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    Trump ratifica que aplicará sus promesas polémicas y dice que es una persona “sobria” presentada por la prensa como un “salvaje”

    Primera entrevista como presidente electo en el programa “60 Minutos” de la cadena CBS

    El domingo 13, la cadena de televisión estadounidense CBS difundió en su programa “60 Minutos” la primera y hasta ahora única entrevista al presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, posterior a la elección del martes 9. La conversación, en parte de la cual también participaron la esposa y los hijos de Trump, fue conducida por la experiente periodista Lesley Stahl.

    El mandatario se comprometió a construir el muro en la frontera con México, a expulsar a millones de inmigrantes y a proponer el nombramiento en la Suprema Corte de Justicia de jueces que se oponen a la despenalización del aborto.

    La charla se desarrolló el viernes 11 en el penthouse donde vive Trump, en la Trump Tower de Nueva York.

    El siguiente es un resumen de la entrevista.

    ¿Qué tan sorprendido está?

    —Bueno, yo realmente sentía que lo estábamos haciendo bien. Estuve en una paliza de unos 21 días seguidos de discursos, en algunos casos muchos por día y los últimos dos días realmente fue bastante salvaje. 

    Pero todo el mundo pensaba que usted iba a perder.

    —Lo sé. Yo di mi discurso final en Michigan a la 1 de la madrugada y teníamos 31.000 personas allí, muchos fuera del estadio. Y me dije: “¿cómo vamos a perder?”. (...) Yo dije: “Esto no parece que vaya a terminar en segundo lugar”. Así que estamos realmente felices. Este es un gran pueblo.

    Durante la noche de la elección, usted permaneció completamente en silencio. ¿Fue una suerte de toma de conciencia de la enormidad que esta cosa significaba para usted?

    —Creo que sí. Es enorme. Yo he hecho una cantidad de cosas grandes. Pero nunca algo como esto. Es tan grande, tan enorme, tan asombroso...

    ¿Cómo que le cortó la respiración? ¿No podía hablar?

    —Un poco. Y me di cuenta de que ha comenzado una vida completamente diferente para mí.

    Hillary (Clinton) lo llamó. Cuéntenos sobre esa llamada.

    —Hillary me llamó. Fue una llamada extremadamente amable por más que era una llamada difícil para ella; me lo puedo imaginar. Más difícil para ella que lo que hubiera sido para mí. Y para mí hubiera sido muy difícil. Ella no pudo ser más amable. Simplemente dijo: “Felicitaciones, Donald, bien hecho”. Yo le dije: “Quiero agradecerte mucho, fuiste una gran competidora”. Ella es muy fuerte y muy inteligente.

    ¿Y qué hay de Bill Clinton? ¿Habló con él?

    —Sí, él me llamó al día siguiente.

    ¿En serio? ¿Y qué dijo?

    —No pudo ser más cortés. Dijo que fue una campaña excitante, una de las más excitantes que él había presenciado jamás. Fue realmente muy amable.

    Fue una campaña bastante asquerosa. ¿Usted se arrepiente de alguna de las cosas que dijo sobre ella?

    —Bueno, fue asquerosa de los dos lados. Quiero decir, ellos fueron duros y yo fui duro. ¿Si me arrepiento? Mire, yo estoy sentado aquí con usted y vamos a hacer un gran trabajo por el país. Vamos a hacer a Estados Unidos grande otra vez. Empezamos con eso y en eso estamos ahora. (...) Hubiera deseado que fuera más suave, más amable, quizá más enfocada en la política o lo que usted quiera decir.

    (Hablaron ) noventa minutos (con el presidente Obama). ¿Estaba programada para 15 minutos?

