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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa charla privada del presidente José Mujica con el intendente blanco de Florida Carlos Enciso, difundida luego en Internet en la mañana del jueves 4, durante la cual el jefe de Estado se refirió a su colega argentina Cristina Fernández como “vieja” y “terca”, y a su fallecido esposo y antecesor como “el tuerto”, y alguien “más político”, provocó opiniones diversas a nivel local y en el exterior. Desde un ex mandatario que juzgó al jefe de Estado sin vocación presidencial y otro que se rió sin poder parar por el episodio, hasta analistas que consideraron que las polémicas expresiones pueden describir una situación real.
A raíz de la difusión del polémico comentario sobre Fernández y Kirchner, el ex mandatario Julio Sanguinetti dijo que Mujica “es un comentarista de la realidad en vez de un articulador ejecutivo” y que “es un presidente con muy poca vocación de presidente”. También reclamó que ofrezca una disculpa frente a un “error que compromete al país”.
“Me estoy riendo tanto que no puedo contestar”, le dijo por su parte otro ex jefe de Estado, Jorge Batlle, al diario “El Observador” en medio de sonoras carcajadas, aunque no quiso abundar más sobre los dichos de Mujica.
También dirigentes blancos fustigaron a Mujica por entender que sus comentarios sobre los gobernantes argentinos dañan las relaciones bilaterales.
Mientras, desde el oficialismo se optó en general por el silencio. Una diputada del Movimiento de Participación Popular, Graciela Cáceres, pidió disculpas por los dichos de Mujica. “Seguro que se van a entender; ella (por la presidenta argentina) es una mujer que también siempre está agotada frente a un micrófono y sabe que siempre hay cosas que se dicen que no son felices”, publicó el portal “La Fraybentina digital”.
Para el catedrático español de Historia de América Carlos Malamud, las palabras de Mujica cuando se suponía que los micrófonos aún estaban apagados “provocaron una tempestad en el Río de la Plata”, luego de la cual “todos los observadores prevén un agravamiento de las relaciones bilaterales, distorsionadas por el proteccionismo kirchnerista”.
En una columna que tituló “Cuando los presidentes (y los ex) hablan demasiado”, Malamud hizo un repaso de las declaraciones “altisonantes” de presidentes y ex mandatarios de las últimas semanas e incluyó en la lista las manifestaciones del paraguayo Federico Franco, quien calificó de “milagro” la muerte del ex jefe de Estado de Venezuela Hugo Chávez.
A diferencia de ese historiador, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, que estaba de visita en Buenos Aires, quitó trascendencia al incidente. “Estoy seguro que no va a generar ningún conflicto, pero la moraleja que hay que sacar de este episodio es que hay que tener mucho cuidado con los micro, que se han convertido en unos elementos sumamente indiscretos”, sostuvo el premio Nobel de Literatura.
Mientras, el columnista del diario porteño “Pagina 12” Horacio Verbitsky sostuvo el domingo 7 que Mujica actuó como “bufón”. También trazó una definición del Uruguay: “Estado tapón creado por la diplomacia británica del siglo XIX para impedir la conformación de un bloque poderoso que incluyera a la Argentina y el Brasil, el Uruguay del siglo XXI oscila entre las posiciones liberales de su vicepresidente Danilo Astori, quien preferiría arrojarse en brazos de Estados Unidos y desentenderse de las engorrosas negociaciones con los vecinos, y las de Mujica, quien aún cree en el destino sudamericano del paisito y está dispuesto a tragarse el orgullo cada vez que sea necesario en aras de ese objetivo estratégico.”
El periodista opinó que “no tiene sentido pelearse por una chuscada de un vecino cuya escala le permite cosas que entre pares serían inadmisibles” y comparó la situación creada por los comentarios de Mujica con la reacción del ex presidente de Brasil Inácio Lula da Silva cuando su colega Morales “envió al Ejército boliviano a ocupar instalaciones petroleras de empresas brasileñas”.
Verbitsky analizó el silencio de la presidenta argentina, que calificó como “sensato” y especuló con que “acaso la definición del ex rehén de la dictadura uruguaya no le disguste por completo”, ya que “las gracias del bufón suelen contener verdades inapelables”. Acerca de la terquedad de Fernández, opinó que “fue decisiva para seguir adelante en un rumbo fijo, sin amedrentarse ni distraerse”.
En su programa matinal de radio Mitre de Buenos Aires, José “Pepe” Eliaschev dijo que el episodio de Florida “es un caso interesantísimo”, porque “tienen no solo características políticas, sino también consecuencias de otra naturaleza”. Comparó la forma de vida “austera” de Mujica con Fernández: “nuestra presidenta exhibe desde siempre joyas y atuendos carísimos”.
También analizó la trayectoria militante de Mujica, pero concluyó que si bien ambas cosas le dan “una cierta autoridad”, no se debe ser tan “infantiles de pensar que porque se sienta a comer en una pizzería de Colonia junto a su mujer lo convierte, automáticamente, en un hombre ejemplar”.
El columnista de Mitre dijo que el comentario dicho de forma “chabacana e irrespetuosa” y luego la “mentira” de decir que no hablaba de Argentina, no disminuye la forma en que se manejaron las relaciones con Uruguay.
“La Argentina efectivamente ha maltratado a los presidentes Tabaré Vázquez y José Mujica. La Argentina ha maltratado al Uruguay, con Néstor Kirchner y con Cristina Fernández de Kirchner. Hemos tenido una actitud prepotente, altanera y sumamente agresiva para con la nación uruguaya”. (...) Reivindico el derecho a la crítica y a la más frontal de las censuras políticas. Pero de ninguna manera me puedo solidarizar con un lenguaje chabacano que perjudica profundamente a quienes nos diferenciamos de un gobierno kirchnerista que en los últimos diez años ha maltratado al Uruguay”, concluyó.