Ya sin “auge” de consumo y en medio de una “minicrisis” o “estancamiento” comercial, el Estudio Luis E. Lecueder desistió de construir un shopping de outlets.
Ya sin “auge” de consumo y en medio de una “minicrisis” o “estancamiento” comercial, el Estudio Luis E. Lecueder desistió de construir un shopping de outlets.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl proyecto, que iba a instalarse en un predio en Avenida Italia y Mariscala, había llegado a ser anunciado públicamente tiempo atrás. Pero las condiciones de mercado cambiaron y con ello también el plan de los emprendedores: ahora tramitan en la Intendencia de Montevideo (IMM) el permiso para edificar un establecimiento dirigido a la venta de equipamiento, decoración del hogar y materiales para la construcción.
“En una economía más lenta, el (shopping de) outlets podía tener dificultades de funcionamiento”, explicó a Búsqueda el director del estudio, Carlos Lecueder. “Teníamos pensado el outlet para un momento de auge, de crecimiento, y por tanto esto nos hace repensar la situación”, agregó.
El empresario dijo que la instalación de una tienda de la cadena chilena Sodimac en el predio de Avenida Italia y Mariscala “es una posibilidad”, si bien aclaró que “todavía no está definida”. Informó que el estudio tiene un “preacuerdo” de arrendamiento con Sodimac —del grupo Falabella — que está “sujeto a muchas condiciones”, por lo que “primero”, se está trabajando para “cumplirlas”.
Con optimismo planteó que si en dos meses la IMM aprueba la construcción y se confirma la parte comercial, los caminos a seguir son realizar el proyecto ejecutivo y licitar la obra. De darse todo eso, en el verano de 2016 se comenzaría a construir el que denominó sería un “proyecto especial”; “ni un shopping center convencional ni un outlet”.
Indicó que si no se logra la aprobación del emprendimiento comercial destinado al equipamiento del hogar, la segunda posibilidad a estudio es la de un centro de servicios, con supermercado y algunos locales de liquidación de stocks a precios bajos, “sin que signifique un shopping de outlets”.
En cualquiera de las dos propuestas, en paralelo a la zona comercial el Estudio Lecueder promueve la construcción de unos 300 apartamentos en tres torres al amparo del régimen de viviendas de “interés social”.
“Compramos la tierra de Avenida Italia y Mariscala, y planificamos un conjunto de viviendas y un outlet. Con una economía en situación de no crecimiento como tenemos ahora, con algún mes de caída y alguno de crecimiento, pero todo muy estabilizado, la instalación del outlet claramente puede perjudicar al comercio que está cerca, porque la gente puede decir ‘acá encuentro mejor precio’ y puede significar una situación que afecte a otros centros comerciales”, explicó Lecueder acerca de los factores que le hicieron “repensar” la construcción del shopping anunciada a fines de 2012.
“Cuando estábamos cerrando el año 2013 y vimos que la venta, que venía creciendo muy bien, se había frenado... Cuando a Uruguay le pegaron los precios regalados de Argentina (…) y la gente fue masivamente a comprar, cayeron las ventas acá. Pero si uno sacaba ese efecto puntual, igual el año 2013 no hubiera sido un buen año. Entonces uno dice: ‘Para tener un outlet tengo que tener un volumen de ventas grande, porque un outlet tiene un menor margen basado en más volumen. (…) Si voy a vender poco no me sirve”, razonó. “En una economía más lenta, el outlet podía tener dificultades de funcionamiento. Además tendría mayor competencia de los otros shoppings, que con una economía menos dinámica y con las tarjetas, hacen más promoción de precios y de descuentos y el outlet perdería fuerza. Entonces ese conjunto de factores nos hizo repensar el plan y estamos trabajando en ese proyecto especial que puede ser vinculado al hogar o uno más relacionado a los servicios, en todos los casos con supermercado”, explicó el empresario.
