Los argumentos a favor y en contra del contrato que Ancap celebró con la empresa ecuatoriana PetroEcuador, y que llevó adelante con la intermediación de la compañía privada Trafigura, se discutieron ayer miércoles en la Comisión Permanente del Parlamento cuando el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, concurrió junto a las principales autoridades implicadas, luego de postergar la comparecencia hasta después de las elecciones nacionales.
Ancap se asoció, durante la Presidencia de Raúl Sendic —actual candidato a vicepresidente por el Frente Amplio—, con la multinacional holandesa Trafigura, acusada de corrupción en varios países latinoamericanos y africanos, a efectos de aprovechar un convenio que la empresa uruguaya había suscrito con la estatal PetroEcuador para canjear crudo por refinados y evitar la participación de intermediarios. La transnacional ganó por ese negocio por lo menos U$S 200 millones (Búsqueda Nº 1.780).
El senador colorado Ope Pasquet, uno de los convocantes a la sesión de ayer, dijo en el Parlamento que las autoridades “sabían que estaban incurriendo en una ilegalidad”. Pidió “conocer cómo se determinó la comisión de Ancap” y que “se diga qué se pactó”.
Kreimerman dejó en el Parlamento una copia del contrato.
El diputado blanco Pablo Abdala preguntó “qué hacía Trafigura allí” y opinó que “hay en principio un enriquecimiento sin causa de una compañía petrolera privada que sin justificación ninguna intervino en un negocio ajeno y obtuvo un provecho que no tiene ninguna justificación”, por lo que “deviene en un enriquecimiento ilícito”.
“Estrategia”.
Kreimerman respondió que “hubo un negocio” con “los contratos correspondientes”, y rechazó “algunas de las afirmaciones que se hicieron”.
El ministro explicó cuál era el negocio de Ancap y PetroEcuador: “Ante la insuficiencia de productos derivados, naftas y gasolinas, que tiene Ecuador, y el excedente de producción de petróleo que tiene (...), lo más conveniente (...) es el intercambio en condiciones compensatorias de petróleo por derivados. (...) No hubo intercambio de divisas (sino) ese sistema compensatorio que era de interés para proveer Ecuador a su mercado interno y era de interés para Ancap para desarrollar su estrategia”.
“No interviene compensación más que la que se deriva de recibir un commodity y entregarle un producto”, sostuvo.
Kreimerman dijo que los embarques de crudo totalizaron U$S 2.437 millones y lo entregado a cambio fue por U$S 2.463 millones.
“El convenio se desarrolló durante años y mantenemos una excelente relación con el gobierno ecuatoriano”, dijo. No obstante, el gobierno ecuatoriano canceló el convenio luego de que el presidente Rafael Correa se mostrara sorprendido por la intermediación de Trafigura.
El ministro dijo que el negocio obedeció al “desarrollo de la estrategia de Ancap”, que busca “una integración vertical”.
“En estos años de gestión Ancap cambió su modelo organizacional, poniéndolo acorde a las nuevas formas de organización que se requieren para poder atender los distintos negocios”, dijo.
El subsecretario Edgardo Ortuño recordó que el 27 de enero del 2010 en el diario “El País” el entonces ministro de Industria, Raúl Sendic, dio detalles de la operación y dijo que “Ancap simplemente será un intermediario en el negocio”.
El vicepresidente de Ancap, Germán Riet, aseguró que el ente está autorizado por la ley “para incursionar en todas las actividades propias de los hidrocarburos, incluida la comercialización”, lo que según una interpretación jurídica que “no es novedosa”, también “incluye” la intermediación. Riet sostuvo que en los dos Directorios anteriores al primer gobierno del Frente Amplio “se hicieron operaciones similares”.
Riet afirmó que “esta caja negra que se ha destapado no es tal en el mundo del petróleo” porque “es algo de lo más común”.
“Para nosotros estaba todo claro y sorpresa han sido también para nosotros las declaraciones del presidente Correa”, agregó.
El vicepresidente dijo que “la parte de las bonificaciones fue acordada por el Directorio de Ancap y era 10 centavos por barril”.
“¿Por qué Ancap recibe solo esto? Porque justamente en esa cifra que estoy dando, 48 millones de barriles, el monto en dólares que significó fue de 5.000 millones. Obviamente a nadie se le escapa de los que están acá que era un negocio imposible de realizar para Ancap porque no disponemos de ese capital para tener en un convenio de intermediación que no consistía en abastecer al país en la refinería. Era una cifra imposible para nosotros”.
“Incomprensión del negocio”.
Tras las explicaciones de las autoridades, Abdala dijo que “las grandes dudas” que planteó respecto al tema “subsisten”. Reconoció que “este tipo de operaciones se realizaron en el pasado” pero consideró que “no tienen absolutamente nada que ver” con el caso de Trafigura, “por lo menos desde el punto de vista de la magnitud del negocio como de los procedimientos”.
El caso actual se trata, dijo, de un “acuerdo entre Estados de largo aliento”, con “vocación de futuro y de permanencia”, que “determinó un entendimiento con un intermediario también con vocación de permanencia”.
El diputado blanco dijo que el convenio de agosto del 2010 “establece en la cláusula quinta que Ancap y Trafigura buscarán formas de hacer nuevos negocios”.
Opinó que lo ocurrido derivó en “un enriquecimiento de dudosa legitimidad” porque “se dio en un envoltorio que implicaba transmitir una realidad y levantar o apuntalar un escenario cuando en realidad las cosas transcurrían por carriles diferentes”.
Pasquet dijo que “se está haciendo toda una operativa de gran volumen para evadir la aplicación de normas jurídicas ecuatorianas que, a la luz de las declaraciones de Raúl Sendic, no le permitirían a PetroEcuador hacer negocios directamente con Trafigura”. Insistió en que “Ancap es un instrumento para violar las disposiciones del ordenamiento jurídico ecuatoriano”.
Afirmó que la empresa ecuatoriana hace lo mismo con otras estatales, lo que fue informado por la prensa de ese país. “Contratan, evitan la licitación y dan bonificaciones”, dijo. “No podemos aceptar esto en silencio, más allá de que no se viole la normativa uruguaya”.
Pasquet dijo también que la bonificación en el precio generó “un beneficio” a “una de esas multinacionales del petróleo que se dijo que iban a quedar excluidas”.
“No es muy gallarda la figuración de Ancap en esta negociación”, agregó.
Kreimerman contestó que el petróleo ecuatoriano “en algo se procesó y en otra parte se revendió a través de terceros”. Para eso “se necesita la figura de un trader y Trafigura era la figura con que ya se venía trabajando”. Dijo que “la continuidad del suministro logístico era un tema de bastante precisión y bastante riesgo”.
“Un país como Ecuador, amigo de Uruguay, necesita los derivados y se compensa con el petróleo. Ese es el modelo que en su mayor parte se hizo mediante la venta a terceros países y algo se hizo mediante el refinamiento en Uruguay. (...) Cualquier interpretación o suposición sobre el tema es incomprensión del negocio en su totalidad”.
“Ancap tiene una obligación muy clara, que es proveerle a PetroEcuador. La mayor parte se la asegura a través de un trader. Su comisión está asegurada por realizar ese negocio. (...) El mecanismo utilizado no significaba que entre las dos empresas públicas hubiera un intercambio económico sino un intercambio de productos”, sostuvo.
Kreimerman destacó que Ancap sacó “una experiencia comercial interesante y una ganancia razonable” y “ha ayudado a proveer a un país a la vez que se proveía él mismo”.
Información Nacional
2014-10-30T00:00:00
2014-10-30T00:00:00