democracia y sensibilidad de la que Hillary y sus medios comprados hacen gárgaras. Pero ahora organizan protestas compradas y escandalosas. Ya sale esto a la luz en los medios libres, esta adicta al poder es probablemente responsable directa de la muerte de decenas de personas que sabían demasiado y que amenazaban sus coartadas (ver varios libros de gente nada loca al respecto), connivente con las élites del poder. No era la candidata lógica ni la que necesitaba el pueblo de USA (el “We the People” de la Constitución). Si hasta su abogada se oponía a su candidatura —y sabía bien por qué.
Si el candidato hubiera sido Bernie Sanders como correspondía (si el Partido Demócrata hubiera sido demócrata), yo hubiera ponderado su superior integridad, su credibilidad, sus valores sociales, su sensibilidad hacia los débiles; y si fuera americano lo hubiera votado antes que a Trump. Pero Hillary estaba destinada a sucumbir al peso de sus acciones e inmoralidad, y a su falta grave de integridad, y al mismo tiempo al viento a favor de todo el sistema que la quería en el poder. El corte entre ambos rompió el frágil equilibrio de la verdad. No mencioné su manejo de e-mails en servidores no clasificados fuera del alcance de las autoridades pertinentes, que le costó la vida a muchos americanos: un ejemplo, se encontró un e-mail en su servidor con coordenadas de espías, arsenales, portaaviones y/o satélites, el cual llegó a manos enemigas muy probablemente. Ni mencioné las risas de Hillary cuando se reía de una niña violada a cuyo violador Hillary defendió con éxito, aun dudando de su inocencia. Bernie hubiera sido otro cantar, pero Hillary y su clout lo hundieron apenas vieron que se ganaba a “We the people”, incluyendo los californianos y neoyorquinos que quieren un país progresista y no corporativista.
No mencioné el fraude de las máquinas de votación en los estados donde el voto no es trazable, donde según un estudio de estudiantes de Stanford los estados sin voto trazable le dieron muchas más victorias a Hillary, qué casualidad. Ni mencioné que los medios nunca mostraron las muchedumbres que iban a ver a Sanders y a Trump dondequiera que fueran, pero no a Hillary, a quien iba a ver en general y comparativamente un puñado de personas. Se puede googlear también los avisos en Craigslist para rellenar la convención demócrata luego del fraude contra Sanders cuando un tercio de la gente se les fue y quedaba feo en las cámaras el estadio medio vacío. Todas estas afirmaciones que hago son verificables fácilmente en Internet, apenas fueron mencionadas al pasar por algunos medios americanos, pero sobre todo nunca fueron desmentidas por el bando del establishment. Simplemente se jugaron a lavarle el cerebro a la población intentando hacer de Trump algo peor que Hillary Clinton, mostrando a su mujer semidesnuda o inventándole testigos de acoso sexual (raro que nunca hubo ni una acusación anterior), o con la grabación de lenguaje vulgar de Trump.
El peso y gravedad de los crímenes de Hillary Clinton los quisieron tapar con todo el sistema, incluyendo a otra corrupta de nombre Loretta Lynch (la jefa del Departamento de Justicia!), quien se encontró con Bill Clinton creía en secreto en un jet del Departamento de Justicia días antes del primer veredicto del FBI, supuestamente para hablar de sus nietos y de golf. Algo sin precedentes. Rudy Giuliani, quien fue fiscal de altísimo nivel y mayor de la ciudad de Nueva York, afirma que Hillary debe estar tras las rejas por al menos seis delitos federales.
Trump tiene muchos defectos. Yo sigo sus pasos desde hace 20 años. Forbes, bastante establishment, ranquea a los ‘billonaires’ americanos del 1 al 10. Del 1 al 5 los que heredaron, del 6 al 10 los que se hicieron de abajo. Los “1” heredaron y mantuvieron o patinaron lo heredado. Los “5” heredaron una buena base pero la multiplicación por 10 o 100. Ahí está Trump. En el 10 está Oprah Winfrey que nació pobre y ahora tiene un imperio. O sea, para haber sido heredero de una considerable fortuna, Trump es evaluado por Forbes con el mayor mérito de la escala.
Ese ranking de Trump habla sobre su capacidad de hacer que ocurran cosas con resultados económicos y dando empleo a miles y miles de personas. Su marca aterrizó en decenas de países en los últimos 20 años. Hizo de una empresa mediana de Queens una empresa global con mucho éxito e incursionó en cientos de negocios con muchos éxitos y fracasos también.