    —Como máximo 15 minutos. Iba a ser solo una rápida charla y duró una hora y media. Y pudo haber seguido por horas. Fue difícil terminar porque teníamos tantas cosas para decir. Él me dijo las cosas buenas y las cosas malas. Hay cosas que son duras ahora mismo. (...)  Pero hablamos sobre el Medio Oriente. Esa es una situación dura. Yo quería conocer su visión completa y recibí una buena parte de su punto de vista. Quería saber eso porque voy a heredar ese problema en poco tiempo. Y encontré que Obama es estupendo. Es muy inteligente y muy amable. Tiene un gran sentido del humor, tanto como puede tenerse hablando sobre asuntos difíciles.  (...) Yo quería enfocarme en el Medio Oriente, en Corea del Norte, en el Obamacare, todo lo cual es difícil. El sistema de salud atraviesa una situación difícil.

    Apuesto a que Obama le pidió que no dé marcha atrás con el Obamacare.

    —No me lo pidió. Me habló de los méritos y de las dificultades. Y nosotros entendemos eso.

    Usted pareció bastante sobrio sentado allí en el Salón Oval. ¿Hubo algo que le hizo comportarse así?

    —No, yo creo que soy una persona sobria. Creo que la prensa trata de transformarlo a uno en algo un poquito diferente. En mi caso, un poco como un hombre salvaje. Y en realidad no lo soy. Yo soy una persona muy sobria. Me comporté así por respecto a la institución y por respeto al presidente. Nunca había hablado con él, pero tuvimos una muy buena química. Y puede ser que no me haya puesto de acuerdo con él, pero realmente la conversación fue increíblemente interesante.

    Al final de cuentas, ¿fue una torpeza, dado las cosas que se dijeron entre ustedes durante la campaña? Usted dijo que Obama no había nacido en este país, él dijo cosas sobre usted, dijo que no estaba calificado para ser presidente…

    —¿Sabe una cosa? Fue algo muy interesante, porque poca gente me había preguntado por mi familia. Nunca discutimos sobre lo que nos dijimos uno al otro durante la campaña. Yo dije cosas terribles sobre él, él dijo cosas terribles sobre mí. Pero nunca discutimos sobre eso.

    ¿No hubo ningún momento incómodo?

    —Seré honesto: desde mi punto de vista, cero. Y eso es extraño. Estoy realmente sorprendido de decirle esto a usted. Es un poco raro.

    ¿Usted cree que su elección es una expresión de repudio a la presidencia de Obama?

    —No. Creo que es un momento en el tiempo en el cual los políticos, durante un largo período, dejaron de lado a la gente. La dejaron a un costado en el frente laboral. La dejaron a un costado incluso en el frente de guerra. Hemos estado peleando una guerra durante 15 años.

    Usted sabe que sorprendió a todos ganando las primarias, derrotando a otros 16 o 17 republicanos. Y la gente está realmente sorprendida de que haya ganado esta elección. ¿La gente se sorprenderá por cómo se comportará usted como presidente?

    —Mire, yo me manejo de un modo muy bueno. Pero depende de la situación. A veces usted tiene que ser más áspero. Cuando miro el mundo y veo en cuántos variados lugares se están aprovechando de nosotros, digo muy orgullosamente que Estados Unidos va a estar primero. No va a seguir lo que estamos haciendo; estamos perdiendo a este país. Esa es la razón por la cual gané la elección. Y dicho sea de paso, gané con facilidad. Fue algo grande; grande.

    ¿Usted utilizará a veces la misma retórica que empleó en la campaña o va a controlar ese aspecto?

    —A veces usted necesita una cierta retórica para mantener a la gente motivada. Yo no quiero ser solo un amable personaje monótono. Pero en muchos casos, lo seré.

    ¿Podrá?

    —Claro que podré. Honestamente, hacer eso es lo más fácil.

    (...) ¿Realmente va a construir un muro?

    —Sí.

    En el Congreso republicano están hablando acerca de una valla. ¿Usted aceptaría una valla?

    —Para ciertas áreas sí. Pero en otras, un muro es más apropiado. Yo soy muy bueno en esto: se llama construcción.

    ¿Qué será de la promesa de deportar a millones y millones de inmigrantes indocumentados?

