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La doble agenda política entre intendentes y legisladores tensiona a los blancos
En medio de cuestionamientos del Partido Nacional a la gestión en la salud pública, el intendente de Maldonado expresó su respaldo a la ministra Cristina Lustemberg y se agitó la interna blanca en el departamento
Presidente de la República, Yamandú Orsi, e intendente de Maldonado, Miguel Abella.
Hay gestos políticos que no pasan desapercibidos. El respaldo del intendente de Maldonado, Miguel Abella, a la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, fue uno de esos que se anotan. Ocurrió el miércoles 6 durante el acto por el 65 aniversario de la Asistencial Médica, una mutualista fernandina con 92.000 usuarios y 2.200 trabajadores. En ese evento, el jefe comunal blanco dio un mensaje de apoyo a la ministra. Lo hizo en un escenario particular, tras una serie de renuncias en la cartera y de una escalada de críticas a su gestión desde el Partido Nacional. Las palabras del intendente generaron revuelo en la interna de Maldonado.
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“Sé que no son momentos fáciles los que está pasando políticamente y no está bien”, dijo Abella dirigiéndose a Lustemberg. “Se lo he dicho personalmente y, en este momento, a los que nos toca gobernar tenemos que pensar de una manera distinta y pensar en la gente”, agregó. Citándolo, el portal puntaesteño Portada tituló: “En medio de la tensión política, Abella respaldó públicamente a la ministra Lustemberg”.
Las quejas por ese apoyo en el actual contexto llegaron a las pocas horas. Dos diputados blancos del departamento le escribieron por WhatsApp para expresar su disconformidad: el herrerista Federico Casaretto y Diego Echeverría, que integra Todos Por Maldonado, el sector del exintendente Enrique Antía que impulsó la candidatura de Abella. “Le mandé un mensaje entendiendo que no habían sido declaraciones acertadas”, dijo Casaretto a Búsqueda. Abella aún no le respondió. Mucho antes de este episodio, cuando Abella recién asumió su mandato —el presidente Yamandú Orsi y Lustemberg estuvieron presentes en la ceremonia de asunción—, una de sus primeras actividades fue visitar la sede del Frente Amplio en Maldonado. Eso también fue anotado.
El diputado Casaretto sabe que “el rol y la visión de los legisladores nacionales respecto a la acción del gobierno nacional no es la misma que tienen los intendentes”. Mientras los jefes departamentales “están preocupados por un montón de situaciones que tienen que resolver en coordinación con el gobierno nacional”, los diputados no tienen esa responsabilidad, asumió.
El diputado denunció ante el Parlamento la gestión actual de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), por lo que la cámara tiene a su estudio la creación de una comisión investigadora al respecto. Además, evalúa ampliar el objeto de la investigadora e incluir una resolución de Lustemberg que redujo la sanción a una anestesista condenada por mala praxis. “Para mí, la ministra está cometiendo errores graves. El directorio de ASSE es el peor directorio de la historia que yo recuerde desde la vuelta a la democracia, por todos los argumentos dados con (el impulso de) la comisión investigadora. Esa visión, de repente, el intendente no la tiene. Porque no ha profundizado en estos temas”, señaló. Y agregó: “Yo estudio el tema de ASSE. Soy médico y, además, he sido denunciante en base a irregularidades. Yo no le puedo pedir a un intendente que venga a juzgar la acción de la ministra en el Poder Ejecutivo”.
Casaretto quedó disconforme con la respuesta que Lustemberg dio este martes 12 en la Comisión de Salud de Diputados sobre la reducción de la sanción a la anestesista. En tanto, el senador blanco Martín Lema citó a la ministra por ”la catarata” de renuncias presentadas en la Comisión Honoraria de Salud Pública tras la decisión. El senador estima que son 11 y presentó un pedido de informes al ministerio sobre el asunto.
El diputado herrerista dijo que coincidió con Echeverría sobre el desacierto del intendente al declarar. Los dichos de Abella, dijo Casaretto, van “en un sentido contrario a lo que ha sido la política del partido a nivel del directorio, de la Cámara de Diputados y de Senadores”. Y aclaró que los blancos no se oponen a todo, sino que tratan de “reaccionar y cumplir” con la función parlamentaria frente a “errores” que comete el gobierno.
Más allá de esta discrepancia con el intendente por el respaldo público a la ministra, Casaretto respondió que la de Abella es ”una buena gestión”, que ha dado ”resultados” para Maldonado.
Dos agendas
Para muchos dirigentes blancos consultados por Búsqueda, sigue siendo un “problema” las dos agendas de los blancos: la de gobierno en 14 departamentos del interior, y la de oposición.
“Los que gobiernan precisan estar bien con el que reparte la torta, y los parlamentarios tienen la libertad de despotricar”, dijo una fuente blanca. Y agregó que ahí hay que buscar un “equilibrio” que tiene que estar a cargo del presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado. “Los intendentes piden bajar decibeles y los otros lo suben”, graficó el informante.
Casaretto, en particular, no cree que las dos agendas sean un problema, puesto que considera que es fácil diferenciar entre los roles que desempeñan los intendentes y los parlamentarios.
En el caso concreto de Maldonado, una fuente allegada al intendente señaló a Búsqueda que Abella dijo desde el inicio que “él tiene que gobernar y dejar las banderas políticas para adelante”. El intendente ha dicho en su entorno que “para la política están los legisladores”. Abella, además de tener buena relación con Orsi, tiene afinidad con el diputado frenteamplista por Maldonado, Joaquín Garlo.
Los gestos de otros intendentes blancos hacia el gobierno de Orsi también han levantado polvareda. El de Paysandú, Nicolás Olivera, fue el único dirigente nacionalista en asistir a la inauguración del Diálogo Social en julio del año pasado. El presidente le agradeció el gesto. “Fui en calidad de intendente, no en mi rol partidario”, explicó entonces el jefe comunal, que, por sus críticas al gobierno de Luis Lacalle Pou y su cercanía con el actual mandatario, ha recibido cuestionamientos de correligionarios.
Un asado con Mujica, el hecho político y la división blanca
En esa doble agenda blanca a veces surgen divisiones ásperas. En 2017, el expresidente José Mujica compartió un asado con varios intendentes y exintendentes del Partido Nacional. El encuentro fue en Mercedes y el anfitrión fue el entonces exintendente de Soriano, Guillermo Besozzi, que ahora está nuevamente al frente del departamento. De la reunión participaron los dirigentes de Alianza Nacional, liderados en aquel momento por el fallecido Jorge Larrañaga.
Y aunque estaban invitados, no asistieron los exintendentes del sector del entonces senador Luis Lacalle Pou. Fue él quien les pidió que no vayan para evitar un “hecho político”.
En declaraciones a la diaria, Besozzi dijo en su momento: “Seguramente por eso estamos en un sector distinto del de Luis. Yo no ando todos los días midiendo políticamente con quién me junto. Puedo estar con un blanco, un frenteamplista y un colorado, y soy siempre el mismo”.
En agosto de 2025, en la antesala de la discusión presupuestal en el Parlamento, Orsi invitó a todos los intendentes a un encuentro de camaradería en la residencia presidencial de Suárez y Reyes. Para algunos dirigentes de la oposición, se trató de una jugada estratégica del presidente.