Tres años después de iniciado el gobierno de Mujica, la amistad entre ambos mandatarios se consolidó como la de dos “queridos compañeros”, como suelen llamarse, y no la de solo dos jefes de Estado.
La última prueba fue la misa preparada por Mujica y celebrada el 13 de diciembre de 2012 en la iglesia de los Padres Conventuales para mandar “alientos fraternales” a Chávez mientras intenta recuperarse de la última operación como parte del tratamiento para superar el cáncer descubierto más de un año atrás.
Pese a no ser “práctico creyente”, como él mismo se define, Mujica, quien fue monaguillo en su juventud, organizó esta celebración católica “para que quienes quieran manifestarse religiosamente” tengan un lugar. En medio de una marea de gente que llenó la iglesia, el presidente uruguayo estuvo en primera fila sentado al lado del embajador venezolano en Uruguay, Julio Chirino.
Su persignación al comenzar la misa, el silencio y el rostro de preocupación mirando al piso en momentos en que el cura hizo referencia a la delicada salud del presidente Chávez, recorrieron el mundo como señal de apoyo de Mujica.
Igual de emotiva fue la carta que le envió días atrás a su “querido compañero”. “Me cuesta escribirte estas líneas, prefiero llamarte como tantas veces para hablar de nuestras preocupaciones y esperanzas para con este continente tan rico y tan demandante”, escribió Mujica.
“Pero aquí estoy escribiendo, preocupado con tu salud, pensando más de una vez cómo estar contigo, y con Venezuela, apoyándote como sea para salir de este trance. Aquí estoy, diciéndote que todos nosotros te deseamos una pronta recuperación, que vuelvas cuanto antes con tu fuerza, tu humor y tu compañerismo”, agrega en la carta enviada.
Los gestos de amistad han ido en aumento a partir de que se le diagnosticó cáncer a Chávez en junio de 2011, pero se dan desde hace tiempo. En mayo, pocos meses antes de que se celebraran las elecciones en Venezuela donde fue reelecto Chávez, Mujica indicó a Telesur: “Le deseo al amigo la mejor ventura posible en este trance difícil que le toca pasar (porque) con su suerte está la suerte de muchos, de esta América Latina”.
Los pronunciamientos de Mujica a favor de Chávez en su contienda electoral de octubre frente al líder opositor venezolano, Henrique Capriles, fueron moneda corriente. “Mi expectativa es que Chávez viva, que esté fuerte y que vaya para adelante, y creo que va a ganar”, dijo Mujica a “La Diaria” a inicios de octubre de 2012.
Además de las palabras, también hubo gestos muy importantes. Está fresco el recuerdo de cuando Mujica, especialista en dejar de lado los protocolos, se paseó por la cumbre constitutiva de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), llevada a cabo en diciembre de 2011, con una campera militar venezolana.
Mujica sintió frío por el aire acondicionado de la carpa en la que se realizó la reunión, lo que fue escuchado por un oficial venezolano de apellido Peña. Ese militar le obsequió su chaqueta junto a una tarjeta de recuerdo por la gran admiración que sentía hacia él (Búsqueda Nº 1.640).
Esta acción generó un fuerte intercambio de declaraciones entre la oposición y el oficialismo e incluso varios medios de la región se hicieron eco de la imagen publicada por la agencia AFP.
En los hechos.
El apoyo de Mujica no pasa solo por sus dichos o por lo que se pueda ver sino que también se plasmó en hechos concretos, como la participación que tuvo para que Venezuela ingresara al Mercado Común de Sur (Mercosur), que se concretó el 31 de julio de 2012.
El presidente puso énfasis en profundizar la integración para lograr la “segunda independencia”, por lo que consideró vital que el país caribeño formara parte del bloque. Incluso, durante una cumbre de la Celac desarrollada a fines de 2011, Mujica le planteó a su par argentina Cristina Fernández la necesidad de reformar los reglamentos del Mercosur.
“Como vos sos abogada, veamos de cambiar el reglamento, si el reglamento es el impedimento para que ingrese Venezuela”, le dijo (Búsqueda Nº 1.640).