    —Lo que vamos a hacer es sacar del país a la gente que delinca y que tenga antecedentes delictivos, miembros de pandillas, traficantes de drogas. Tenemos mucha gente de esa, probablemente dos millones, podrían ser tres millones. Los vamos a expulsar del país o los vamos a meter a la cárcel. Pero los vamos a sacar del país; ellos están acá ilegalmente. Después de que la frontera sea asegurada y luego de que todo se normalice, vamos a tomar una decisión respecto a las personas sobre las que usted habla, que son personas extraordinarias. Pero antes de tomar una decisión, es muy importante saber que queremos asegurar nuestra frontera.

    Usted estuvo con Paul Ryan y se reunió con el liderazgo republicano. ¿Qué cosa acordaron para hacer no bien asuman el gobierno?

    —Hubo más de una cosa; hubo tres cosas: el sistema de salud, la inmigración y una ley para bajar fuertemente los impuestos en este país. Vamos a simplificar sustancialmente la tributación y a bajar los impuestos.

    Usted dijo que los lobistas dominaban a los políticos porque les daban dinero.

    —Sí.

    ¿Y usted quiere eliminar todo eso?

    —A mí no me gusta; no.

    A usted no le gusta, pero su propio equipo de transición está lleno de lobistas.

    —Esa es la única gente que usted tiene a mano.

    …en su propio equipo de transición.

    —Estamos tratando de limpiar Washington. Mire, (...) todo, todo lo que hay por ahí es toda gente que trabaja. Ese es el problema del sistema. (...) Estamos haciendo una cantidad de cosas para limpiar el sistema. Pero todas las personas que trabajan para el gobierno, dejan el gobierno y se transforman en lobistas, esencialmente. Quiero decir: todo es un gran lobby.

    ¿Pero lo que usted está diciendo es que tiene que confiar en ellos, aun cuando quiere sacarlos del juego?

    —Estoy diciendo que ellos conocen el sistema ahora, pero que vamos a cambiarlo.

    Durante la campaña, usted dijo que designaría jueces que estuvieran contra el derecho a abortar. ¿Está pensando en designar un juez con esa concepción?

    —Esto es lo que va a pasar: yo soy pro vida. Los jueces serán pro vida.

    Pero tiene que modificar la ley que lo permite…

    —Hay un par de cosas. Serán jueces pro vida. Y en cuanto a todo el asunto de las armas, todo el mundo está hablando de la Segunda Enmienda de la Constitución (la que da el derecho a los ciudadanos a poseer armas) y hay quienes están tratando de cambiarla. Los jueces van a ser muy pro Segunda Enmienda. En cuanto al aborto, si la ley es modificada volverá a los estados.

    Sí, ¿pero entonces algunas mujeres no podrán practicarse un aborto?

    —No, volverá a los estados. Y bueno, quizá tengan que ir a otro estado.

    Usted no está asustado, pero hay gente, estadounidenses, que sí están asustados y algunos de ellos están manifestando ahora mismo contra usted, contra su retórica.

    —Eso es solo porque no me conocen.

    ¿Contra qué cree que están manifestando entonces?

    —Creo que en algunos casos hay manifestantes profesionales.

    ¿Usted cree que esa gente son profesionales de la protesta?

    —Ah, sí. Algunos de ellos son profesionales, sí.

    Pero están en todas las ciudades. Cuando protestan contra usted, ¿no le preocupa el tema? ¿No se dice a sí mismo “tengo que ir ahí a calmarlos”? O, ¿“debo decirles que no tengan miedo”? Porque tienen miedo.

    —Absolutamente. Les diría que no tengan miedo.

    Pero no es lo que está haciendo…

    —(…) no, no. Lo estoy diciendo y lo he venido diciendo. No tengan miedo. Vamos a recuperar a este país. Pero, ciertamente, no tengan miedo. Acabamos de tener una elección y me podrían dar un poquito de tiempo. Hay gente protestando. Pero si Hillary hubiera ganado y mi gente saliera a la calle a protestar, todo el mundo diría “oh, esto es terrible”. Habría una actitud muy diferente. Y hay una actitud diferente. Hay un doble estándar acá.

