Paraguay cree que el Mercosur debe negociar acuerdos en bloque y que fue negativo cuando Uruguay avanzó solo

entrevista de Guillermo Draper 
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En la reunión del Consejo de Mercado Común planificada para fin de mes, Uruguay tiene previsto presentar una propuesta de flexibilización del Mercosur. El objetivo declarado por el gobierno uruguayo es lograr cambios que le permitan negociar por separado acuerdos comerciales con terceros países.

Para el viceministro de Relaciones Económicas e Integración de Paraguay, Raúl Cano Ricciardi, la posición de su país es clara. Basta con leer los últimos discursos del presidente Mario Abdo y del canciller Euclides Acevedo para llegar a la conclusión evidente: “No estamos dispuestos a la derogación” de la decisión 32/00, que prohíbe a los socios del bloque negociar acuerdos comerciales con terceros sin el aval del resto.

“Nosotros reivindicamos que tenemos que negociar entre los cuatro países. Reivindicamos seguir con la política comercial común. Nosotros reivindicamos el hecho de que 30 años atrás renunciamos a nuestra política comercial individual, porque nos embarcamos en un proceso de integración”, dijo Cano Ricciardi, quien lidera la política paraguaya respecto del Mercosur, en diálogo con Búsqueda.

Aun así, el diplomático dejó abierta la puerta a que el presidente Abdo tome una “decisión política” que habilite la discusión de algún tipo de flexibilización. Aunque luego recordó que para Paraguay hay un antecedente muy negativo vinculado a la posibilidad de que cada socio del Mercosur negocie por su cuenta. El bloque firmó un acuerdo marco con México y permitió que cada Estado miembro lo profundizara de manera bilateral, una opción que Uruguay siguió.

“En ese acuerdo Uruguay le da mejores condiciones de acceso a los productos mexicanos que a los productos de los estados parte del Mercosur, porque renunció al cobro del arancel consular”, cuestionó. “La negociación con México es el punto de inflexión para nosotros”.

El viceministro también advirtió que su país tiene reparos en negociar un acuerdo con China.

A continuación, un resumen de la entrevista telefónica que Cano Ricciardi mantuvo con Búsqueda.

—Parte del sistema político uruguayo, encabezado por el presidente Lacalle Pou, tiene una mirada crítica sobre el papel que juega el Mercosur en el desarrollo de la política exterior del país. ¿Cuál es la opinión que tiene el gobierno de Paraguay sobre el bloque regional?

—Nosotros nos embarcamos en este proceso de integración hace 30 años, después de sortear una situación muy complicada para Paraguay, de un gobierno autocrático nefasto que duró mucho tiempo. Entonces, tenemos una mirada favorable a lo que es el Mercosur. Hay una menor incidencia del Mercosur con respecto a los años 90 en cuanto al comercio exterior del Paraguay, ya que ha caído en términos absolutos como destino de sus exportaciones y las fuentes de suministro. Pero nosotros no miramos solamente los valores económicos. La estructura demográfica del Paraguay, con una población de 7 millones de habitantes, un país que está ubicado fuera de las costas, nos hace tener una mirada mucho más analítica. En los últimos 10 años, el 80% del destino de las exportaciones con valor agregado del Paraguay es el Mercosur. El Paraguay está orientado al Mercosur. Si bien en términos cuantitativo cayó la incidencia, en términos cualitativos tiene un impacto importante para el Paraguay. Por lo tanto, nosotros tenemos una mirada favorable al Mercosur.

Entendemos que hay mucho camino por recorrer, no estamos 100% conformes, por supuesto. Siguen algunas trabas, restricciones al comercio, pero mirando el contexto internacional, mirando los proyectos más exitosos de integración, vemos que la Unión Europea sigue teniendo marchas y contramarchas.

—El presidente Lacalle Pou considera que el Mercosur es a veces un “lastre” y un “corsé” para Uruguay. Por lo que dice, Paraguay no describiría el bloque con esas palabras.

