En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Uruguay, al igual que Brasil, erosionó su posición fiscal hasta un punto en que posiblemente tenga que “aplicar políticas más restrictivas en los próximos años”, aún en un contexto de menor crecimiento económico. Eso supone adoptar un ajuste en lo inmediato y “reformas fiscales estructurales más profundas” a más largo plazo.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Según una docena de economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI), ese es uno de los “legados” que dejó el manejo fiscal hecho en ambos países cuando vino el impacto de la crisis global gestada en 2007-2008 en Estados Unidos y en los años posteriores. Uruguay “tuvo una postura claramente procíclica”, sostienen. Coordinado por Oya Celasun —quien hasta hace poco lideró el equipo del FMI que supervisa a Uruguay— y Mariluz Moreno-Badía, los técnicos elaboraron un análisis sobre cómo seis países latinoamericanos utilizaron la política de gastos e ingresos públicos durante y después de la más reciente crisis global, para extraer enseñanzas.
“La fuerte respuesta de América Latina a la crisis financiera mundial fue celebrada como un indicio de que la región había logrado al fin superar las políticas fiscales procíclicas del pasado. Hoy, más de seis años después, la mayoría de los países no ha logrado reconstruir totalmente su espacio fiscal, a pesar de haber atravesado un período reciente de altos ingresos provenientes de las materias primas y crecimiento sólido”, señalan los autores.
Afirman que los estímulos —por la vía de planes de inversión, transferencias dirigidas a proteger a grupos vulnerables, préstamos de bancos estatales de fomento al sector privado y reducción de impuestos— aplicados desde 2009 por los países estudiados fue “útil para controlar las pérdidas de Producto” Bruto Interno (PBI), es decir, en la actividad económica. Sin embargo, en la mayoría, luego no hubo una normalización acorde en el nivel de gasto, un patrón que “resalta los riesgos de aplicar grandes cambios discrecionales en las políticas sin un ancla a mediano plazo o un ‘plan de salida’. El resultado final fue un aumento permanente del gasto corriente, y ha sido difícil revertir ese aumento a medida que el crecimiento se fue recuperando. La crisis también tuvo consecuencias más insidiosas: un aumento de los riesgos fiscales y cierto grado de deterioro de los marcos institucionales fiscales”, sentencian.
Reconstituir los márgenes de maniobra fiscal —aconsejan— “debería ser una de las principales prioridades de cara al futuro. La magnitud, el ritmo y los plazos adecuados del ajuste fiscal varían según el país, y están determinados por la dinámica de la deuda, los riesgos fiscales, las perspectivas macroeconómicas y las condiciones de mercado. En algunos casos, aún hay margen para recurrir a la política fiscal a fin de contrarrestar shocks negativos a corto plazo. En otros, es necesario proceder con mayor celeridad a reducir el déficit, aún si el crecimiento económico sigue siendo decepcionante y se mantiene por debajo del potencial. Afortunadamente, parte de este ajuste ya se encuentra en marcha, pero aún se deben tomar un mayor número de medidas”.
País por país, el análisis es el siguiente. Chile y Perú siguieron un camino de suavización de políticas, por lo que conservan un margen “importante” para reaccionar en caso de shocks futuros.
En Colombia la política fiscal fue en su mayor parte acíclica después de la crisis.
México retiró una parte del estímulo aplicado para paliar la crisis, pero necesita reducir aún más su déficit a fin de estabilizar la deuda pública.
Y Brasil y Uruguay “erosionaron su posición fiscal hasta un punto en que posiblemente tengan que aplicar políticas más restrictivas en los próximos años, aunque el crecimiento económico se mantenga por debajo del potencial”.
En resumen —y más allá de que se encontraron indicios de que la intención de los gobiernos era adoptar una política más contracíclica y que parte de la demora en retirar el estímulo fiscal se debió a las expectativas de que la recuperación fuera mediocre—, la región atravesó una “expansión fiscal duradera por más de media década”. En 2014, los saldos en las cuentas públicas ajustados por el ciclo eran, en promedio, 2,75 puntos porcentuales del PBI peores que en 2007, calcularon.
Según el análisis, en Brasil y Uruguay, una política fiscal más contracíclica durante el repunte posterior a la crisis “no solo habría permitido reducir la variabilidad del Producto, sino que además habría representado un ahorro de cuatro y nueve puntos porcentuales del PBI en deuda pública, respectivamente. Además, habría permitido que esos países entraran a la etapa posterior de desaceleración del crecimiento con una dinámica de la deuda más favorable”.
Para los economistas del Fondo, tanto Uruguay como Brasil necesitan una reducción del déficit de alrededor de 2,5 o 3 puntos porcentuales del Producto para que la relación del endeudamiento con el PBI “se encamine firmemente por una trayectoria descendente. La dinámica de la deuda menos favorable exige una consolidación fiscal temprana a fin de generar un cambio visible e inmediato en la trayectoria de la deuda pública”.
En los 12 meses cerrados el desequilibrio en las finanzas públicas uruguayas se mantuvo en el equivalente a 3,5% del Producto, según las cifras difundidas el lunes 31 de agosto por el Ministerio de Economía.
Reformas.
“A más largo plazo —agregan los técnicos del FMI—, las rigideces del gasto y la alta carga tributaria hacen necesarias reformas fiscales estructurales más profundas. Una sustitución de gastos que reduzca los gastos corrientes permitiría atender necesidades críticas de inversión en infraestructura”.
Parte del ajuste necesario ya está en marcha, afirman más adelante.
Brasil anunció una meta de superávit primario (excluyendo el pago de intereses de la deuda pública) de 1,2% del PBI para 2015 y de no menos del 2% para 2016 y 2017. “Cabe esperar que esa estrategia, junto con el fin del crédito del Tesoro brasileño a los bancos del sector público con fines de política, estabilice y luego reduzca los coeficientes de endeudamiento público bruto. (...) En Uruguay, en cambio, el presupuesto para 2015 conlleva un ajuste que asciende a “apenas” 0,75 puntos del PBI, apuntan.
Los economistas del FMI advierten que si se mantuvieran los patrones de crecimiento del gasto de los años recientes (2011–2014) los coeficientes de endeudamiento serían —para los seis países, en promedio— nueve puntos porcentuales del PBI superiores a los de la proyección de base, lo que “generaría tendencias insostenibles en Brasil y Uruguay. Esto subraya la importancia de retornar al menos a los saldos primarios estructurales vigentes en 2007 (que reducirían un 7 por ciento del PBI, en promedio, la carga de la deuda de 2020)”. El resultado primario anual a julio en Uruguay fue de –0,46% del Producto.
Y machacan sobre esos dos países porque son los que tienen los coeficientes de recaudación más altos y, por lo tanto, el margen más pequeño para elevar los impuestos. Además, añaden, en Brasil está muy generalizada la preasignación de recursos a gastos determinados, y en Uruguay el gasto “rígido” (salarios públicos, pensiones y asistencia social) es “alto, y se ha incrementado aún más en los últimos años”.