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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el artículo titulado “Jueces tienen que ser ‘grandes insensibles’”, publicado el pasado jueves 5 de junio por Búsqueda, se recogen afirmaciones del Dr. Jorge Chediak, actual ministro de la Suprema Corte de Justicia como esta: “Los jueces tienen que ser ‘grandes insensibles’ porque esa es la única garantía de que no se embanderen con causas por más nobles que parezcan”.
Y para que ningún lector abrigue dudas en cuanto a lo que realmente quiere, siente y piensa el Dr. Jorge Chediak, se transcriben otras de sus manifestaciones, vertidas “ante un centenar de abogados de toda América y España” el pasado miércoles 28 de mayo al inaugurar el “XXI Congreso de la Unión Iberoamericana de Colegios y Agrupaciones de Abogados”, organizado por el Colegio de Abogados del Uruguay.
Verbigracia, las que siguen…: “Yo siempre les digo a mis estudiantes que los jueces tienen que ser unos grandes insensibles. ¿Por qué? Porque detrás de reclamos que tienen visos de muy atendibles pueden cometerse injusticias”.
Y por si estos dichos no disipasen cualquier incertidumbre con respecto a las convicciones del magistrado, para mayor esclarecimiento acota luego el articulista:
“Según Chediak, se exige, por ejemplo, que los jueces tengan ‘una particular sensibilidad al trabajador’: ‘Sabemos todos que el derecho laboral es muy garantista, además está el principio pro operario y si a eso sumamos jueces sensibles al trabajador, ¿dónde van a encontrar los empleadores un juez independiente e imparcial?’, inquirió. El magistrado dijo que también se reclama en materia penal y en casos de violencia doméstica que el juez sea ‘particularmente sensible a la situación de género y a la situación de la víctima’. Si eso sucede, ‘¿dónde el presunto ofensor, el presunto violentador va a encontrar un juez independiente e imparcial que juzgue la situación conforme a la Constitución y a las leyes?’, volvió a preguntar. ‘Un abogado a lo que puede aspirar al igual que cualquier ciudadano es a que el juez al que presenta su caso lo resuelva con independencia e imparcialidad. No que le sea favorable, no que le sea proclive, porque entonces su contraparte, y todos podemos ser contraparte, no tiene un juez imparcial’, concluyó”.
A mi entender es un despropósito reclamar a los jueces volverse “grandes insensibles”…; la independencia de un juez tiene que ver con su autonomía fáctica y síquica y no con la mayor o menor conmiseración que pudiera este sentir en alguna circunstancia…; y en cuanto a la falta de neutralidad atribuible al motivo aludido por este actual ministro de la Suprema Corte de Justicia, es evidente que la misma resulta siempre de una sensibilidad atrofiada o envilecida…; nunca de una sensibilidad normal...; el parcialismo sensiblero esa propensión de los Jueces y de cualquier ser humano en general… a inclinarse por una compasión pueril y vana en detrimento de lo justo, aflora cuando la sensibilidad natural se ve distorsionada o dicho más propiamente: desvirtuada… por falta de un indispensable sustento intelectual formativo, informativo, aprehensivo… el cual asegura indefectiblemente un espontáneo y adecuado encauzamiento de la sensibilidad ingénita en todo individuo sanamente conformado…; es en ausencia de una correcta valoración racional que sin duda pone siempre la sensibilidad instintiva más allá de fanatismos ideológicos, de mezquinos cálculos personales, de percepciones defectuosas de la realidad o de cualquier otra clase de lacra o de tara innata o adquirida o quizá inclusive subliminalmente inculcada en algún perverso ámbito educativo…, cuando surgen las aberraciones a las que se refiere Chediak…
La insensibilidad, la falta de sensibilidad… es el peor defecto que podría imputársele a un juez. Y es precisamente la cualidad que hoy prolifera, inducida y estimulada según descubro ahora, por al menos una de las más altas autoridades judiciales vernáculas…; y es también el malhadado atributo por el que los jueces de nuestro país ya ni siquiera se preocupan seriamente por impartir o no justicia…
Deplorables afirmaciones las del Dr. Chediak…; pero indudablemente ilustrativas…; muy reveladoras…
Que nadie se llame a sorpresa entonces… por el aberrante funcionamiento del sistema judicial uruguayo…: Jorge Omar Chediak González el gran insensible y acucioso promotor de la insensibilidad judicial para esta nación y por lo visto (si continúan dejándolo…) para el mundo entero… fue designado el 9 de septiembre del año 2009 ministro en la Suprema Corte de Justicia…; funge asimismo actualmente como profesor titular del curso de “Introducción a la Judicatura” en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de la Empresa.
Convendría tenerlo en cuenta…
Sergio Hebert Canero Dávila
CI 1.066.601-8