En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Hace unos quince días esperaba la habilitación de la luz verde para cruzar Avda. Italia a la altura de Miranda como peatón. El primer automóvil que paró casi a mi lado era un taxi de Radio Taxi Patronal 141 que circulaba sin pasajeros. El conductor venía comiendo naranjas, peló su fruta y tranquilamente tiró las cáscaras por la ventanilla en plena avenida. La cosa más natural del mundo. Lamentablemente, mi sorpresa impidió que yo tomara nota del número del móvil y la hora, para su oportuna denuncia.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El 16/01, aproximadamente a las 09.40 h, yo viajaba en un ómnibus bordeando el Estadio Centenario, cuando quedamos al lado del móvil Nº 7741 de Radio Taxi Patronal 141, que viajaba sin pasajeros. En ese momento, el chofer del taxi, con un elegantísimo manotazo, tiró al medio de la avenida un envase vacío de refresco que el siguiente auto reventó de inmediato. Con el ómnibus, acabábamos de pasar cerca de dos ómnibus de turismo y un gran grupo seguramente de turistas a los que se les lleva a visitar el Monumento a la Carreta. Y, al seguir nuestro recorrido y casi finalizar la vuelta al estadio, pasamos a una gran barredora con la que se estaba limpiando la calzada. Los tres hechos coincidiendo en un punto emblemático de esta flamante Ciudad Iberoamericana de la Cultura.
Me pregunto cómo los montevideanos podremos vivir y mostrar una ciudad limpia, si funcionarios de un servicio público esencial actúan con esta negligencia. Sería bueno que la empresa los capacitara para que asumieran su responsabilidad al respecto.
Sin otro particular, agradezco su atención y lo saludo atte.