La caída de la actividad comercial causada por el Covid-19 afectó la demanda y los costos en el sector de logística y distribución de mercaderías a escala urbana.
La caída de la actividad comercial causada por el Covid-19 afectó la demanda y los costos en el sector de logística y distribución de mercaderías a escala urbana.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl “modo de supervivencia deja a las empresas sin opción más que afrontar el día a día con el objetivo de soportar las fluctuaciones de la demanda y llegar a un punto en que se estabilice la actividad económica para poder proyectarse en el mediano o largo plazo”, advierte el Centro de Innovación en Organización Industrial (Cinoi) de la Universidad de Montevideo.
“La baja de la demanda general, los aumentos de costos por las ineficiencias generadas por la pandemia y los problemas en la cadena de pagos hacen que el sector esté en una situación crítica”, agrega en un informe al que accedió Búsqueda.
Las empresas encargadas del abastecimiento de mercaderías debieron tomar decisiones para “subsistir”, como el envío al personal al “seguro de paro” total o parcial, la reducción de horarios de trabajo y la adaptación a nuevas oportunidades o canales de venta para ampliar el “rango” de mercado.
Los entrevistados por el Cinoi comentaron que gran parte de los clientes de las distribuidoras son las micro, pequeñas y medianas empresas, que tuvieron una fuerte afectación en su actividad debido a su baja escala y menor capacidad de adaptación al cambio a raíz de la pandemia del Covid-19.
Hacia delante, la perspectiva “no es clara”, afirma el centro de estudios, alegando posibles “rebrotes” de la enfermedad, las “variadas” decisiones gubernamentales y la “incierta” respuesta del consumo.
Explica que la logística de importación se vio particularmente afectada por el impacto del coronavirus en la cadena de suministros de Argentina y Brasil, desde donde provienen buena parte de los alimentos y otro tipo de mercaderías que se comercializan en Uruguay.
Para reducir el riesgo de desabastecimiento que existía en algunos tipos de bienes muchas firmas productoras se volcaron a proveedores locales, a pesar de que los precios no eran tan competitivos, señala el informe. Ello, si bien aumentó los costos, redujo los tiempos de entrega y permitió responder mejor a los cambios en la demanda.
En cuanto a la distribución urbana se observaron dos fenómenos, según el Cinoi. Por un lado, hubo una baja “sustancial” en el tiempo de los viajes porque disminuyó el tránsito, en especial en las primeras semanas de la circulación del virus en Uruguay, ya que luego eso tendió a estabilizarse. Por otro lado, dada la exhortación a evitar aglomeraciones para reducir el contagio, las empresas tuvieron mayores demoras en los momentos de entrega, al aplicar protocolos de desinfección y manejo de la carga.
A su vez, el crecimiento del comercio electrónico —por las restricciones de movimiento y el cierre de las tiendas tradicionales— provocó una “gran presión” en la logística de envío y en los centros de distribución de las empresas y plataformas que gestionan los pedidos online.
Con datos de Soydelivery (una empresa de tecnología que brinda soluciones logísticas) el Cinoi muestra la tendencia de aumento en la actividad de entrega de pedidos por parte de supermercados y farmacias, en especial en los primeros días.
En el caso de las farmacias, hubo una dispersión mayor y cierta migración de las entregas hacia el este de Montevideo por el cambio en la modalidad de trabajo de muchas firmas y oficinas que optaron por home-office, lo que ocasionó para los transportistas viajes más largos, demoras y costos mayores.