A las 09:30 hs. del martes 13 de junio de este año, maniatado de pies y manos, llegaba al aeropuerto de Carrasco como un terrorista y el gobierno uruguayo, a pesar de conocer a fondo todos los pormenores de mi caso, me hace entrar por la fuerza y contra mi voluntad al territorio uruguayo, sin mediar ninguna resolución judicial que legalizaba mi expulsión del territorio canario. Me he dirigido por activa y por pasiva a las autoridades.
Me he dirigido por escrito al señor ministro de Relaciones Exteriores de este país, le he solicitado una entrevista por escrito y registro de entrada y hasta ahora la estoy esperando, le he pedido saber si estaba en conocimiento de mi caso; que, dicho sea de paso, es único e inédito en los últimos años de las migraciones en el Estado español, ya que al momento de mi secuestro y posterior expulsión contaba con mi permiso de residencia y de trabajo en vigor, no tenía antecedentes penales, estaba plenamente integrado en la sociedad canaria, soy padre de una hija de 6 años, nacida en Canarias y con nacionalidad española y que contaba con la guarda y custodia compartida. Con todo ello se consumó mi expulsión. Es posible que el Ministerio de Relaciones Exteriores de este país esté más preocupado en salvar el pellejo a un ex embajador en Argentina porque de seguro es más uruguayo que yo.
Es posible que el señor ministro Almagro se hiciera eco, lo mismo que hizo el gobierno español y el embajador del Estado español en Uruguay, que sobre mí pesaba una condena por malos tratos y una orden de alejamiento, tal y como lo han corroborado en sus dichos el señor Juan Castillo y la diputada María Elena Laurnaga.
Lo mismo que el subdelegado del gobierno en Canarias, el Sr. Luis Molina González, persona a la que le presenté una querella por injurias y calumnias con publicidad, por estas mismas falsas acusaciones que pretendían debilitar el movimiento solidario y causar el mayor daño moral y desprestigio posible sobre mi persona, además de alarma social. Como ya sé que el gobierno de este país volverá a por lo mismo, vuelvo a reiterar la literalidad en los procedimientos Nº 0000484/2009, de Diligencias Urgentes, en autos, la jueza magistrado del Juzgado de Instrucción Nº 6 de Arrecife, Dña. María del Mar Fernández Miranda, que acordó mediante auto de fecha 14/10/2009, el cual aporté en dicha querella como documento Nº 4, el sobreseimiento provisional de las actuaciones practicadas y el archivo de las mismas, además de denegar mediante auto de la misma fecha la medida de protección interesada por mi ex pareja, tal y como quedó acreditado mediante el documento Nº 5.
Me he dirigido al señor ministro del Interior, Eduardo Bonomi, para que enseñe la orden de un Juzgado español que ameritara que el sargento de Interpol que aquel día 13 de junio del 2012 estaba esperándome a la salida del túnel del vuelo de Iberia, Tabaré Maidana, y que me hiciera entrar por la fuerza al territorio uruguayo. La única respuesta que tuve fue una citación a Interpol en su sede en Montevideo; nada más. Sin duda, y dado que me encuentro en la marginalidad social, les manifesté que me sería imposible acudir a esa citación hecha por teléfono.
Me he dirigido por escrito y con registro de entrada a Su Excelencia, el presidente de la República Oriental del Uruguay, don José Mujica Cordano. Hasta ahora sigo esperando su respuesta, pero seguro esta no llegará porque estará más ocupado en hacer gala de su machismo y de insultar a las trabajadoras de la prensa o las esposas de señores legisladores.
Los silencios nunca han sido tales, los silencios siempre han sido una de las mejores formas de expresarse tanto de los humanos como de los gobiernos. ningún silencio es neutro, todos dicen algo.
Esto lo grafican las estrechas relaciones políticas que mantiene el gobierno uruguayo con el Partido Popular del Estado español y eso quedó reflejado en las declaraciones del Sr. Alberto Núñez Feijóo que en setiembre de este año dijo: “vengo a estrechar nuestras relaciones políticas con el gobierno uruguayo”.
La imagen patética quedó graficada el 12 de octubre de este año cuando el mismo José Mujica Cordano, junto al embajador del Estado español en este país, Sr. Roberto Varela Fariña, levantaba las copas de champagne para brindar por esos estrechos “lazos políticos”.
Decía Tabaré Etcheverry “yo no soy cuzco rabón que atropella contra el viento, yo digo lo que pienso y siento”.
No me he quedado sentado esperando que venga del cielo la asistencia; gracias a la ayuda y solidaridad de un ciudadano gallego he podido llegar hasta las oficinas del Departamento 20 y denunciar mi situación. Allí me reuní con el director, Sr. Jorge Muiño, con el director de Asuntos Consulares, Andrés Peláez, con el director general de la Cancillería, Sr. Gonzalo Koncke, y con la asistente del ministro Almagro, Sra. Graciela García Vera.