    ¿Ha escuchado que algunos de los que lo votaron han manifestado consignas raciales, contra los negros, los latinos y los homosexuales?

    —Me sorprende mucho escuchar eso. Vi uno o dos casos en las redes sociales, pero creo que son muy poquitos.

    ¿Quiere decirle algo a esa gente?

    —Les diría que no lo hicieran más. Es terrible. Porque yo voy a juntar a este país otra vez.

    Están acosando a los latinos, a los musulmanes…

    —(…) me entristece mucho escuchar eso. Y les digo: ¡párenla! Si ayuda, lo digo directo a la cámara: ¡párenla!

    Durante la campaña, usted usó mucho Twitter para transmitir sus mensajes. Cuando sea presidente, ¿usted va a estar tuiteando cada vez que algo lo enoje?

    —Es una forma moderna de comunicación. Entre Facebook, Twitter e Instagram tengo 28 millones de personas. ¡28 millones!

    ¿Así que va a seguir haciéndolo?

    —Es una tremenda forma de comunicación. Solo ayer me siguieron 100.000 personas más. No estoy diciendo que amo esto, pero efectivamente permite que el mensaje llegue. Cuando usted difunda una mala historia sobre mí, o una historia inexacta, o cuando alguien en otra cadena de TV lo haga, tengo un método para responder. Eso es muy duro.

    ¿Va a pedir que un fiscal especial investigue a Hillary Clinton por el tema de sus correos electrónicos? ¿Va a tratar, como se lo dijo en la cara, de ponerla presa?

    —Bueno, le voy a decir lo que voy a hacer. Siento que me voy a enfocar en los trabajos para los estadounidenses, en el sistema de salud, en las fronteras y en una gran ley para la inmigración. Y con todo eso, enderezar el rumbo del país.

    Usted la llamó “falsa Hillary”, dijo que la quería en la cárcel…

    —(…) ella hizo algunas cosas malas.

    Lo sé. ¿Pero un fiscal especial?

    —Yo no quiero lastimar a los Clinton. No quiero herirlos. Son buena gente. Y le daré una respuesta definitiva la próxima vez que hagamos “60 Minutos” juntos.

    ¿Va a pedir la renuncia del director del FBI, James Comey?

    —No voy a hacer comentarios sobre eso todavía. Aún no tomé una decisión. Lo respeto mucho a él y al FBI. Ha habido muchas filtraciones, sin ninguna duda. Pero me gustaría hablar con él y verlo. Es un momento difícil para él. Y me gustaría hablar con él antes de responder a su pregunta.

    Suena como que no está seguro.

    —No estoy seguro. Quiero ver. Él puede haber tenido muy buenas razones para hacer lo que hizo.

    ¿Va a liberar la información sobre el pago de sus impuestos?

    —En el momento apropiado lo haré. Pero ahora mismo estoy bajo la auditoría de rutina. A nadie le importa. A los únicos que les importa es a usted y a poca gente que ha hecho esa pregunta. Obviamente, al público no le importaba porque gané la elección muy fácilmente.

    ¿Sigue creyendo que el sistema (electoral) está mal?

    —Bueno, yo gané con el Colegio Electoral. Algunos lugares donde se vota es un desastre. Parte del sistema lo es. Y no voy a cambiar mi modo de ver porque gané. Yo lo veo con los simples votos. O sea, si usted saca 100 millones de votos y otro saca 90 millones, usted debería ganar. Pero tenemos el Colegio Electoral, que debe tener sus cosas buenas, pero es un sistema diferente. Respeto al sistema pero no estoy de acuerdo.

    ¿Va a tomarse vacaciones?

    —Hay demasiado trabajo para hacer. Estamos bajando los impuestos, estamos ocupándonos del sistema de salud. Así que no creo que haya mucho espacio para vacaciones.

    ¿Va a cobrar el salario del presidente?

