En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En contraste con el panorama que predomina en la región, donde existe “una partidización de los medios en forma creciente”, Uruguay se caracteriza por “cierto equilibrio” y una distancia entre la opinión de los dueños de los medios y el tratamiento que estos hacen de la información.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Según el académico argentino Iván Schuliaquer, que fue consultado por Búsqueda, a lo sumo hay una “polarización a la uruguaya”, y eso se debe a dos factores determinantes: “La existencia de partidos políticos fuertes y de una empresa de telecomunicaciones estatal, Antel, que durante los gobiernos del Frente Amplio puso límites al crecimiento de los privados en el negocio de Internet”.
Schuliaquer, doctor en Información y Comunicación por la Universidad de la Sorbona e investigador de la Escuela de Política y Gobierno de la argentina Universidad de San Martín, que investiga desde hace años a Uruguay, sostuvo que “si bien los grandes medios se deben sentir más cómodos con el gobierno encabezado por Luis Lacalle Pou que con los del Frente Amplio, también con este mantuvieron relaciones y además siguieron una línea editorial más profesional que en el resto de los países de la región y por lo tanto las diferencias en este tema entre un gobierno y otro no son tan grandes”.
En un artículo académico, Schuliaquer sostuvo que “los gobiernos del Frente Amplio (…) lograron negociar —con los actores mediáticos establecidos— las escenas mediáticas, de manera que les resultaran beneficiosas. Y lo lograron sin necesidad de modificar las reglas de juego, en tanto que los actores mediáticos más importantes buscaron congraciarse con sus gobiernos”.
Para lograr ese consenso, explicó el investigador, influyó “el poder del Estado, por su peso económico, por su presencia en las telecomunicaciones y por la protección ante la entrada de capitales extranjeros”.
A su vez, el vigor de los partidos políticos limita el de los medios y hace que “tengan un peso relativamente menos determinante, por ejemplo, para encumbrar a ciertas figuras.”
Para este investigador, en Uruguay predomina “un periodismo de declaración” más que uno de investigación o de denuncia y los partidos y el presidente son centrales, algo que resulta singular y en el que “existe un consenso fuerte”.
Para este académico, la figura del presidente tiene en Uruguay una centralidad mayor que en otros países de la región, y en el caso de Lacalle Pou, al ser “un presidente joven, informal y cercano”, ese vínculo con la ciudadanía a través de los medios se ve potenciado, “aunque no se hayan partidizado como ocurre en otros países”.
Otra singularidad del caso uruguayo es que el actual presidente no hace un uso de las redes sociales más que para enviar gacetillas de prensa, mientras que interactúa con los medios tradicionales.
Schuliaquer cree que a su vez las empresas son conscientes de sus limitaciones frente a las multinacionales y además predomina en el imaginario, desde el regreso de la democracia, de que “debés ser equidistante”.
Polémica en el bar
Para el politólogo Daniel Chasquetti, cada medio es libre de establecer sus preferencias, pero en el caso de la campaña por la LUC “el hecho de que el presidente pudiera hacer campaña representó un sesgo muy fuerte, una distorsión muy fuerte”.
Eso quedó en evidencia porque existe una cuestión estructural que rige para todos los medios, que siguen de manera sistemática las actividades del presidente y sus ministros.
Para Chasquetti, el informe de la Facultad de Información y Comunicación (FIC) que detectó un desbalance a favor del No (ver recuadro) “es un dato fuerte” y el asunto de la financiación de las campañas es “un tema opaco”, aunque advirtió que “en Uruguay los ciudadanos son bastante independientes y los medios no tienen tanto poder, porque si no el Frente Amplio no hubiera ganado tres elecciones”.
Para este politólogo, sin embargo, programas como Polémica en el bar (Canal 10), Todas las voces (Canal 4) y Esta boca es mía (Canal 12) “son ejemplos donde los panelistas de izquierda están en minoría”.
A su vez, en el programa La letra chica (TV Ciudad), “que durante la pandemia el año pasado tuvo picos altísimos de audiencia, existe un sesgo al revés.”