En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Afuera, el Sunca tiraba bombas de estruendo y cantaba el Himno Nacional. Adentro, Ernesto Murro respondía una y otra vez a los cuestionamientos de los vecinos. El ministro de Trabajo no tuvo respiro en su fin de semana en Río Negro, debiendo lidiar en lo previo con un paro de 24 horas del sindicato de la construcción (que acusó al gobierno de estar “encaprichado”) y durante el propio Consejo de Ministros con un público que apuntó las baterías hacia derechos laborales y jubilaciones.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Una de las primeras en hablar fue una empleada doméstica de Nuevo Berlín, que sin necesidad de micrófono criticó que “apenas” gana $ 9.800 de jubilación. “¿A usted le parece justo? ¿Le parece justo, señor presidente?”, protestó a viva voz. “¿Señor ministro de Trabajo?”, respondió Tabaré Vázquez, cediéndole la explicación a Murro.
Luego fue el turno de otra mujer. “Esa señora que dijo que ganaba una pensión de $ 9.000, que salte de alegría. A mí no me alcanza la plata”, se quejó llorando. “Yo cobro $ 3.260 y cuando me vienen los recibos de UTE y de OSE no sé si ir a la carnicería a buscar un pedazo de carne o pagar los recibos”.
Tranquilamente sentado al final de la mesa que rodea a Vázquez, como se ubica habitualmente, nuevamente Murro tomó la palabra. Pero no fue su última intervención. Quedaba el reclamo de un trabajador que acusó al Ministerio de Trabajo de “no hacer nada” ante reiteradas denuncias por persecución a un frigorífico de Durazno. “No es cierto, no es cierto que no se haya hecho nada”, contestó el ministro, esta vez visiblemente más fastidiado.