    —Nunca hablé sobre esto, pero la respuesta es no. Por ley tengo que cobrar un dólar. Así que voy a cobrar un dólar por año. Ni siquiera sé cuánto es. ¿Usted sabe cuánto es el salario del presidente?

    U$S 400.000.

    —No, no voy a cobrar el salario.

    ¿Qué dijeron los Bush cuando lo llamaron?

    —Fue muy interesante. Recibí una llamada de Bush padre, que es un hombre extraordinario. Y simplemente me dijo: “felicitaciones, fue una campaña asombrosa”. Y luego recibí una llamada de George y me dijo: “felicitaciones, fue grandioso”. Y usted sabe: era una situación difícil. Yo fui a la guerra con Jeb Bush. Y Jeb es una persona amable, pero la campaña fue bastante sucia. Yo quedé decepcionado por una cosa. Jeb firmó un documento contra mí y no sé cómo usted firma algo y después no lo honra. Fue una campaña muy áspera.

    Vuelvo a preguntar por lo que está ocurriendo en todo el país. Mucha gente tiene miedo. La población negra cree que son un objetivo. Y la musulmana está aterrada.

    —Creo que si eso está pasando, es horrible. Creo que ha sido fabricado por la prensa, francamente. Ellos toman cualquier incidente pequeño y aislado, y lo agrandan. Así es la prensa.

    Uno de los grupos que está expresando temor es el de los homosexuales, los transexuales…

    —(…) y sin embargo, yo los mencioné en la Convención Nacional del Partido Republicano. Todos dijeron “eso está muy bien”.

    Creo que lo que temen tiene que ver con el matrimonio igualitario. ¿Usted apoya el matrimonio igualitario?

    —Es irrelevante porque ya está resuelto. Es la ley. Fue resuelto por la Suprema Corte. Ya está.

    Así que si usted nombra a un juez que…

    —(…) ya está. La Suprema Corte ya se pronunció a favor. Y yo estoy bien con eso.

    Hay quienes critican su temperamento. ¿Va a bajar las revoluciones cuando sea presidente?

    —Ellos gastaron 1.000 millones de dólares contra mí para trabajar sobre la palabra “temperamento”. Y creyeron que, utilizando lo del temperamento contra mí, podían ganar la elección. Obviamente, no funcionó, porque yo estoy acá y ellos no. Y yo creo que mi mejor activo es mi temperamento porque yo tengo un temperamento, donde ganamos y vamos a comenzar a ganar otra vez. Vamos a ganar en materia comercial, en cuanto a la frontera y vamos a golpear al Estado Islámico.

    Usted dijo que va a destrozar al Estado Islámico. ¿Cómo lo va a hacer?

    —Yo no digo eso. No voy a anunciar cuatro meses antes si vamos a ir a pelear a Mosul porque así fue y los líderes del Estado Islámico se fueron. ¿Por qué tendría que decirle a usted eso?

    ¿Va a poner soldados en la tierra?

    —No le voy a decir nada. Porque no les quiero decir nada a ellos.

    ¿Y el pueblo norteamericano?

    —Yo quiero hacer el trabajo. Tenemos grandes generales.

    Usted dijo que sabía más que los generales sobre el Estado Islámico.

    —Bueno, voy a ser honesto con usted. Probablemente sé más acerca de cómo hacer el trabajo. Porque mire lo que han hecho hasta ahora. No han hecho el trabajo. Puede ser un problema de liderazgo, puede ser otra cosa. ¿Quién sabe? Todo lo que puedo decirle es que vamos a eliminar al Estado Islámico.

    ¿La campaña dañó la marca Trump?

    —¿A quién le importa? Ahora estamos en la gran liga. Es nuestro país. A nuestro país le está yendo mal. Nosotros vamos a salvar nuestro país. No me importa nada si mis hoteles se ocupan o no. Es nada comparado con lo que estamos haciendo. El sistema de salud, hacer que la gente esté mejor. Es injusto lo que le ha pasado a la gente de nuestro país y vamos a cambiar eso. Tan simple como eso.

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