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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPrimaria y los aprendizajes, agresiones y vandalismo. El Consejo de Educación Primaria tiene múltiples competencias cuyo cumplimiento es responsabilidad y obligación de sus integrantes, encabezados, desde hace años, por el maestro Héctor Florit.
La más importante es, sin dudas, lograr que los alumnos aprendan lo que en cada uno de los cursos deben aprender, básicamente el idioma, leer entendiendo lo que se lee, escribir sabiendo organizar lo que se desea transmitir en un texto coherente y sin faltas de ortografía, matemáticas y lógica, resolver problemas y conocimientos básicos de las ciencias. Tan importante como eso es la transmisión de valores personales y de convivencia e integración social.
De las demás competencias hay que considerar la seguridad, ya que los hechos que han estado pasando últimamente están a la vista de todos y nos escandalizan, particularmente frente a las agresiones a los docentes y ante el vandalismo o los robos en las escuelas.
El director de Primaria ha informado y sostiene, en cuanta oportunidad se le presenta, que Primaria está haciendo una excelente labor, tanto que así lo reconoce la Unesco. El 4 de febrero pasado el maestro Héctor Florit difundió que del informe “Enseñanza y aprendizaje: lograr la calidad para todos” 2013/4 surge que: “La Unesco señala que 95% de los niños uruguayos que completan Primaria adquieren los conocimientos fundamentales en lectura y 80% en matemáticas, lo cual posiciona al país en los primeros lugares de América Latina”.
El maestro Florit da ha entender que fue Unesco la que evaluó los conocimientos de los alumnos y la que realizó las estadísticas a las que se refiere pero la verdad es que Unesco trabajó con la información que el Uruguay le dio, que es tan cierta como las estadísticas del Indec de Argentina.
Hasta ahora se entendía que los estudiantes pasaban de grado y en particular pasaban de Primaria a Secundaria una vez que habían adquirido los conocimientos mínimos que le corresponden al año lectivo que están cursando. Sin embargo, según declara con orgullo el maestro Florit, en Uruguay no hay un porcentaje que completa Primaria sin los conocimientos fundamentales, que en Matemáticas es, por cierto, altísimo.
Si bien el término “fundamentales” es muy impreciso y engañoso, es seguro que lo que no significa es que los alumnos que completan Primaria sepan leer, es decir entender textos sencillos, o sepan matemáticas, como lo prueban los impresionantes fracasos que luego tienen en Secundaria desde el primer año y en las pruebas PISA.
En realidad, hace años se sabe que por lo menos la cuarta parte de los estudiantes que egresan de Primaria no saben leer y tienen enormes carencias en cálculo, lógica y demás conocimientos imprescindibles, tal como lo informaba Búsqueda el 23 de enero del 2011 en el articulo “Más del 25% de los egresados de Primaria no cuentan con el nivel necesario para el Liceo; Secundaria lanza un plan para asistirlos”. Hay que hacer notar que los datos del informe de la Unesco corresponden al año 2011, lo que prueba que son falsos.
¡Primaria, el MEC y el gobierno le mintieron a la Unesco!
Lo peor de todo es que el porcentaje de pésimos niveles de conocimientos entre los alumnos de los sectores de menores recursos llega a superar al triple del promedio.
Por otro lado, es notorio que Primaria no transmite valores mínimos, autoestima, orgullo de cumplir con sus obligaciones y de hacer las cosas bien, por insignificantes que sean, respeto a ellos mismos y a los demás, tolerancia, responsabilidad por sus propias vidas, actuar de buena fe y con la verdad; como síntesis, con disciplina social. Los “ni-ni”, la violencia creciente, los incumplimientos de las obligaciones en el trabajo y hasta las agresiones a los docentes o los robos y destrucción de escuelas, prueban el fracaso en la transmisión de valores que Primaria tiene.
¿Cómo puede esperarse que Primaria transmita valores cuando su director, los demás consejeros y hasta el Ministerio de Educación y Cultura mienten como lo hacen ante la Unesco y ante los uruguayos?
