• Cotizaciones
    sábado 11 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Million dollar baby

    El único punto de contacto de la película de Clint Eastwood que lleva el título de esta columna y su contenido, es que en ambos casos los protagonistas son dos viejos cascarrabias. Pero solo eso.

    Porque la razón para tratar este tema ha sido la desconcertante información surgida en estos días sobre el ofrecimiento del jeque árabe Abdul El Bolud al Pepe Mujica para comprarle su destartalado Fusca por un palo verde.

    El jeque ha anunciado que colocará el cacharro en el que se desplaza nuestro primer mandatario en un pedestal de mármol a la entrada de su palacio, de manera de tener presente que el consumismo desenfrenado del mundo occidental, parecidísimo al que adorna el mundo oriental de los jeques, príncipes y demás dignatarios saudíes y arábigos, tiene en el mundo algún islote de digna austeridad. Y además, que ese islote lo simboliza el fatigado escarabajo en el que un presidente y jefe de Estado se desplazó por su país, sin pedir un auto oficial marca Rolls Royce o  Bentley, como los dieciocho vehículos que el jeque tiene en su garaje palaciego (nueve de cada una de estas marcas).

    Mujica, por su parte, encantado de juntar más guita para su Plan Juntos, y tutti contenti.

    Se ha sabido asimismo en estos días, que el multimillonario chino Zing Cal Zong le ha ofrecido al presidente Mujica un millón de dólares por tres de sus calzoncillos. El magnate oriental, que ha cosechado una enorme fortuna vendiendo y exportando zapatillas de plástico, no desea los calzoncillos para usarlos. Es sabido que, desde el tiempo de la Dinastía Pi Ching los chinos no usan calzones, sino una especie de pañales cruzados llamados Tetap Elkul. El magnate oriental (de la China) es un gran aficionado a la navegación, y posee una goleta de tres palos con la que surca los mares. Su plan es el de usar los calzoncillos del Pepe como velas en los mástiles de su navío.

    —“Ta bien” —declaró Mujica a los periodistas que lo entrevistaron con este fin —“yo pa qué lojquiero, ya tengo como tré má, y con esho me arreglo, total, ahora que me pianto de la vida ofishial no preshisho tanto liensho, y pal Plan Junto la guita me viene de maraviya, me viene” —agregó, confirmando la veracidad de la información.

    El asunto es que esta fiebre de juntarse con objetos aparentemente sin demasiado valor, pagando por ellos fortunas por su valor simbólico, ha prendido en el mundo de los frívolos millonarios que ven en don José Mujica un símbolo de la modestia y la austeridad, y les parece que comprando esos cachivaches se acercan un poquito a lo que admiran de la boca para afuera, y no practican en absoluto de la boca para adentro.

    Tal es el caso también del magnate australiano de la prensa Rupert Murdoch, quien le ha ofrecido a Mujica un millón de dólares por la “churrasquita” que el Pepe tiene en la cocina de la chacra, en la que doña Lucía le fríe los chivitos que se engulle de a cinco cuando vuelve del laburo.

    —“La pondré en mi escritorio personal, y si bien no la usaré porque me han dicho que larga humo y olor a frito, será un objeto de enorme valor simbólico para mí y mis colaboradores, que siempre están pidiendo aumento de salarios” —ha dicho Rupert Murdoch en recientes declaraciones, agregando —“a los que me pidan aumento les mostraré ese cacharro metálico medio descascarado, en el que un jefe de Estado cocinaba sus humildes beefsteaks, y además les donaba el 80% de su sueldo a los pobres”.

    Mujica, ante la revelación de esta nueva venta de un modesto objeto de su propiedad por una cifra impensada y astronómica, ha declarado que, como en el caso del Fusca, no le preocupa quedarse sin ese antiguo electrodoméstico, porque tiene otra churrasquita más en un galpón de la chacra.

    —“¡Tengo dó, como el Fujca, tengo!” —le dijo a los periodistas —“¡fijate que la Lushía tenía una churrajquita eya tamién, que no la ushábamo, y ahora la traemo pa la coshina y ta! ¡y má guita pasher casha, papá!” —concluyó, exultante.

    Ha trascendido asimismo, que el millonario sueco Ragnar Meanderssen le ha hecho llegar, a través de un emisario que vino recientemente al Uruguay y se entrevistó con el presidente Mujica, un ofrecimiento de un millón de dólares por la pelela que utiliza el primer mandatario, y que guarda debajo de su cama en el rancho de la chacra.

    —“El señor Meanderssen tiene una colección de escupideras y vacinillas  enlosadas, esmaltadas y algunas de finos metales, labradas y con relieves, que pertenecieron a reyes, emperadores, príncipes y grandes personalidades, pero todas ellas anteriores al Siglo XIX” —expresó Lars Elkadetenssen, enviado especial del acaudalado coleccionista sueco, ante la requisitoria de la prensa, tras su entrevista con el presidente, quien agregó —“se trataría de la única escupidera en uso en la actualidad, y encima, al servicio —en el más amplio de los sentidos — de un jefe de Estado. Es un objeto único para la colección del señor Meanderssen”.

    Mujica por su parte confirmó la transacción, alegrándose de haber obtenido otro significativo envión para los fondos del Plan Juntos.

    —“Mirá que no la ushaba todo lo día, esho era a veshe, cuando no me daba el tiempo pa yegar al wate, ashí que no hay problema, papá, ponemo otra por la duda y yajtá, ¿tamo? Y má guita pashé casha, quesho es lo importante, ¿ta?” —concluyó ante las preguntas de los periodistas por esta nueva operación por un millón de dólares.

    En otro orden de cosas, se supo asimismo en estas últimas horas que, tras el susto que se llevó Mujica cuando fue a buscar el Fusca al galpón de la chacra, y comprobó que se lo habían robado, el famoso vehículo acaba de aparecer, sin daños, en los fondos de una residencia en La Tahona, donde habría sido llevado por unos ladrones que no están contentos con el resultado de las elecciones del 26 de octubre.