• Cotizaciones
    viernes 17 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Los soldados uruguayos

    Sr. Director:

    Este fin de año tan especial, quiero brindar con quienes —por su formación y entrenamiento— siempre han renunciado a sus intereses personales y familiares, anteponiendo el sagrado interés de la nación y de los compatriotas.

    En los últimos años, debimos intervenir por distintas causas… Cuando no era un tornado, inundaciones, naufragios o incendios forestales, necesidades de construcciones viales y viviendas, o la basura de Montevideo, requirieron la presencia y el servicio de los únicos uruguayos que están preparados física, técnica, intelectual, moral y espiritualmente para entregar hasta su vida “para que otros puedan vivir”.

    En este 2020 también tuvimos su convocatoria. La necesidad del control fronterizo requirió a los militares su apoyo al esfuerzo general, para minimizar el ingreso al país de vecinos portadores del virus que mata a nuestros semejantes.

    Y quienes tenemos más de sesenta años, recordamos bien que hace cincuenta, a pedido de la gente común, el poder legítimo nos encomendó una tarea muy especial: enfrentar una guerra interna terrorista, la cual nos legó unos cuantos exconvictos, hoy devenidos en líderes nacionales, referentes del derecho y la política en derechos humanos, que cumplen fielmente por orden de ONG que juraron vengarse de quienes los combatieron.

    Pero este año —por fin— nos hizo creer que su momento había pasado.

    Pensamos que podríamos disfrutar de un Estado de derecho… creímos que se volverían a respetar los nuestros… ¡y no fue así!! Todavía se persigue a quienes antes sirvieron al país, encarcelando a los que combatieron cuando nada estaba claro y su forma de evitar que hoy fuéramos otra Cuba, Nicaragua o Venezuela, fue aplicando los métodos que aquellos emplearon… mediante la presión para conseguir información (lo que salvó la vida de civiles, diplomáticos y jerarcas del Estado). Pero hoy (ellos mismos) la categorizaron de “lesa humanidad”. Esto no merece más comentarios.

    Si antes estuvimos dispuestos a morir por nuestra patria, hoy creemos que el estoico sacrificio continúa. Deberemos resignarnos a esperar nuestro pasaje a la eternidad, soportando la persecución y la vergüenza de seguir apareciendo en titulares de cierta prensa (que antes nos elogiaba), acatando el mandato de los que dicen ser dueños de la verdad, siguiendo el plan del vergonzosamente célebre Foro de San Pablo.

    Hoy quien dicta qué es lo bueno y qué es lo malo parecen ser las ONG y sindicatos, imponiéndole al gobierno y (peor aún) a la Justicia qué delitos prescriben y cuáles no; cuáles son de “lesa humanidad” y cuáles “actos románticos de lucha revolucionaria”; desde cuánto tiempo atrás se aplicará esta nueva regla; porqué un soldado que fue juzgado hace años por cumplir órdenes debe volver a serlo hoy; quién debe pudrirse tras las rejas y quién tiene derecho a cumplirla en domicilio; quiénes son los “genocidas de la historia” y cuáles solo fueron jóvenes impetuosos e idealistas; a quién someter a nuestro Poder Judicial y a quiénes desterrar para que los juzguen en otro país, sin que puedan ejercer su debida defensa. Creo que —si queremos— sabemos bien de qué se trata todo esto… solo nos queda decidir si pasaremos a la historia por decir nuestra verdad o acomodarla a lo que “aquellos” tildan de “políticamente correcto”.

    Estoicos camaradas de las armas:

    Nuestro mandato constitucional histórico es luchar por nuestros compatriotas aún a costa de nuestras vidas, sabiendo que no seremos reconocidos por ello y, mucho menos amparados por esta “Justicia”. Siendo nosotros gente de acción, bien debemos recordar el mandato de nuestro primer general en jefe José G. Artigas cuando dijo: “… Nada podemos esperar sino de nosotros mismos…”.

    Podemos, tenemos derecho y debemos seguir sintiéndonos orgullosos de ser soldados uruguayos. ¡¡¡Salud!!!

    Cnel. (Av) Luis Blengio Alvariza Igarzábal