Las agresiones a los docentes no empezaron este año. Todos los uruguayos sabíamos de ellas, por lo que los consejeros de Primaria no podían desconocerlas. Sin embargo, no tomaron ninguna medida para evitarlas ni para asegurarse de que si ocurrieran, los agresores fueran denunciados penalmente y civilmente como corresponde, tanto que recién después de un sonado episodio en el que una madre golpeó a una maestra y hasta le rompió algún diente, no dispuso de los servicios jurídicos para instrumentar las denuncias pertinentes. Es más: no solo Primaria no dispuso de un abogado o de más de uno, de los que ya tiene en sus servicios jurídicos, sino que salió a contratar uno para estos problemas.
Desde luego, el Consejo de Primaria no tenía un protocolo de acción para evitar las agresiones ni uno sobre lo que debían hacer los agredidos, los directores de las escuelas en las que hubiera agresiones, incluidas las verbales, y los servicios jurídicos. Es más: sigue sin tenerlos, tal como se vio el pasado martes 15 de junio cuando una directora denunció que la madre de un alumno la golpeó.
Sin embargo, la seguridad de los docentes, del resto del personal y desde luego de los alumnos es o debería ser una de las preocupaciones prioritarias del Consejo de Primaria y del resto de sus autoridades, lo que implica tener medidas y protocolos de acción para prevenir las agresiones y, si igualmente ocurrieran, para controlarlas así como para que los agresores sean penados como corresponda.
La brutalidad del reciente incendio y robo de la escuela de Flor de Maroñas fue extraordinaria, pero no es la primera escuela vandalizada o robada ni la última. La verdad es que los robos y las agresiones a las escuelas se vienen produciendo desde hace tiempo.
Las autoridades de Primaria son responsables de las escuelas y de los materiales que en ellas hay y por ello tienen la obligación de tomar las medidas necesarias para asegurar su integridad e impedir los robos. Está claro que no lo han hecho, lo que no deja de ser sorprendente, ya que además de los tradicionales serenos, las actuales tecnologías permiten, a bajo costo, contar con alarmas y otras medidas de seguridad altamente efectivas. Además, en plaza existen empresas que brindan servicios de seguridad totalmente accesibles aunque, desde luego, debería ser tarea de la Policía. Ahora parece que el Consejo de Primaria está estudiando una nueva forma de vigilar a las escuelas para impedir los robos y el vandalismo, pero empezaron después de que los medios de información difundieran el incidente de la escuela de Flor de Maroñas.
La situación en estos tres aspectos fundamentales en la gestión diaria de Primaria muestra claramente que la misma es pésima y que los consejeros no han tenido ninguna capacidad para prevenir ni para tomar las medidas necesarias antes de que las cosas ocurrieran y tomaran estado público. Esta incompetencia, los paupérrimos niveles de aprendizaje de los alumnos y las informaciones falsas que difunden, muestran inequívocamente que los consejeros de Primaria no tienen ninguna capacidad para gestionar el sistema.
No es una sorpresa, ya que ninguno de ellos tiene la formación mínima indispensable como para hacerse cargo de un organismo tan complejo como es Primaria y, por eso, en su sitio web no ponen sus currículum vitae.
Aceptar un cargo sin tener las capacidades necesarias para poderlo ejercer con alguna posibilidad de éxito es una actitud deshonesta que además causa enormes daños. En este caso los daños son gravísimos, ya que se los hacen a los niños, particularmente a los de menores recursos, que son los que más necesitan de Primaria. Permanecer en el cargo cuando los efectos de esas incapacidades aparecen dramáticamente es aún peor. De todas formas, a pesar de su notoria incompetencia, los consejeros de Primaria no van a renunciar.
Los consejeros de Primaria llegaron a sus cargos porque el gobierno los nombró y los parlamentarios los avalaron aprobando sus nombramientos. En ningún momento el gobierno ha cuestionado la competencia de los consejeros. Es más, como en el caso de las informaciones enviadas a la Unesco, los avala mostrando una insensibilidad e irresponsabilidad increíbles. Los parlamentarios que los votaron se han desentendido totalmente del tema como si no tuvieran responsabilidad alguna de los resultados de la gestión de los consejeros.
La insensibilidad con la que se condena a las nuevas generaciones, particularmente a las de los sectores de menores ingresos, a la ignorancia y con ella a la pobreza, es inhumana e incomprensible.
Espero que, al votar, los uruguayos tengamos en cuenta esto, que es la mayor catástrofe que le ha ocurrido nunca al país.
Arq. Juan Andrés Sienra
CI 998.166-3
Punta del Este (Maldonado)