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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAlain Rouquie, destacado politólogo y ensayista francés, autor entre obras de la recordada El estado militar en América Latina (1984), dice en un pasaje del ensayo Dictadores militares y legitimidad en América Latina:
La dictadura legitimada. Desde luego todos los poderes autoritarios han tenido a sus teóricos a sueldo que justifican como legales sus peores exacciones.
Pero estas acrobacias jurídicas son de poco alcance en una sociedad donde legitimidad está bien etablecida, donde existe un consenso. La constitución de una nueva legitimidad no se decreta.
En sociedades donde las instituciones legales y los valores que implican son del dominio del ideal inaccesible, en los cuales siempre hay una sospecha sobre a legitimidad, las justificaciones de los regimenes autoritarios tienen otro tipo de eficiencia.
Creo que este pasaje transcripto bien podría aplicarse al gran drama que está viviendo el pueblo venezolano con toda su carga de crueldad, cinismo e intereses internacionales coaligados.
A todos los sudamericanos no deja de asombrarnos que esos amargos sucesos se produzcan cuando creíamos que nuestro continente ya había afianzado sus instituciones democráticas.
Una salida para Venezuela sería en primera instancia lo que se está dando al designar al actual presidente de la Asamblea General, Juan Guairó, como presidente provisional.
Esta solución ya tiene el visto bueno de varias naciones de nuestro hemisferio y de Europa y está incluida en la propia Constitución venezolana.
El presidente de la Asamblea General, Guaidó, convocaría a elecciones generales que se celebrarían con veedores internacionales y la participación sin cortapisas de todos los partidos y postulantes.
En este estado de calamidad pública, económica y política en el país hermano, grandes sectores de la opinión pública se preguntan ¿qué rol cumplen allí las Fuerzas Armadas?
¡Si habremos escuchado que se repite una y otra vez que los militares intervendrán cuando en un país haya un estado de conmoción pública y vacío de poder!
La pasividad que han demostrado nuevamente ante las barbaridades que se están cometiendo es la demostración más que elocuente de la falsedad de este argumento.
Días atrás en un canal de la televisión argentina yo mismo pude ver al periodista venezolano Miguel Velarde sostener que hay integrantes de la cúpula armada que se han vuelto millonarios.
Esto tampoco es nuevo y basta leer un poco la historia para ver que hay muchos ejemplos de dictadores militares que utilizaron el poder para saquear la hacienda pública y beneficarse económicamente.
Recordemos los casos de Rojas Pinilla, Noriega, Batista, Trujillo, Somoza, entre otros, como prueba elocuente de lo que estamos afirmando.
También ha quedado demostrado lo que decía Salvador de Madariaga: “La paz que dice pregonar las Naciones Unidas me recuerda la propaganda que hacen del régimen vegetariano el gremio de los carncieros”.
¿Dónde están las misiones de paz?, también se pregunta mucha gente y basta ver los conflictos armados actuales o potenciales para que el mundo se convenza al fin de que son inútiles.
La indiferencia y hasta la obsecuencia de que hacen gala varios sectores de opinión ante la crueldad del régimen venezolano me recuerdan aquello que decía Jorge Luis Borges:
“Las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad. Más abominable aun es el hecho de que también fomentan la idiotez”.
Juan Perdomo Bejérez
CI 1.716.988-5