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En el marco de un intercambio entre dos lectores de Búsqueda respecto a la conveniencia del desarrollo de la hidrovía del río Uruguay en el espacio de Cartas al director, un empresario de la construcción denunció haber recibido un pedido de soborno de parte de funcionarios del Ministerio de Transporte como condición para habilitar un proyecto portuario. El empresario es el ingeniero José Martín Zorrilla, dueño de la constructora Santa María, y el episodio tuvo lugar durante el gobierno de José Mujica.
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Según su relato, por esos años su compañía estaba trabajando para la empresa italiana Ghella y el BEPFA Bank de Alemania en una iniciativa privada para la construcción de un puerto de aguas profundas en la boca del Río de la Plata. El análisis previo daba como resultado que el proyecto era viable económica, técnica, ambiental y socialmente. Sin embargo, terminó quedando por el camino.
“Esta iniciativa se frustró cuando autoridades del ministerio (de Transporte) nos solicitaron un soborno para aprobar el proyecto, que desde el punto de vista técnico era inobjetable. Tanto Ghella como nosotros acordamos que no eran los tiempos, debería esperarse por un gobierno serio para hacerlo. Una oportunidad perdida”, escribió.