—Nosotros reivindicamos que tenemos que negociar entre los cuatro países. Reivindicamos seguir con la política comercial común. Nosotros reivindicamos el hecho de que 30 años atrás renunciamos a nuestra política comercial individual, porque nos embarcamos en un proceso de integración para, a través del mercado ampliado, poder integrarnos a la cadena regional, y de la cadena regional, a la cadena internacional de valor. La flexibilización no se puede circunscribir a dos instrumentos de política comercial común. Nosotros entendemos que si eventualmente hay una decisión política que trascienda mi nivel —soy viceministro y coordinador del Mercosur— no se puede circunscribir únicamente a esos dos instrumentos de política comercial común.

Pongamos como ejemplo que Uruguay quiere negociar individualmente con Vietnam. ¿El sector de calzados de Vietnam entraría al mercado de Uruguay en las mismas condiciones que un país como el Paraguay, que renunció a su política comercial hace 30 años para integrar este proceso? A nosotros no nos parece justo. Además, hay otros países en los que Uruguay tiene puesta la mirada y con los que no podemos competir, y menos con nuestra ubicación geográfica. Entonces, lo que nosotros decimos es que si hay una decisión política, lo que trasciende nuestro ámbito de la Cancillería, nuestra idea es que no se puede circunscribir solo a estos dos instrumentos; tenemos que hablar de los regímenes especiales, tenemos que hablar del régimen de zonas francas, de las listas básicas de excepciones.

Pero el gobierno del Paraguay reivindica el proceso de construcción comunitaria de una unión aduanera, y la unión aduanera tiene un elemento central: un arancel externo común. Aspiramos a seguir negociando y apostamos al diálogo, a la concertación y a buscar un sano y prudente equilibrio entre los requerimientos y las necesidades de cada uno de los estados parte.

—En el pasado Uruguay planteó la necesidad de flexibilizar y, en ese sentido, propuso reemplazar la decisión 32/00, que prohíbe negociar acuerdos fuera del bloque sin el aval de los socios. ¿Qué opina Paraguay sobre la posible derogación de esa decisión?

—Paraguay no está de acuerdo con la derogación de la decisión 32/00. Por nuestra estructura económica, por nuestra ubicación geográfica, porque tenemos sobrecostos para nuestro comercio exterior, tanto de exportación como de importación, entendemos que si vamos entre los cuatro tenemos mejores condiciones de negociar. La mejor muestra de una negociación en conjunto, delicada, compleja, que duró mucho tiempo, es la negociación con la Unión Europea. Para poner un ejemplo: Paraguay hoy tiene un cupo de 1.000 toneladas en la Unión Europea, pero en la negociación pudimos obtener 76.000 toneladas para todo el Mercosur. En el mejor de los casos, la distribución equitativa de 17.000 toneladas para cada país. Nosotros estamos seguros de que si negociamos individualmente no vamos a tener esa capacidad de obtener resultados, por nuestra estructura, por el tamaño de nuestro mercado. Paraguay solo no es atractivo. Por ese imperativo de nuestra estructura demográfica, por ejemplo, nosotros nos estamos integrando a la cadena de valor regional del sector de autopartes. Atrajimos inversión extranjera de empresas multinacionales, en 2019 logramos un pico de casi US$ 300 millones de exportación. Eso genera trabajo digno, genera un impacto importante y renunciar a eso no nos lo planteamos.

Si usted entra a la web del Ministerio de Relaciones Exteriores, si usted entra a la web de la Presidencia de la República, el discurso del presidente fue claro. Si usted entra a la página web de la secretaría del Mercosur, hay un artículo con la visión de los cuatro cancilleres, y la posición de Paraguay siempre fue muy clara. Y si vamos para atrás, en diciembre del 2020, durante la presidencia protémpore de Uruguay, aún fuimos más claros: no estamos dispuestos a la derogación de la 32/00. Así que la posición de Paraguay ha sido clara, firme y consistente.

