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    domingo 09 de junio de 2024

    Los beneficios de la legalidad

    Nº 2223 - 4 al 10 de Mayo de 2023

    Las leyes, las políticas públicas y las decisiones gubernamentales influyen en la forma de pensar y comportarse de los ciudadanos porque señalan qué acciones y comportamientos son legales o ilegales pero también pueden ir más allá y tener un efecto en cambiar las normas sociales. En general, es bastante difícil medir ese impacto de los cambios legales en las normas sociales, es complejo desenredar si las actitudes, las preferencias, las opiniones y los comportamientos de los ciudadanos cambian debido a la nueva legislación o por otra razón. Incluso es bastante frecuente que sea el cambio en las normas sociales que anteceda y conduzca al cambio en las leyes o en las políticas públicas.

    La evidencia existente sobre si la legislación gubernamental tiene un impacto en las actitudes de los ciudadanos y las normas sociales es mixta. Actitudes en torno a temas controversiales que involucran experiencias personales, creencias religiosas e ideologías políticas son a menudo difíciles y lentas de cambiar. Sin embargo, las normas sociales, las cuales describen qué comportamientos son deseables en una sociedad, no son reglas estáticas para la conducta. Según Tankard y Paluck1, “cuando una institución introduce un nuevo sistema o método, los miembros del grupo pueden inferir que existe cierto nivel de impulso y apoyo para favorecer el cambio” o, dicho de otra forma, la introducción de una nueva ley puede ser interpretada como el reflejo de la voluntad de la mayoría y, de esa manera, ir cambiando lo que se considera aceptable y deseable.

    Las oportunidades para analizar el impacto de una política o proceso de legalización en las actitudes hacia grupos marginados o una actividad previamente prohibida son limitadas y la evidencia es escasa. Por ejemplo, los estudios sobre las reformas del matrimonio igualitario demuestran que su introducción produce mayor aceptación social de las personas homosexuales. También la evidencia sugiere que la legalización en los Estados Unidos de los matrimonios interraciales en 1978 produjo un aumento del apoyo público a este tipo de matrimonios. Sin embargo, también existe evidencia de que no todas las legalizaciones transforman el estigma social. El aborto en contextos legales es un ejemplo de acción no criminal que, sin embargo, con frecuencia se rechaza.

    Si pensamos en la legalización de comportamientos o actividades previamente ilegales como el aborto, la prostitución o el consumo de drogas, el impacto puede darse en un mayor apoyo a la legalización o una mayor aceptación social, o menor estigma, de quienes llevan adelante ese comportamiento o actividad. El estigma puede presentar una barrera para las oportunidades de vida e interferir con la capacidad de acceso a vivienda, empleo o tratamiento de adicciones.

    No todos los usuarios de drogas experimentan el estigma en el mismo grado, depende —entre otros factores— del tipo de droga consumida. Las opiniones negativas hacia el consumo de cannabis son significativamente menores que hacia otras drogas, tanto en Uruguay como en otros países, y eso se debe a que el consumo está más normalizado. Sin embargo, hay evidencia de que los usuarios de cannabis todavía perciben el estigma y, por lo tanto, se comportan en consecuencia2. Por ejemplo, hay usuarios que no se registran porque dudan de la confidencialidad del registro y tienen miedo de que, si su consumo se hace público, podrían ser rechazados o discriminados en su trabajo, en su barrio u otros espacios; otros le piden a un familiar que se registre en un club cannábico, aunque los usuarios sean ellos, por la misma razón.

    Junto con Eliana Álvarez, Lorena Repetto y Belén Sotto llevamos adelante una investigación que acaba de salir publicada en el International Journal of Public Opinion Research3 y busca responder a la pregunta de si la ley de regulación de cannabis disminuyó el estigma o aumentó la aceptación social hacia los usuarios. Realizamos un experimento en una encuesta nacional cara a cara en donde les presentamos a los participantes dos perfiles diferentes de potenciales vecinos, ambos consumidores de cannabis, y tenían que elegir uno. Estos perfiles aleatorizan atributos como ser un usuario registrado, el mecanismo de adquisición de cannabis (es decir, si la persona compra en una farmacia o en un club cannábico o autocultiva versus si compra en una boca de venta de drogas), la frecuencia de consumo de cannabis, así como características sociodemográficas. La variación en el estatus legal de los consumidores de cannabis nos permitió probar si la posibilidad de ser legal introducida por la ley reduce la estigmatización de los usuarios o no. Los resultados del experimento revelaron que los usuarios registrados y aquellos que obtienen cannabis por vías legales (compran en farmacias o en un club o autocultivan) son preferidos como vecinos frente a los que permanecen sin registrarse y acceden al cannabis de forma ilegal.

    Estos resultados son relevantes porque coinciden con uno de los objetivos de la política de regulación del cannabis: despenalizar a los usuarios y garantizar su inclusión social. En los regímenes prohibicionistas, los consumidores son forzados a estar en contacto con actividades ilegales o delictivas, mientras que la legalidad crea la posibilidad de evitar esos contactos. Estos hallazgos también son relevantes para la discusión internacional sobre la descriminalización del uso de drogas en general.

    Lo que indica la experiencia uruguaya es que la legalidad aumenta la aceptación social y, por consiguiente, reduce el estigma hacia los consumidores. En los casi 10 años que han pasado desde la regulación del mercado de cannabis, no solo la aceptación pública del modelo ha ido en aumento, sino que también la de los propios consumidores que deciden ser parte de las opciones reguladas. Las normas sociales parecen haber cambiado pero sobre todo en favor de los usuarios de cannabis que se ajustan a la legalidad.

    Referencias

    1 Tankard, M. E. y Paluck, E. L. (2016). Norm perception as a vehicle for social change. Social Issues and Policy Review, 10(1), 181-211.

    2 Pardal, M., Queirolo, R., Álvarez, E. y Repetto, L. (2019). Uruguayan cannabis social clubs: from activism to dispensaries? International Journal of Drug Policy, 73, 49-57. Skliamis, K., Benschop, A., & Korf, D. J. (2020). Cannabis users and stigma: A comparison of users from European countries with different cannabis policies. European Journal of Criminology. https://doi.org/10.1177/1477370820983560.

    3 Queirolo, R., Repetto, L., Sotto, B. y Álvarez, E. (2023). Explaining the Impact of Legal Access to Cannabis on Attitudes toward Users. International Journal of Public Opinion Research, 35(2), edad010. https://doi.org/10.1093/ijpor/edad010.