En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Pocas semanas después de que el Parlamento aprobara la ley sobre “matrimonio igualitario”, la Comisión de Constitución del Senado aprobó un nuevo proyecto para corregir “errores formales” de esa norma, de los cuales los legisladores eran conscientes en el mismo momento de votar, hace ahora 47 días.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El mismo día que la comisión del Senado aprobó estas modificaciones, los senadores debatieron largamente sobre el trabajo legislativo y, en especial, sobre la idea de incorporar asesores legales para cuidar la redacción de los proyectos.
Durante la sesión de la comisión del martes 11 su presidenta, Constanza Moreira (Espacio 609), informó que con el objetivo de mejorar la técnica legislativa —para lo que trabajan representantes de todos los partidos— se avanzó en la idea de que las comisiones de Constitución de las dos cámaras cuenten con un asesor legal que trabaje con la secretaria.
En la actualidad el Parlamento tiene un departamento jurídico y de manera frecuente solicita informes externos a connotados abogados.
Rafael Michelini (Frente Líber Seregni) destacó la idea y dijo que se piensa en extenderla a las otras comisiones de la cámara alta. “Este asesor simplemente se ocuparía de mejorar la redacción y, con una presencia lo más profesional posible, trataría de evitar situaciones que en otros Parlamentos manejan los abogados que hay en la comisión”, comentó.
Luego, Ope Pasquet (Vamos Uruguay) opinó que el planteo es “muy positivo”. “Veo que dedicamos muchísimo tiempo a redactar; sucede a menudo que nos ponemos de acuerdo con facilidad en cuanto a conceptos, pero cuando llega el momento de redactar se nos pasan horas. Por eso, me parece que nos prestaría gran ayuda una persona que se encargara de esa tarea, de modo que cuando tuviéramos acuerdo sobre determinados puntos, el profesional redactara un artículo que reflejara ese acuerdo”, argumentó.
Sin embargo, Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) expresó sus reparos ante la posibilidad de que este tipo de asesores puedan tener “voz” en la comisión. Para el legislador blanco es “positivo” tratar de mejorar el trabajo pero no se puede estar “estirando” el reglamento.
Su correligionario Eber Da Rosa (Alianza Nacional) coincidió con Gallinal: “Hay que tener cuidado de no entrar en un plano que se transforme casi en una regla general que el asesor se siente, participe y opine junto con los legisladores”, afirmó.
Michelini aclaró que se trata de tener una “ayuda de redacción jurídica”. Pero Carlos Moreira (Alianza Nacional) advirtió que la iniciativa le “genera muchas dudas”. “Me pregunto —planteó— para quién va a jugar el asesor, si para Constanza Moreira o para Carlos Moreira, por ejemplo, cuando estemos discutiendo sobre el aborto o el matrimonio igualitario. No va a ser fácil, sin dudas, pedir opinión sobre ciertos asuntos a favor o en contra a quien actúe como asesor”.
Como en el siglo XIX.
Pasquet, a su vez, señaló que la discusión estaba derivando al trabajo legislativo en general: “Francamente, creo que nosotros no trabajamos bien, que lo hacemos como si estuviéramos en el siglo XIX o antes. Exactamente igual: un grupo de personas se reúnen en torno a una mesa, deliberan y tratan de redactar algo. Salvo por las luces —que serían velas— podríamos estar en el siglo XIX. (...) Por supuesto que los asesores no tienen nada que decir en materia de mérito o conveniencia de las leyes. Nadie le va a preguntar a un asesor: ‘¿A usted qué le parece? ¿Deberíamos sancionar este proyecto de ley? ¿Está de acuerdo? Mire que estamos esperando lo que nos diga’. No; nadie piensa eso porque nos estaría sustituyendo”.
Gallinal planteó una visión diferente sobre el punto. “Creo que hay diferencias importantes entre cómo se legislaba en el siglo XIX y la forma en que se hace en la actualidad. Me parece que se ha avanzado muchísimo. Más aún, pienso que se ha avanzado desde 1984 hasta hoy”, aseguró.
Además, indicó que cuando al oficialismo o a una “coalición de gobierno” le viene el “apuro” para aprobar un proyecto, “se terminan aprobando leyes con errores garrafales” porque no se tiene el “tiempo necesario para estudiarlo”.
“Pienso que nosotros no podemos renunciar a nuestra obligación y a nuestro derecho de redactar las leyes. ¿Cómo vamos a transferirle a otro la redacción de las leyes? Las leyes las tenemos que redactar nosotros. Para eso nos eligen, para pensarlas y redactarlas; la redacción de la ley muchas veces hace al contenido”, dijo Gallinal.
Asimismo, recordó que actualmente los legisladores tienen “apoyo suficiente”: secretarías en las comisiones, taquígrafos, pases en comisión y una partida de Secretaría para “hacer las contrataciones” que consideren “convenientes”.
Además de este tema, el Senado viene trabajando en un planteo de Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) para mejorar la redacción de las leyes. El tema lo tiene a estudio la Comisión de Asuntos Administrativos de la Cámara alta. En agosto de 2011, Bordaberry propuso que se creara un manual de estilo y se mejorara la sintaxis de las frases para evitar largas oraciones que muchas veces generan dificultad de comprensión.
Asimismo, en la Cámara de Diputados los legisladores hay coincidido en que están “mal asesorados” y que trabajan “con escarbadientes”, lo que perjudica su tarea de contralor.