—¿Cualquier cosa que presente Uruguay que implique negociar por separado no va a tener apoyo de Paraguay?

—La posición nuestra, a este nivel, ha sido clara. Reitero, el presidente de la República tomará eventualmente una posición, pero nosotros, desde el punto de vista de una negociación, entendemos que es oportuna una negociación en conjunto, porque, si no, pierde identidad el proceso de construcción comunitaria de la unión aduanera.

Somos un país que apuesta al diálogo y la diplomacia, y entre países vecinos y socios del Mercosur tenemos el compromiso de encontrar un mínimo común denominador. Entendemos la propuesta del Uruguay, queremos verla reflejada en un paper. Tenemos visiones sutilmente diferentes, pero con diálogo y concertación podemos ser socios estratégicos del Uruguay. Paraguay tiene una visión muy clara: no podemos irnos del barrio.

—¿Están de acuerdo con la propuesta de Brasil y Argentina de bajar el arancel externo común del Mercosur?

—Paraguay siempre estuvo sentado en la mesa de negociación. En la primera propuesta que planteó Brasil en 2018, Paraguay tuvo una activa participación. Ahora hay una nueva propuesta que baja Brasil, un mes atrás, donde plantea una reducción del 20%, en dos cortes del 10% across the board. Argentina hace un nuevo planteamiento, que tiene algunos matices. Prima facie, Paraguay estaría en condiciones de hacer una reducción del arancel externo común siempre y cuando se tengan en cuenta también algunos temas puntuales para lograr las condiciones para el desarrollo de la industria paraguaya.

—El académico uruguayo Ignacio Bartesaghi planteó en el pasado lo siguiente: “Paraguay cierra acuerdo con Taiwán con preferencias arancelarias. No entiendo, ¿ellos pueden y Uruguay con China no?”.

—Paraguay no violó ningún principio del tratado, ni lo establecido en la 32/00. La 32/00 dice que no se podrán negociar preferencias, y Paraguay no negoció preferencias, porque lo que hizo con Taiwán fue incluir en ese acuerdo lo que está en su lista básica de excepciones. Ergo, no hay un arancel externo común y Paraguay otorgó el acceso al mercado que le da a otros países, respetando los principios y la letra estricta de la 32/00.

—¿Uruguay puede seguir caminos similares con otros países?

—Uruguay tiene derecho de presentar y nosotros vamos a estudiar la propuesta y ser los más receptivos posibles, siempre y cuando respetemos que queramos avanzar en conjunto. Hay un ejemplo de cómo no avanzamos en conjunto: el acuerdo marco que firmamos con México. El único país que profundizó en un acuerdo bilateral de libre comercio fue Uruguay. Y en ese acuerdo Uruguay le da mejores condiciones de acceso a los productos mexicanos que a los productos de los estados parte del Mercosur, porque renunció al cobro del arancel consular. Las exportaciones del Paraguay a Uruguay están grabadas con un arancel consular.

—Una tasa que Uruguay se comprometió a eliminar más de una vez, pero no lo hizo.

—Claro. Y fue el único que negoció ese acuerdo de libre comercio con ese renunciamiento. Respetamos pero no compartimos, porque significa que los productos mexicanos tienen mejores condiciones. A partir de la negociación con México es el punto de inflexión para nosotros. Un país pequeño entra en este tipo de procesos por una decisión política, pero también para lograr la ampliación de las oportunidades comerciales. Nos embarcamos en este proceso para que en conjunto podamos ir, podamos tener más fortaleza y presencia y mayor capacidad y poder de negociación. Esos son los fundamentos del Paraguay.