Frente a los dos tipos de iniciativas, Lecueder afirmó que el estudio presentó ante la IMM la primera opción: una construcción para albergar una propuesta comercial vinculada al “equipamiento del hogar y la decoración, desde la barraca, la ferretería y los muebles”, y “si nos sobran metros poner alguna tienda outlet”.
En ese plan es en el que “encuadra bien” Sodimac. “Estamos en contacto y definiendo muchos temas, hay condiciones suspensivas y resolutorias que ponen los abogados. Hay un preacuerdo pero sujeto a muchas condiciones”, dijo.
En marzo Sodimac inauguró su primer local —de 10.000 metros cuadrados— en Uruguay, en la zona de Parque Roosevelt, en Canelones. El grupo chileno prevé abrir este año un segundo local en Sayago.
Lecueder afirmó que si ese proyecto “no camina”, en el predio de Avenida Italia y Mariscala se prevé “poner más paredes y dividir en locales”, porque el formato básico es igual y los metros son los mismos.
Ya sin las miras puestas en un nuevo shopping, el emprendimiento que se desarrollará en todos los casos será de 18.000 metros cuadrados destinados a la explotación comercial y unos 27.000 dedicados a torres de viviendas. La inversión inicial prevista es de U$S 32 millones, informó Lecueder. Explicó que luego los locales invierten en adaptar su propuesta comercial, lo que llevaría esa cifra a unos U$S 45 millones.
Entre los ajustes realizados a la propuesta original explicó que se plantea construir un subsuelo más amplio del previsto y un solo nivel o planta baja; el proyecto del shopping iba a tener un subsuelo y dos pisos.
El director del Estudio Lecueder —que administra siete shoppings en Uruguay— plantea un panorama de actividad comercial complicado, pero no del todo negativo.
Dijo que la situación es de “expectativa sobre cómo reaccionará” el consumo.
Explicó que, luego del auge que vivió el sector comercial entre 2006 y 2012, hubo un “crecimiento mínimo de entre 1% y 2%”, lo que interpretó como un signo de “estancamiento” de la actividad. Se trata, dijo, de una “minicrisis” que caracterizó al 2013, el 2014 y a lo que va de 2015.
Agregó que en este año se suman dos elementos que “no son buenos para el consumo”. Por un lado se refierió a que la confianza del consumidor “está un poco más castigada” porque “hay demasiada gente diciendo que la cosa se va a complicar y no gasta tanto”. Por otro, que el aumento del precio del dólar está afectando porque “genera incertidumbre” en el consumidor y porque tienden a encarecerse los productos importados.
Para Lecueder, ambos factores deberían generar un enlentecimiento de las ventas, lo que “hasta ahora no ha pasado”, porque “más o menos el mercado tiene valores muy similares al año anterior, no hay caídas importantes sino que se sigue en la situación que veníamos, de estancamiento”.
En el primer trimestre las ventas crecieron menos que un año atrás en la mayoría de los giros, relevó una encuesta difundida ayer miércoles 13 por la Cámara Nacional de Comercio y Servicios. Señaló que la apreciación del dólar afectó los niveles de demanda así como los resultados de los negocios, puesto que algunas empresas no han trasladado a precios el mayor costo de reposición de los bienes importados. Ese “sacrificio” en la rentabilidad en la “casi totalidad” de las firmas les lleva a pensar en la necesidad de hacer “algún tipo de ajuste”: una mayoría relativa piensa en reducir gastos operativos, en ajustar los niveles de stock o bien suspender o aplazar inversiones.
Por rubros, hubo crecimiento de ventas en ópticas (5,3%), jugueterías (7,7%), vestimenta de dama (6%), calzado (3%),ciclomotores de hasta 50 cc (96%), software (39,7%), entre otros. Las principales bajas se dieron en bazares (4,4%), casas de electrodomésticos (9,2%), ferreterías mayoristas (4,1%), barracas (3,1%) y maquinaria agrícola (24,1%).