• Cotizaciones
    domingo 12 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Once historias mínimas

    “Todavía el amor”, de Guzmán García

    No se trata de historias ficticias, al estilo de lo que hace muy bien el argentino Carlos Sorín. El uruguayo Guzmán García (que ha sido asistente de Sebastián Bednarik en “Cachila” y montajista de “Mundialito”) se lanza a confeccionar un largometraje (en realidad dura menos de una hora) donde entrevista a varias personas de la tercera edad que concurren habitualmente a bailar tangos en Vieja Viola. La técnica de García es simple: muestra el salón de baile vacío, luego lo va llenando de parejas y de allí extrae sus once historias que están dichas de frente a la cámara, supuestamente sin libreto, espontáneamente.

    El resultado es entonces desparejo, porque no vale en función de su construcción (o reconstrucción) cinematográfica, sino del interés que puedan despertar las historias en sí mismas, y a los resortes de simpatía, facilidad de comunicación, algún toque de discreta ternura o tal vez cierto patetismo. Es gente mayor, algunas parejas que todavía están enamoradas, otros hombres y mujeres que están solos (porque han renunciado al amor o porque simplemente nunca lo han experimentado), y también parejas que se acompañan porque su amor se ha marchitado y apenas les queda un sentimiento parecido a la amistad.

    Que toda esta gente se confiese públicamente frente a la cámara denota por lo menos dos cosas: o que están de vuelta de todo y el director les ha inspirado confianza, o tal vez crean que ya no tienen nada que perder ni nada que esconder. De un modo u otro, es difícil permanecer indiferentes frente a esas historias. Así sean verdaderas o ficticias (se nota que no hay actores, o por lo menos nadie se comporta como si estuviera desempeñando un papel) siempre se cuela un aire de verdad, algo que invita a creer en esos seres de alguna manera entrañables. Cada historia está precedida por el nombre de sus protagonistas y todos y cada uno de ellos se muestran bailando en ese salón donde buscan o ya han encontrado con quien terminar sus días.

    Otro rasgo a tomar en cuenta: muchos de los que aparecen frente a cámaras no han tenido una pareja única o permanente. Son viudos o divorciados que se conocieron en plena madurez, por lo que la pasión o la atracción sexual no ha sido el motivo principal de su vida en común. Muy pocos hablan de amor, algunos porque no saben lo que es y otros porque piensan que tal vez eso que tienen sea amor, aunque no podrían afirmarlo. Todavía el amor, por consiguiente, no es algo seguro ni dicho con convicción. Es algo a lo que todos aspiran, pero también saben que ya es tarde para empezar de nuevo.

    “Todavía el amor”. Uruguay, 2012. Dirigida por Guzmán García. Documental. Duración: 54 minutos.