¿Estamos plenamente satisfechos con el Mercosur? No, estamos en condiciones de seguir trabajando. Embarcarnos en el proceso de integración del Mercosur fue la decisión de política exterior en materia económica del Paraguay más audaz de su historia, y seguimos apostando. Para la importación y exportación de nuestros productos dependemos de Uruguay, Argentina o Brasil. El 80% de nuestras exportaciones las hacemos a través de la hidrovía Paraguay-Paraná. Aunque tenemos otras alternativas que estamos desarrollando, estamos creando las condiciones para el corredor bioceánico. Paraguay apuesta a la integración física. Una vez concluido el corredor bioceánico, nuestra producción de commodities va a poder salir con un ahorro de 11.000 kilómetros de travesía marítimo-fluvial y vamos a mejorar nuestra competitividad. Nosotros no podemos transformar de la noche a la mañana nuestra estructura productiva, que es muy similar a la de Uruguay. La diferencia es que nosotros dependemos de otros países para exportarla, por eso es que necesitamos este proceso de integración.

—Usted hablaba de la necesidad de negociar en conjunto, pero con Corea del Sur el Mercosur decidió realizar negociaciones a distintas velocidades.

—Estamos terminando de determinar qué vamos a hacer con Corea. Negociamos como Mercosur, no es que sean tres estados parte, y estamos viendo cómo podemos acomodarnos. Argentina planteó que tiene reparos, que tiene sensibilidad importante sobre todo en el sector industrial. Aquí hubo un interés muy grande de Corea porque, al menos en el mercado paraguayo, casi el 35% del sector automotor es de origen coreano y Corea vio amenazado el acceso al mercado por lo que acordamos con la Unión Europea. Tenemos alguna dificultad, porque es quizás uno de los mercados más protectores en términos agrícolas y de productos agrícolas procesados, pero entendemos que es mucho mejor tener una instancia de negociación bilateral, que simplemente seguir las negociaciones en el ámbito multilateral.

—La agenda de negociaciones del Mercosur estuvo activa en los últimos años. Uruguay tiene un interés particular de avanzar de modo global o particular con China. ¿Paraguay tiene un problema de negociar con China por su relación diplomática con Taiwán o por lo que implicaría en la competitividad?

—Le respondo de esta manera: China y Paraguay somos estados miembros de la Organización Mundial de Comercio. El 39% de las fuentes de suministro del Paraguay son importaciones que vienen de la China continental, el Paraguay no tiene ninguna restricción para negociar. Ahora bien, por supuesto que tenemos algún tipo de reparos, porque no solo es un gigante con una enorme competitividad en economía de escala, sino también porque tiene un problema serio de dumping social.

—¿Sería muy difícil para el Mercosur negociar con China entonces?

—Es un país con el que tenemos que tener mucho cuidado por la enorme competitividad, la enorme capacidad de producción que tiene. No recuerdo las cifras de Uruguay, pero en el caso nuestro de los US$ 10.000 millones que importamos al menos US$ 4.000 vienen de China continental. Nosotros tenemos negocios con China continental. El nuevo orden económico internacional se va complejizando mucho. La presencia de China continental y su política de penetración en todos los ámbitos es muy agresiva y tenemos que estar pendientes. De vuelta, nosotros importamos casi el 40%, pero nosotros no le podemos vender; pero no por una decisión del Paraguay, sino de ellos.

—El canciller de Taiwán, Joseph Wu, dijo que su país colaboró con Paraguay para conseguir las vacunas contra el Covid-19 luego de que China ejerciera presión diplomática para que Paraguay cambiara su política exterior a cambio de vacunas. ¿Fue así?

—Nosotros tenemos relaciones diplomáticas con Taiwán, es un socio estratégico nuestro. Se acercaron muchas empresas, muchas personas a ofrecer vacunas de origen chino y hubo algún tipo de restricción que trasciende la decisión política del gobierno de Paraguay.

  • Recuadro de la entrevista

Paraguay entró en “el radar” de muchos inversores uruguayos

Contratapa
2021-04-14T19:24:00