Por su parte, el presidente Chávez siempre habló bien de su “querido amigo Pepe” y tuvo gestos desde que asumió el ex presidente Tabaré Vázquez (2005-2010). Precisamente con él se dieron los primeros acercamientos entre ambos países, cuando Chávez estableció, a través de la creación del Fondo Bolívar-Artigas, que Venezuela le vendiera petróleo a Uruguay a precios preferenciales con una financiación a 15 años de 25% de cada embarque comprado (Búsqueda Nº 1.550).
Otra “mano salvadora”, como lo definió Mujica, fue cuando el estatal venezolano Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bandes) compró activos y pasivos de la cooperativa financiera Cofac, que estaba a punto de quebrar a inicios de la gestión de Vázquez.
En ese período la estatal venezolana PDVSA compró parte del paquete accionario de Sol Petróleo —un negocio ruinoso que Ancap mantenía con Argentina— y también adquirió acciones de Alur.
En marzo de 2011, cuando Chávez visitó Uruguay, la frase: “Es de ustedes” quedó grabada. Así hizo referencia el mandatario venezolano al petróleo y puntualmente al acuerdo entre ambos gobiernos para que Ancap participara en la exploración de yacimientos petroleros de Venezuela durante seis meses (Búsqueda Nº 1.605).
Así la izquierda uruguaya y la venezolana se volvieron a juntar luego del alejamiento que se dio al cierre del período de Vázquez por el acercamiento de Uruguay hacia Estados Unidos en busca de un Tratado de Libre Comercio.
Dos gobiernos.
La diferencia que existe entre la sociedad uruguaya y la venezolana se ve reflejada en la manera en que Mujica y Chávez gobiernan. Los ejemplos van desde la forma en que se maneja la economía hasta la autonomía de los funcionarios del Estado.
“¿Ese edificio qué es?”, preguntó Chávez. “Una joyería”, respondió un alcalde que lo acompañaba. “Bueno, exprópiese”, replicó el mandatario. Este hecho puntual se dio en febrero de 2010 en Caracas pero se repitió en decenas de ocasiones durante el mandato del presidente venezolano como modo de operar del “socialismo del siglo XXI” que dice encabezar Chávez.
La palabra expropiar está fuera del diccionario de Mujica. Incluso, el mandatario se ha reunido en el hotel Conrad con decenas de empresarios para incentivarlos a que inviertan en Uruguay. La llegada de empresas como Zamin Ferrous con el proyecto Aratirí, son vistas por Mujica como “la gallina de los huevos de oro”.
Pese a tener un importante ingreso que genera el petróleo, el déficit económico venezolano está fuera de control. La inflación en los primeros 11 meses de 2012 acumula 16%, luego de que en 2011 llegara a 27,6% y fuera la más alta de Latinoamérica. En Uruguay, el equipo económico encabezado por el ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, pone especial énfasis en mantener la inflación en un dígito —actualmente se encuentra en 9%— cuando la meta prevista es entre 4% y 6%.
En 2007 la prensa mundial se paralizó con la noticia de que el gobierno venezolano ordenó que no se renovara la concesión a Radio Caracas Televisión(RCTV), medio que comenzó a transmitirse por suscripción como cadena internacional. En 2010 el gobierno volvió a cesar a la cadena por no cumplir con una norma establecida en 2009, por la que no se la consideraba cadena internacional, ya que transmitía 94% de producción local. Los pocos medios de prensa opositores que aún existen son atacados constantemente por el jefe de Estado. En cambio, la prensa uruguaya funciona con mucha más libertad.
Desde 1998 Chávez fue electo presidente por cuatro mandatos consecutivos, lo que pudo hacer mediante una serie de reformas a la Constitución que promovió. En el poder llegó a redefinir el nombre de su país pasando de República de Venezuela a República Bolivariana de Venezuela e incluso modificó el sentido con el que aparece el caballo en la bandera pasándolo de derecha a izquierda.
En Uruguay, Mujica es uno de los más acérrimos opositores a la reelección y repite una y otra vez que en más de una oportunidad le dijo a Chávez que su camino no lleva al “socialismo”.
Los dos se definen “socialistas” pero ese parece ser uno de los pocos puntos en común que tienen, en materia retórica, a la hora de gobernar.
Política
2013-01-03T00:00:00
2013-01-03T00:00:00