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La jueza penal de séptimo turno, Mariana Mota, quien en una entrevista con el diario “Página 12” elogió la política de derechos humanos del gobierno argentino y en contraste cuestionó la del gobierno uruguayo, le pidió una entrevista al presidente José Mujica, quien ya la aceptó, dijeron a Búsqueda fuentes oficiales.
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En el polémico reportaje, publicado por el diario argentino el lunes 19 de marzo, la magistrada, que tiene a su cargo varias causas sobre violaciones de derechos humanos durante la dictadura, dijo: en Uruguay “no hay una promoción de los derechos humanos para que esta situación, que es nacional y nos marcó a todos, se esclarezca. Es bien diferente al gobierno argentino en esa materia. Mujica y el ministro de Defensa fueron rehenes de la dictadura. Tal vez por eso no puedan ver con objetividad un proceso dictatorial que los tuvo como víctimas” (Búsqueda Nº 1.655).
La semana siguiente, el presidente Mujica declaró a Búsqueda que le “llamó la atención que ni la Suprema Corte de Justicia ni nada parecido” se hubiera pronunciado acerca de esas manifestaciones.
“Creo suponer que el episodio de los enfermeros (procesados por reiterados delitos de homicidio) tapó todo”, sugirió el primer mandatario (Búsqueda Nº 1.656).
Ante esas declaraciones del presidente Mujica la Corte emitió un comunicado en el que aseguró que el 26 de marzo dispuso que la jueza Mota realizara un informe acerca de sus declaraciones al medio argentino.
“Cumpliendo la referida disposición, la magistrada realizó un informe que remitió a la corporación en tiempo y forma. La Suprema Corte de Justicia ha formado un expediente con estas actuaciones y estudia el asunto a efectos de su resolución”, agregó en su comunicado.
Fuentes de la Corte dijeron a Búsqueda que en el acuerdo de ayer miércoles 11 se resolvió que circulen entre los cinco ministros de la corporación los descargos que formuló la jueza Mota, para luego tomar una resolución. Según las fuentes, la magistrada había realizado en un primer momento un informe escueto de apenas una carilla en el que simplemente ratificaba sus declaraciones al medio argentino. Más tarde amplió el informe y en ese escrito fundó su derecho a emitir comentarios públicos y describió los escollos con los que se ha encontrado por parte de los propios organismos estatales en las numerosas investigaciones sobre derechos humanos que tiene a su cargo. Ese segundo informe es el que los ministros de la corporación estudian antes de tomar una decisión.
La situación que vivió la jueza Mota esta semana generó manifestaciones de aprobación y de rechazo a sus dichos.
Una de las personas que la apoyaron fue la fiscal penal Mirtha Guianze, quien también ha intervenido en muchas causas por violaciones de derechos humanos en dictadura.
La representante del Ministerio Público expresó en un mail, que se ha desatado una “campaña” contra Mota a raíz de sus declaraciones a “Página 12”.
“Esas declaraciones fueron ‘entresacadas’ por Búsqueda de la semana anterior, ‘El País’ se hizo eco y se sumó a la campaña mediática y la Suprema Corte de Justicia le solicitó informes en 72 horas, que ella ya contestó. No hay nada en esas declaraciones que pueda ser reprochable del punto de vista de la función, se le preguntó sobre el estado de los juicios en Uruguay, y queda claro cuáles son las condiciones en las que trabajamos acá, los recursos con que contamos y el sistema procesal”, opinó.
Según Guianze, “si un juez no puede decir decir eso, entonces hay que ponerle mordaza a todos”.
“Lo que hay detrás todos lo conocemos, Mariana (Mota) es la juez que ha tomado el tema de las graves violaciones a los derechos humanos en serio, con respeto y dedicación, es estudiosa y trabajadora, llega a resultados y eso molesta. Lo grave es que hay un ministro en especial de la Suprema Corte de Justicia que quiere su cabeza. Sacarla del Poder Judicial o al menos de ese cargo, donde lleva adelante las investigaciones con eficacia”, añadió.
Según Guianze, Mota “está sola”, y como ejemplo añadió: “Hoy estuve escuchando La Tertulia de El Espectador y escuché cosas realmente muy tristes para la democracia uruguaya. Llego a la conclusión de que hay una gran hipocresía y que todo ese discurso de la libertad de expresión de información es solamente para ciertos temas y ciertas cosas”.
Fuentes cercanas a Guianze dijeron que ese correo fue realizado en un tono coloquial, porque su objetivo era que circulara entre organizaciones sociales vinculadas a la defensa de los derechos humanos y no que tomara estado público.
La “Tertulia” a la que hace referencia la fiscal es la que se emitió en el programa “En Perspectiva” de radio El Espectador el viernes 30, en la cual todos los integrantes cuestionaron a la jueza Mota.
El historiador Carlos Maggi expresó que le “impresiona mucho que una persona encargada de una función casi sagrada como la de disponer la Justicia sea tan desbocada, tan desequilibrada, tan contraria a la balanza que debe tener como síntoma diario un juez”.
“Esta señora prejuzga y no puede seguir ejerciendo la Justicia en un campo en el que está totalmente embanderada de antemano, no da garantía ninguna. Es una cosa extraordinaria que Fernández Huidobro y el presidente Mujica digan: ‘Yo preferiría que mis verdugos no estén presos’ y esta mujer piense que eso es una anormalidad, que quedaron marcados. Es al revés, porque lo vivieron tienen grandeza, para la cual ella es inaccesible”, añadió.
“Un juez fanático es un peligro público. Sería muy bueno que esta señora pasara a ejercer en Derecho Civil, donde puede hacer menos daño al honor y libertad de las personas”, concluyó.
Por su parte el escritor Mauricio Rosencof —quien fue víctima de cárcel y torturas durante la dictadura en virtud de militancia en la guerrilla tupamara— sostuvo que la actitud de Mota es “una especie de desacato” en un Poder Judicial “donde hay una característica de sobriedad”.
“Que no sientan los jueces como Mota que ellas son las que han logrado llevar al estrado las acciones punibles. Detrás de este tema hay toda una larga historia y en los tiempos de la noche oscura estuvieron en primer lugar las madres y familiares de los desaparecidos. Hay que ver lo que es Luisa Cuesta con 94 años pisando firme el campo del Batallón 14 para llegar a ver los restos de uno de los desaparecidos. Hay una acumulación en la que todos aportaron, aun en el marco de las diferencias”, valoró.
Matilde Rodríguez, viuda del diputado uruguayo asesinado en Buenos Aires Héctor Gutiérrez Ruiz, dijo que a su juicio Mota cometió un error de “incontinencia verbal” al opinar de algo que no puede por su propia función.
A su turno, el ingeniero Juan Grompone consideró que el Poder Judicial es “el más importante de los poderes” porque es lo que distingue una sociedad civilizada de una que no lo es. “Esto hace que los jueces deban tener una conducta muy particular porque cumplen una función muy delicada en la sociedad”, advirtió.
A su juicio Mota ha tenido “varias situaciones inconvenientes” que hacen que su conducta “se pasa de la línea de la conducta que se espera de un juez”.