Además, planteó que las nuevas tecnologías, como las redes sociales “les permiten a muchos comerciantes anunciar gratuitamente”, lo que también afecta los ingresos por publicidad de las radios.
La asociación, que nuclea a 140 radios, pide que se tenga una consideración especial para “el interior adentro del interior”.
“No es lo mismo una radio en una capital departamental que una radio en un pueblo perdido”, explicó Brañas.
Según los datos de RAMI, hay 372 radios en el interior, frente a 66 en Montevideo. Esto equivale a una radio cada 5.200 habitantes en el interior, frente a una radio cada 20.000 en la capital.
En el gobierno están al tanto de estos planteos y mantuvieron varias reuniones con RAMI para conversar al respecto. Si bien las autoridades no comparten las consideraciones respecto a las radios comunitarias, entienden que la realidad de las emisoras del interior es “muy diferente” a las de Montevideo.
“Es cierto que son realidades diferentes y hay que atenderlas de manera diferente”, dijo a Búsqueda el vicepresidente de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec), Nicolás Cendoya.
El jerarca sostuvo que un “gran avance” en ese sentido se dio en mayo, cuando el Poder Ejecutivo presentó un proyecto de ley que modifica la denominada “ley de medios” e introduce una serie de diferenciaciones a las tandas publicitarias, según se trate de emisoras de Montevideo o del interior del país.
Si bien para Cendoya la situación de las radios del interior “es un tema preocupante”, todavía “queda mucho por hacer antes del fin de las radios, como muchos anuncian”.
“Hay un factor social y local que tienen muchas emisoras en el interior que es su valor agregado y que muy difícilmente se les pueda sustituir”, agregó.
Panorama en caída.
Según Brañas, se llegó “al techo de radios en el interior” y no hay lugar para más emisoras. Incluso afirmó que en varias partes del país hay una “superpoblación”.
Según los datos de RAMI, hay 372 radios en el interior, frente a 66 en Montevideo. Esto equivale a una radio cada 5.200 habitantes en el interior, frente a una radio cada 20.000 en la capital.
De las emisoras fuera de Montevideo, 65 son de frecuencia AM, 165 FM comerciales y 142 FM comunitarias. Los casos más extremos de acumulación de radios se encuentran en La Paloma y La Pedrera, en Rocha, donde residen unos 4.800 habitantes y hay seis radios.
En Minas de Corrales (Rivera) hay dos radios para 3.800 habitantes, lo mismo que en Baltasar Brum, en Artigas, con dos radios para 2.500 habitantes.
Según Brañas, se llegó “al techo de radios en el interior” y no hay lugar para más emisoras. Incluso afirmó que en varias partes del país hay una “superpoblación”.
“Acá se piensa que las radios dan plata y por eso hay tanta gente interesada, pero lo cierto es que dejó de ser negocio. Antes había dos motivos principales para tener una radio: la vocación o una posible influencia política, hoy no funciona así y quedamos solo los vocacionales”, dijo el presidente de RAMI, Carlos Arezo, a Búsqueda.
Según Arezo, la legalización de las radios comunitarias “terminó de destruir el mercado”. Es que, afirmó, estas “funcionan como radios comerciales y no pagan impuestos”.
“Venden publicidad a precios muy inferiores y en varios casos no cumplen con sus cometidos sociales”, acotó Brañas.
“En muchos pueblos con problemas de accesibilidad, las radios son casi su única conexión. Somos la voz del interior en muchos casos y ese fin social de informar y difundir es lo que queremos preservar, pero es cada vez más difícil”, agregó.
“Hay un modelo que está en extinción, algo que se agrava y mucho del río Negro para el norte. Percibimos que muchas veces se legisla desde atrás de un escritorio y pensando en la capital”, añadió Arezo.
Los directivos señalaron que las nuevas tecnologías también compiten con el modelo de negocios de las radios, y que muchos “de los recién llegados” al mercado “no tienen en cuenta” el rol social que deben desempeñar.
“Se dedican a ‘colar’ música y nada más. Es un hecho significativo y paradójico que argumentando que las radios comunitarias se crearon para abrir más canales de expresión, los puestos de trabajo en las radios del interior hayan caído casi un 50% en los últimos 5 años”, sostuvo Brañas.
“Que se vayan a Cuba”.
“Si vos tenés para elegir entre alquilar una cachila y un Mercedes, es natural que la cachila te salga mucho más barata. En este caso, las radios comunitarias son la cachila”, dijo a Búsqueda José Imaz, de la Red de Radios Comunitarias, al ser consultado sobre los planteos de RAMI.
“Las radios comunitarias están amparadas por la ley para vender publicidad. Existen decenas que no lo hacen por un tema de principios, pero está claro que a la hora de vender un espacio los precios de las comunitarias son más bajos” que los de las comerciales, dijo.
De las emisoras fuera de Montevideo, 65 son de frecuencia AM, 165 FM comerciales y 142 FM comunitarias. Los casos más extremos de acumulación de radios se encuentran en La Paloma y La Pedrera, en Rocha, donde residen unos 4.800 habitantes y hay seis radios.
Para Imaz eso se debe “fundamentalmente” a la calidad y el alcance del servicio que puede brindar una radio comunitaria frente a una comercial: “En los mejores casos las radios comunitarias tienen un alcance de un kilómetro y medio, tienen una potencia máxima de 30 watts frente a una comercial que, como mínimo, tiene 1.000 watts”, sostuvo.
Agregó que, “desde el punto de vista técnico, hay espacio de sobra” para instalar más radios en el interior del país y que solo en Montevideo y la franja costera “se aprecia una saturación técnica”.
“Es difícil, pero si tenés una radio y se funde, es problema tuyo. Que se vayan a Cuba si quieren regulación de ese tipo. Es una tomadura de pelo que quien defiende el libre mercado diga que hay que regularlo porque hay competencia”, afirmó.
Información Nacional
2018-08-09T00:00:00
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