“Lo que no me mata, me fortalece”. El famoso dicho popular, derivado de un concepto del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, fue asumido al pie de la letra por los sindicatos de la educación. Lejos de amedrentarse por la declaración de esencialidad anunciada por el gobierno, el lunes 24, maestros, docentes y funcionarios salieron espontáneamente a movilizarse por las calles de Montevideo, apenas un par de horas después de digerida la noticia.
“Tal vez Tabaré Vázquez pensó que nos iba a debilitar. Todo lo contrario: estamos más unidos, dispuestos como nunca antes estuvimos para la lucha. Esto generó una reacción”, aseguró a Búsqueda Mario Bango, dirigente de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes).
Ajenos a posibles sanciones por no acatar la esencialidad que comenzó a regir el lunes 24 por 30 días, los gremios preparan informes jurídicos que sustentan la inconstitucionalidad de la medida del Poder Ejecutivo mientras refuerzan sus acciones en reclamo de un mayor incremento salarial para el quinquenio.
Ayer miércoles 26, los distintos sindicatos desacataron la esencialidad al mantener sus paros para ese día, salvo la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), y resolvieron en asambleas convocar a otros: la Fenapes parará hasta el 31 de agosto, la FUM y la Asociación de Funcionarios de la Universidad del Trabajo del Uruguay (Afutu) lo harán hoy jueves, y la Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu) Montevideo lo hará el jueves y el viernes 28, mientras que la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES) Montevideo seguirá su huelga por tiempo indeterminado.
Las decisiones fueron tomadas pese a que la Mesa Representativa del PIT-CNT resolvió ayer miércoles “sugerir considerar” a los sindicatos de la educación, aceptar la fórmula empleada por el gobierno el martes 25, cuando estaba claro que la conflictividad no iba a disminuir con la esencialidad, y por la cual se propuso levantar simultáneamente tanto la esencialidad como las medidas sindicales.
“Eso de la simultaneidad no corre. Si el gobierno saca la esencialidad nosotros sí analizaremos levantar las medidas”, afirmó Bango. Los sindicatos creen que esa posibilidad puede darse hoy jueves 27, cuando las partes se reúnan en el Consejo de Salarios del sector público.
De todas formas, hoy será un fuerte día de movilizaciones, ya que además de los paros declarados por cada gremio, el PIT-CNT realizará un paro general parcial de 9:00 a 13:00 en rechazo a la esencialidad, concentrándose en el Palacio Legislativo para marchar a la escuela Gerardo Cuesta. A las 17:00 se iniciará otra marcha desde la Universidad de la República en reclamo del 6% del PBI para la educación.
Pachequistas, interventores y autoritarios.
El anuncio de la esencialidad generó distintas reacciones en los sindicatos el lunes 24. Los dirigentes de ADES esperaban la medida y se mostraban muy confiados de enfrentarla. En la FUM, sin embargo, había incredulidad y molestia con el gobierno, ya que ese sindicato (que representa a todos los maestros y funcionarios de las escuelas a nivel nacional) recién este sábado 29 iba a tomar una postura sobre la propuesta salarial que desató el conflicto, ofrecida el viernes 21 por el Poder Ejecutivo.
El lunes a la noche, la sede de Fenapes fue el lugar elegido por los trabajadores para marcar su postura pública sobre el tema. “Manifestamos nuestro rechazo contundente a una herramienta que no solamente cuestiona el derecho de huelga de los trabajadores, sino que inclusive puede llegar a cuestionar la institucionalidad democrática”, indicó el secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala.
“La gente más vinculada a la historia nos hace énfasis que ante distintos procesos de movilización y lucha de los trabajadores de la educación ni los gobiernos anteriores del Sr. Sanguinetti ni del Sr. Lacalle en momentos duros de lucha sindical apelaron a esta herramienta reprobable desde un punto de vista jurídico y reprobable mucho más desde el punto de vista político”, añadió.
La referencia de Abdala a anteriores gobiernos y presidentes fue utilizada y ampliada constantemente a lo largo de la semana por los sindicatos en sus protestas.
“Los firmantes del decreto se han colocado, junto a los interventores de la enseñanza de la década de los 70, como protagonistas de una de las páginas más tristes en la historia de la educación pública nacional, esa que fue erigida sobre los principios de la democracia”, comunicó ADES.
“Este gobierno ha dejado una vez más en claro su falta de compromiso con el pueblo y con la educación pública, así como también con los trabajadores todos. Consideramos que es vergonzoso que se tome esta medida represiva en el marco de una lucha por salario y condiciones de trabajo y estudio. Debemos destacar que esta medida que toma el Poder Ejecutivo a través de la ministra de Educación y Cultura, no la han tomado ni siquiera los gobiernos más autoritarios en nuestra historia”, afirma una resolución de la Asociación de Trabajadores de Enseñanza Secundaria (ATES).
“¡Gobierno progresista, decreto pachequista!”, fue uno de los cánticos más repetidos por maestros y docentes, tanto en las movilizaciones del lunes 24, como en los reclamos que sufrieron el presidente Tabaré Vázquez en Florida el martes 25 y el vicepresidente Raúl Sendic en el Parlamento ayer miércoles 26 (ver recuadro).
Aunque es la primera vez en la historia que se declara la esencialidad en la enseñanza, el gobierno encabezado por Jorge Pacheco Areco (1967-1972) decretó medidas prontas de seguridad que implicaban la suspensión de los derechos de agremiación.
Renuncias.
La reacción de los gremios tuvo consecuencias directas en los propios organismos de gobierno: los cinco consejeros electos por los trabajadores tienen sus renuncias prontas para ser presentadas al Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Se trata de Teresita Capurro y Néstor Pereira (Codicen), Daniel Guasco (Secundaria), Darby Paz (Primaria) y César González Saldivia (UTU). Sus renuncias dependen de que el Poder Ejecutivo levante la esencialidad en las próximas horas. Si no lo hace, los consejeros convocarán a una conferencia de prensa para anunciar las razones de su decisión.
Por otro lado, fuentes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) señalaron a Búsqueda que se viven “momentos de tensión” en la cartera, luego de que Juan Castillo, director nacional de Trabajo, pusiera su cargo a disposición.
Castillo, ex coordinador del PIT-CNT, asumió en marzo de este año como parte de un equipo encabezado por el ministro Ernesto Murro y que apuntaba a combinar representantes sindicales y empresariales en las direcciones de la cartera.
Las fuentes explicaron que el cargo es de alta exposición pública, “más cuando te pone en contradicción con lo que hiciste toda la vida”. Ya durante el paro general realizado por la central obrera el jueves 6, Castillo había dicho que la jornada no sería fácil. “Todo el mundo se imaginará, siempre estuve del lado del movimiento sindical” (ver Búsqueda Nº 1.827).
El punto de quiebre fue la manifestación que realizaron los docentes el lunes 24 frente al edificio del MTSS, a donde terminaron entrando con bombos y cánticos, provocando momentos de tensión entre los funcionarios. Ya ante algunas movilizaciones del sindicato de la construcción, jerarcas de la cartera habían discutido la posibilidad de cerrar las puertas, pero finalmente se concluyó que la gestión apuntaba a ser “de puertas abiertas”. La manifestación de los docentes fue el momento “de mayor tensión” en los seis meses de la nueva conducción del Ministerio, ya que reinó la sensación de que el edificio “fue casi ocupado”.
“Que lo putearan, le pintaran muros, son unas prácticas que influyen. Conflictos tenemos todos, pero algunos son más personales”, estimó una de las fuentes.