He recurrido a la ejecutiva del PIT-CNT y al Secretariado General, que emitieron una declaración pública de condena a mi expulsión sumarísima, además de solicitar una reunión urgente con el embajador del Estado español en este país; en dicha reunión el mismo embajador, Sr. Roberto Varela Fariña, repitió el guión: “a este ciudadano uruguayo se lo expulsa por tener una condena por agresión a un policía y por pesar sobre él una condena por malos tratos y orden de alejamiento de su ex esposa”. Hasta ahora el PIT-CNT está esperando que este señor aporte dichas condenas.
La Organización Idas y Vueltas ha hecho lo propio, condenando este acto y solidarizándose conmigo, además de iniciar gestiones tendientes a regularizar mi situación social y administrativa en este país.
Lo propio hizo la Red de Apoyo al Migrante, que entre otras firmas de apoyo y solidaridad contaba con la de la distinguida Sra. Belela Herrera.
La Federación Sindical Mundial y sus sindicatos afiliados en Uruguay aprobaron una declaración de apoyo y solidaridad, condenando mi secuestro y expulsión.
Gracias a los buenos oficios y gestiones del diputado por Salto, Sr. Andrés Lima, y los diputados del MPP, Sres. Esteban Pérez y Rubén Martínez Huelmo, mi caso llegó hasta las comisiones de Derechos Humanos y de Relaciones Internacionales y es de agradecer la actitud del Parlamento uruguayo que se dignó a escucharme y eso es fiel reflejo de la actitud democrática y solidaria de algunos parlamentarios.
Gracias a la solidaridad de la Secretaría de Relaciones Internacionales del MPP he podido sufragar los billetes de los pasajes Montevideo-Salto-Montevideo, además de asistirme en poder tomar contacto con mi familia y abogados en Canarias.
Me he reunido con el embajador itinerante para África, Sr. Romero Jorge Rodríguez, exponiendo mi caso.
He recurrido a Amnistía Internacional de Uruguay, al Instituto Interamericano de Derechos Humanos, al Consejo Directivo de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, y al Mides.
Me he reunido con el destacado abogado en materia de derechos humanos Óscar López Goldaracena.
Expuse mi caso al pleno de concejales del Municipio de Villa Constitución, oportunidad en que estuvo presente la concejala por Izquierda Unida de Paiporta (Valencia) María José Lianes, resolviendo el Municipio de esta localidad aprobar una Declaración Institucional de solidaridad y condena al gobierno español por esta actuación ilegal.
Expuse mi caso a la Mesa Coordinadora Política del Frente Amplio en Salto.
Punto y aparte merece el silencio del Partido Comunista de Uruguay, exceptuando a la Departamental “Eduardo Darnauchans” del PCU para España y Portugal que sí se han comprometido y sí han hecho hasta lo imposible para que mi caso no quede en la impunidad y silencio. El resto “bien, gracias”.
Me he reunido con el senador Eduardo Lorier, con la senadora Alicia Pintos, he solicitado una reunión con el diputado Doreen Javier Ibarra (hasta ahora estoy esperando su respuesta). Luego de muchas gestiones sí me han atendido tanto el semanario “El Popular” y el programa radial de la Departamental por Montevideo, en Radio Fénix, y agradezco a estos compañeros su solidaridad.
Lo demás es como que esto no fuera con un militante de este partido. El mismo senador Eduardo Lorier instruyó para que mi caso fuera llevado a la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio (Carifa) y que esta se ocupara de asistirme. Hasta ahora estoy esperando los resultados de esas gestiones.
Esta actitud de PCU, inclusive en estas semanas atrás luego de sufrir un preinfarto y una grave depresión por todo este calvario padecido en tan corto tiempo, evidencia que hay silencios que truenan.
Dice el refranero castellano que el que calla otorga, y ese silencio de aprobación, de acatamiento, ese silencio de sumisión, es el silencio al que Silvio Rodríguez se refiere en su canción “Cuantas veces al día” en la cual denuncia que algunos silencios cuestan la vida a otros y ese mirar a otro lado y callarse es el mayor activo de los cobardes.
En resumen, esta carta dirigida al gobierno uruguayo tendrá repercusiones y no las temo como no temí enfrentarme a los esbirros del régimen marroquí para defender los derechos humanos de la población civil saharaui; como tampoco temí evidenciar la connivencia entre los servicios secretos marroquíes y españoles. No temí salir a las calles de Lanzarote (Canarias) para gritarle al gobierno español y a la multinacional Repsol “No a las petroleras”. Tampoco temo a este gobierno que yo mismo lo voté y, parafraseando a nuestro máximo prócer uruguayo, “con libertad no ofendo ni temo”.
Por todo esto sigo pensando que el silencio los hace culpables y cómplices.
Hasta ahora sigo pidiendo por activa y por pasiva que el gobierno de la República Oriental del Uruguay enseñe la orden judicial, como es preceptivo, que ordenara mi secuestro y posterior expulsión de Canarias.
José Morales Brum
Pasaporte 3.679.495-0
Villa Constitución (Salto)