Sí, lo grabaron diciendo cosas feas de mujeres. Le fue infiel a su primera mujer. Es un hombre de negocios con relativamente pocos escrúpulos. Pero no está investigado por el FBI. Ganó una campaña contra absolutamente todos los factores incluyendo buena parte de su propio partido, pero no “We the People”, a quien supo ofrecer lo que buscan. Estados Unidos entra en el consultorio quiropráctico y las maniobras que se vienen para curar décadas de corporativismo le harán sonar las vértebras al establishment.
En eso está CNN y todo el mainstream que tiene un nivel de credibilidad del orden del 10% en Estados Unidos. Gracias a eso la Internet está volando como forma de obtener información. Eso y Wikileaks (a quien el mainstream media no citó prácticamente nada). Trump fue víctima sin dudas del establishment, y aún así ganó. Y ganó bien, sin trampas, poniendo su plata y las donaciones de sus votantes.
Hillary gastó más del triple y no puso un solo dólar. Casi todo lo pusieron los grupos de poder, Wall Street, el petróleo, los árabes, Soros, todo el establishment que se vende como progresista. Y perdió. De lo que sé de Trump es que la gente que es cercana a él lo respeta mucho y a pesar de ser un bocón y un “bully” (ba, es el Paganini de obtener prensa gratis), si maneja lo que maneja será que algo hace bien. Las acusaciones de racismo y sexismo son absurdas. Tiene el apoyo de Ben Carson que es negro, y su jefa de campaña es mujer. Un tercio de los latinos de USA votaron a Trump, y el 15% de los negros aun comprados por dádivas también.
Trump promueve el muro, igual que Hillary antes (googlear) y no quiere que el libre comercio hunda a Estados Unidos en desempleo y en competir con países víctimas del marxismo que por eso trabajan por una fracción del costo americano y a menudo con sistemas impositivos permeables o arreglados. Trump es hábil negociante. Veremos qué hace. Yo deseo que con Rusia den de baja a Corea del Norte (evitando una guerra nuclear). Que dejen quietos a los árabes después de bajar a los locos de ISIS del caballo. Que renueve la infraestructura que está venida a menos. Y sobre todo, que la democracia funcione. Ganó la elección. Muy merecidamente. Ahora, a respetar la democracia. Y si no querían a Trump, opino que con Sanders le ganaban y no sé si por goleada. Creo que el Partido Demócrata (mejor sería llamarlo partido corporativista junto a los republicanos corporativistas) se ligó una buena bofetada de suficiente cantidad de gente para cambiar a la fuerza. Esto no fue demócratas contra republicanos. Fue la elite contra “We the People” y gano el “We the People” como corresponde. Hubiera ganado también con Sanders. Nunca con Clinton ni con Jeb Bush.
En este gigante caso, la mano del establishment demócrata de hecho eliminó el mecanismo del voto limpio evitando que ganara Sanders, quien hubiera sido mucho mejor candidato que Clinton. Hubiera sido la rama democrática de la “revolución” que en vez de un Tío Sam hubiera llevado a USA a algo más europeo en “Bernie”. Pero no pudo ser. Es un factor a poner en la ecuación seguro —en qué estado de putrefacción está el establishment—. En cambio, los republicanos con 17 candidatos respetaron ese mecanismo y a la vista está el éxito de ese procedimiento, sin tocarlo (o más bien no logrando cercenarlo, ganó igual).
O sea, el hecho de toquetear un mecanismo saludable llevó, creo yo, a “el fin de la cooperación y el inicio de un ciclo de violencia”, como dicen y piensan tantos. Con Sanders, seguramente no hubiera ocurrido. Ahora USA debe atenerse a las consecuencias. ¿Serán tan malas? Ya veremos.
El mecanismo espontáneo de candidatos que se presentan y se someten a una votación justa es muy saludable si no es tocado por el establishment y las elecciones son basadas en informar al público con periodismo de verdad y recto, y no con medios que abogan por conservar su influencia como casi todos los medios masivos de USA.
La gente elige lo que le llena más el cartón y sin dudas Estados Unidos ha hecho mucho en base a su sistema democrático, si se lo deja operar.
Ing. Monestier