• Cotizaciones
    sábado 14 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Milagro en Venezuela

    N° 1902 - 19 al 25 de Enero de 2017

    Por el nombre, Tareck El Aissami, y por sus “obras y promesas”, se podría pensar que es un hombre de Al Qaeda o del ISIS. Pero no, es gobierno y no trabaja en la clandestinidad ni por sorpresa (aunque siempre puede sorprendernos). En todo caso habría que hablar de una Dina o una super Gestapo. En realidad se trata del flamante vicepresidente de Venezuela, designado por Nicolás Maduro, quien está al frente del “Comando Antigolpe” (hay que agregarlo a la nomenclatura) y quien ya ha puesto en prisión a seis opositores, entre ellos un diputado, y amenaza con más y otro tipo de atropellos. Así, a cara descubierta. Sin la participación de un juez, aunque sea para disimular (igual, nadie se lo creería, pues poca garantía puede ser un subalterno del Tribunal Supremo de Justicia —TSJ—, el que a su vez, en los hechos, es subalterno de Maduro).

    Para Amnistía Internacional se trata de “una cacería de brujas”.

    Quién lo iba a pensar hace unos meses cuando, revocatorio mediante, la salida de Maduro era segura.

    Pero se produjo el milagro: Maduro, agonizante, casi boqueando, le pidió ayuda al Sumo Pontífice, quien parecía no haberse enterado hasta ese momento de lo que pasaba en Venezuela. Y el Papa le dio una mano. Como se la había dado a Cristina Kirchner, Correa, Evo Morales y los Castro. ¿O no?

    El papa Francisco, el argentino Jorge Bergoglio, santificó el dialogo —imprescindible para ganar tiempo para Maduro— y le dio crédito a los devaluados ex presidentes Rodríguez Zapatero, Torrijos y Fernández, a la orden de la política “dialoguista” de Maduro, y a Ernesto Samper, secretario de una inexplicable pero no menos responsable Unasur, y a la vez embretó a la oposición y dio un argumento a muchas organizaciones y grandes países para que se lavaran las manos o siguieran con la cara dada vuelta.

    En pocos meses de diálogo con sello papal Maduro logró anular el referéndum revocatorio (todo en forma ilegal), aumentar el número de presos políticos, impedir el ingreso al Parlamento de varios diputados indígenas electos, y anular las decisiones de la Asamblea Nacional (AN), declarada en “desacato”, todo ello con la complicidad y abuso de un vergonzoso Tribunal Supremo de Justicia, dependiente y al servicio de Maduro.

    La AN, única institución legítimamente democrática, acusó de abandono del cargo a Maduro, pero, aunque legal lo suyo, de poco le vale porque el gobierno dice que todo lo que haga o resuelva el Parlamento es nulo. Y las Fuerzas Armadas y la Policía son parte del régimen y responden a Maduro.

    El mandatario brindó su informe anual ante el TSJ y no como lo debe hacer ante la AN (artículo 237 de la Constitución) y someterse a las preguntas y críticas de ésta. No lo hizo: el TSJ tiene además la ventaja de que no hace preguntas.

    Y Maduro —diálogo papal mediante— se ríe de todos y le pide plata a China (5.000 millones de dólares), sin dar cuenta a nadie como está obligado y dice que la AN es la institución “mas desprestigiada y repudiada” de Venezuela. También dice, aunque suene a burla y tontería, que la AN comete abuso de poder.

    Y por si fuera poco, el mandamás venezolano exige que se continúe con el “diálogo pacificador” y bendecido y ahora con el apoyo extra del comando de El Aissami. La oposición se cansó y se niega al diálogo. No está dispuesta a seguirles el juego ni a convalidar lo que está pasando. Sabe además que el diálogo no sirve de nada (seguir con este diálogo auspiciado por el Vaticano y Unasur, vista sus consecuencias hasta el momento, da para pensar que el próximo paso será la disolución de la AN y la prisión de todos los parlamentarios opositores).

    Ante la negativa de la oposición, Maduro los denuncia y desenmascara: “Ellos se burlan del Papa, y se burlan de los ex presidentes, y se burlan de Unasur y se burlan de lo que a ellos se les ocurra”.

    Que cada uno, a su criterio, determine a quiénes es que denuncia y a quiénes desenmascara.

    © Danilo Arbilla. Derechos reservados. (Especial para Búsqueda)

    // Leer el objeto desde localStorage