Se multiplican las consultas de familias argentinas para inscribir a sus hijos en colegios privados de Montevideo y Punta del Este

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Nº 2088 - 9 al 15 de Setiembre de 2020

escribe Juan Pablo Mosteiro

Las consultas y preinscripciones de alumnos de nacionalidad argentina aumentaron “considerablemente” en las últimas semanas en los colegios privados uruguayos, particularmente de Montevideo, hasta alcanzar el medio centenar, dijeron a Búsqueda fuentes del sector. Entre las instituciones capitalinas más requeridas están The British Schools, el Instituto Crandon, el St. Andrew ‘s School, el Ivy Thomas y el Colegio Alemán.

La radicación de empresarios argentinos en Uruguay, sobre todo en Maldonado, está lejos de ser una novedad, sobre todo desde que el peronista Alberto Fernández llegó a la presidencia en diciembre y después con el anuncio de que las inversiones o bienes radicados en el exterior pagarán el doble del impuesto a los bienes personales.

Así, entre agosto y diciembre de 2019 se dispararon las consultas en colegios de Punta del Este para la inscripción de los hijos de argentinos que pretendían instalarse en la península. Por ejemplo, en el International College se registró un aumento del 70% de consultas y entrevistas, de las cuales el 60% correspondió a ciudadanos residentes del país vecino (Búsqueda Nº 2.036).

Pero ahora también se detectó un aumento del interés en los colegios de Montevideo, donde las consultas de argentinos “se dispararon” sobre todo en el último mes. El fenómeno trasciende la flexibilización de las residencias, según dijo a Búsqueda Juan Carlos Noya, presidente de la Asociación de Institutos de Educación Privada (Aidep), que agrupa a medio centenar de colegios. En esta decisión influye la proximidad, la seguridad y la tranquilidad que hoy ofrece Uruguay, dijo, así como un cambio de vida y un régimen fiscal favorable para empleados extranjeros que trabajan en empresas instaladas en zonas francas o que tienen activos financieros en el exterior.

“Muchos argentinos perciben mayor tranquilidad y seguridad jurídica de este lado del charco y un mejor manejo de la crisis sanitaria ante la pandemia”, aseguró Noya. Para el también director del Colegio Alemán, este “creciente flujo” en la demanda argentina está más relacionado con el interés de vivir en Uruguay que con los negocios. “Hay un tema de seguridad y un cambio de rumbo político, que hoy contrasta con la realidad política argentina y las medidas de cuarentena del gobierno de Fernández, que les dio un empujón final”, dijo.

“Lo cierto es que en los últimos años teníamos menos de 10 familias argentinas interesadas en inscribir a sus hijos, y este año hay más de medio centenar de consultas, con la idea de visitar las instituciones personalmente antes de instalarse en marzo”, agregó.

Según otros agentes del sector, el fenómeno obedece en parte al Decreto No 163/020 del 11 de junio, con el cual el gobierno uruguayo flexibilizó las formas de obtención de la residencia fiscal para incentivar la inversión extranjera, disminuyendo los topes de dinero que una persona física necesita invertir en inmuebles o en empresas.

En enero, El Observador informó que el gobierno tenía un plan para traer a 100.000 argentinos, apuntando a empresarios de alto poder adquisitivo para que se instalen en Uruguay como una forma de potenciar la inversión. “Los vamos a esperar con los brazos abiertos porque Uruguay los necesita, los quiere y esperemos que puedan desarrollarse como individuos”, dijo el presidente Luis Lacalle Pou, entrevistado en julio en el canal argentino Todo Noticias.

“Sabemos que en varios colegios de Punta del Este este fenómeno no es tan nuevo. Pero nosotros, aquí en la capital, percibimos un mayor flujo de interés de familias argentinas, y esto se generalizó, porque se están haciendo consultas en otros colegios de Montevideo”, contó semanas atrás a Búsqueda Yolanda Goldaracena, subdirectora de Secundaria del Ivy.

Los que ya dieron el paso suelen ser parejas y familias de clase media y alta que pueden trabajar a distancia o que planean reinventarse en otras áreas. La opción bilingüe y la oferta de certificados internacionales es clave en su decisión, explicó Noya. Agregó que las inscripciones de los extranjeros suelen concretarse entre los meses de setiembre y octubre.

Noya contó que en los últimos años el sector de la educación privada “apostó fuerte” en Punta del Este, con grandes inversiones en infraestructura educativa y que ahora esa apuesta parece “favorecida” por la coyuntura regional. Así lo confirmaron los colegios de la península asociados a Aidep, como el Instituto Uruguayo Argentino, el Woodside College y el International College. También crecieron las consultas en el Woodside School, el St. Joseph Mary o el St. Clare’s College, entre otras instituciones.

“Era de esperar que esta migración masiva de argentinos se refleja en la oferta de Montevideo”, apuntó Noya.

Contracara

El aumento de la demanda de los colegios capitalinos y esteños contrasta con el descenso sostenido en la matrícula de los institutos de enseñanza privada registrado en los últimos años. El sector proyecta una “caída más abrupta” y algunos cierres de colegios en 2021. Se trata de un fenómeno acelerado por la pandemia que repercute en la economía de las familias uruguayas y que en parte explica el pasaje “masivo” de alumnos al sector público.

Entre 2017 y 2020, los colegios privados perdieron unos 3.000 alumnos, sobre todo en educación inicial y primaria de colegios de bajo y mediano porte (menos de 500 alumnos), en gran parte por factores económicos. Actualmente, más del 85% de los niños y adolescentes uruguayos concurren a la educación pública.

Los colegios confesionales más pequeños son los que más han sufrido la caída en sus matrículas, según datos de la Asociación Uruguaya de Educación Católica (Audec), que agrupa 157 instituciones y atiende a más de 55.000 alumnos de todos los niveles.

Según Noya, la actual crisis guarda “muchos puntos en común” con la de 2002, cuando todos los colegios sufrieron un duro impacto en la matrícula. “El mayor impacto suele notarse con mayor claridad al año siguiente, porque muchos padres pierden sus empleos o ya no pueden pagar la cuota y se caen los acuerdos puntuales que las empresas negocian con las familias”, explicó.

Información Nacional
2020-09-09T23:33:00