“Llegó al poder amparado en el mito de su padre. Lo cobijaron sus excamaradas de armas. La mediocridad y la codicia lo corrompieron. Terminó sepultado”.
“Llegó al poder amparado en el mito de su padre. Lo cobijaron sus excamaradas de armas. La mediocridad y la codicia lo corrompieron. Terminó sepultado”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAdecuado epitafio para la tumba política del exvicepresidente Raúl Sendic. ¿Qué menos? Es el gobernante de mayor rango en la historia uruguaya procesado por corrupción. Se terminó. El martes 11 el Tribunal de Apelaciones de 4to turno confirmó su procesamiento, y el sábado 15 el Plenario del Frente Amplio lo inhabilitó para ser candidato en las próximas elecciones.
Una decisión generosa y cobarde. Debió ser expulsado por violar la ley y los principios éticos de un partido que desde siempre hace gárgaras de ser el único que los defiende y el que lidera el combate contra la corrupción.
La prohibición —al igual que a su segundo, el senador Leonardo De León— solo lo inhibe para ser candidato en las elecciones. Igual entierra su futuro. Su sector, la Lista 711, está en vías de extinción y en grupos su presencia quema. Un futuro tenebroso porque aún cuando el Frente Amplio ganara las elecciones nadie se atrevería a ofrecerle un cargo de confianza. Ni siquiera de portero con glamour. Aunque nunca falta un roto para un descosido, cada vez hay menos dispuestos a inmolarse.
Los jueces Luis Charles, Angel Cal y Gabriela Merialdo confirmaron los delitos de abuso de funciones y peculado que había tipificado la jueza del Crimen Organizado Beatriz Larrieu. Ahora vendrá la condena. Podrá apelar. Inútil. Cuando cuatro jueces y un fiscal, Luis Pacheco, coinciden sin fisuras, no hay vuelta que darle.
Desde que falsificó el título cubano de licenciado en genética humana y firmó documentos oficiales, arrinconado renunció en setiembre de 2017. Un papelón histórico. Traicionó su pasado, a todos los ciudadanos y especialmente a quienes lo votaron. Nadie de su partido le pidió que se fuera. No le cortaron la mano cuando la sacó de la lata. Por el contrario, lo sostuvieron en puestos de responsabilidad. Antepusieron los intereses partidarios al interés general y a la ley.
Anunció que seguirá militando en el Frente Amplio. ¡Vaya estrategia! Olvida que el fantasma de la corrupción lo sobrevolará siempre.
Mucho se ha dicho sobre los avatares de “Raulito”. El vértigo noticioso y las redes sociales suelen desvanecerlos. Por eso, para terminar es bueno hacer un repaso sintético sobre opiniones y principios vinculados:
“En un gobierno del Frente Amplio podemos equivocarnos, podemos meter la pata, pero no la mano en la lata; y si la metemos, se la cortamos”. (Candidato Tabaré Vázquez, campaña electoral de 2004. Lo reiteró en marzo de 2017 en un discurso al celebrar dos años de gobierno).
Sendic es objeto “del bullying más fantástico que haya visto”. (Presidente Tabaré Vázquez en una defensa pública del exvicepresidente, setiembre de 2017).
“Yo ví el título de Sendic”. (Senadora Lucía Topolansky, agosto de 2016).
“Me equivoqué cuando dije que había visto el título de Sendic. Seguro cometí un error, porque me guíe por papeles que él me dio. Pero me tiene sin cuidado eso no me importa”, vicepresidenta Lucía Topolanski, mayo de 2018.
“¿Lo mato porque compró un short a una visita extranjera?”(Expresidente José Mujica, setiembre de 2017).
“La corrupción es un triunfo pleno del egoísmo. Es una alteración indebida en la toma de decisiones, pero no es una novedad contemporánea, es tan vieja como el mundo”. (Expresidente José Mujica en una conferencia sobre la lucha contra la corrupción, Panamá, noviembre de 2017).
“La actuación del compañero (¿compañero?) Sendic en estos hechos compromete su responsabilidad ética y política, con incumplimiento reiterado de normas de control. El Tribunal no llega a esta conclusión por un criterio minucioso de reprobación de cualquier acto irregular puntual. El cuadro general que presentan los actos reseñados del compañero Sendic no deja dudas de un modo de proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos (…) Agravan lo anterior la especial responsabilidad que le imponía la condición de la Presidencia del Directorio de Ancap, y también la forma en que el compañero Sendic ha respondido públicamente a los cuestionamientos de su conducta”. (Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio, setiembre de 2017).
Los jefes de Estado y de gobierno de América Latina (Vázquez incluido) suscribieron en Perú un compromiso de gobernabilidad democrática contra la corrupción “para el fortalecimiento democrático y el Estado de derecho en nuestros países”, en abril de 2018.
“El ‘caso Sendic’ fue una bola de nieve. Arranca con lo del título, que se resolvía pidiendo disculpas en el momento, le darían palo un día o dos, pero el Frente lo blindó, se abroqueló detrás de él, llegó a tener el voto unánime del Plenario respaldándolo, se dijo que era un complot de la prensa..., la historia demostró que el hombre había mentido, y detrás de esa mentira arrastró a todo el Frente. Ahora pueden hacer lo que quieran, que el daño ya está hecho” (Richard Read, Montevideo Portal, diciembre de 2018).
“Se han reunido elementos de convicción suficientes respecto de Raúl Fernando Sendic Rodríguez, que permiten vincularlo prima facie a un proceso penal por un delito de abuso innominado de funciones, en régimen de reiteración real, con reiterados delitos de peculado en calidad de autor” (Sentencia Nº 562 del Tribunal de Apelaciones en lo penal de 4to turno, diciembre de 2018).
“Se entiende que la actuación de Sendic Rodríguez al respecto fue claramente arbitraria y abusiva, adecuándose típicamente a lo previsto en el Art. 162 del Código Penal, no siendo de recibo los agravios del apelante pretendiendo la revocación de la imputación formulada. En efecto, tal como se expresó de la relación de hechos semiplenamente probados, resulta que Sendic Rodríguez por sí y ante sí, prescindiendo de todo asesoramiento o consulta previa, resolvió una contratación con un intermediario que luego fue desplazado, para posteriormente con la situación consumada pretender su aprobación por el Directorio de Ancap” (Sentencia Nº 562 del Tribunal de Apelaciones en lo penal de 4to turno).
“Se extralimitó arbitrariamente en el ejercicio de sus funciones en el caso que se le imputó. En cuanto al delito de peculado, resulta acreditado en principio y sin perjuicio de ulterioridades, que se apropió de dinero que estaba en posesión por razón de su cargo, perteneciente al Estado, en beneficio personal. Ello por los gastos que hizo con la tarjeta corporativa de Ancap, respecto a los cuales sólo justificó uno por US$ 138” (Sentencia Nº 562 del Tribunal de Apelaciones en lo penal de 4to turno).