En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El domingo 1º de mayo, Fortunato había seguido en directo la transmisión del acto del PIT-CNT. La temática de los discursos y, sobre todo, la elocuencia de los expositores le habían impresionado mucho. A tal punto que, pasados unos días, todavía seguía hablando del tema en la mesa a la hora de la cena.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Los hijos optaban por levantarse de la mesa, aludiendo a que o bien se iban a tomar una cerveza con unos amigos o bien se iban a estudiar un rato antes de irse a dormir. Pero no le bancaban el lamento borincano. La única que se lo llevaba era su sufrida esposa, que si bien se quedaba en la mesa, la mitad del quejoso discurso le entraba por un oído y le salía por la nariz, porque ni al otro oído le llegaba.
—No puede ser que estos tipos vivan protestando y quejándose —decía reiteradamente el Fortu—, deberían armar una murga y llamarla La Reina de la Queja —agregaba, con un juego de palabras tan viejo como gastado.
Terminó de cenar y se fue frente a la tele a ver el informativo de cierre. Cansado y con su copita de vino (la segunda) a medio consumir.
El tema del noticiero seguía siendo la estrella de la semana: el rechazo del PIT-CNT a la propuesta del gobierno de aumentar los salarios públicos y las jubilaciones, el rechazo a la reforma de la seguridad social, un proyecto de ley que aún duerme en el tintero (y quién sabe por cuánto tiempo más seguirá con la cabeza en la almohada) y toda la retahíla de pedidos, planteos de rebajas impositivas y todo lo que ya tooodos sabemos.
En eso, cuando a Fortunato ya se le empezaban a cerrar los ojos y se le acababa el vino, el informativista lanzó al aire un tema inesperado.
—Acaba de llegarnos la noticia de que la cúpula de la oposición se reúne de urgencia en la sede central del Frente Amplio —dijo el periodista—, aparentemente hay noticias de última hora, les estaremos informando.
Tras lo cual las imágenes mostraban a los principales dirigentes pitceneamplistas llegando muy apurados al encuentro, sin formular declaraciones.
—Todo parece girar en torno a una carpeta que le habría llegado inesperadamente al presidente del FA a través de la secretaria del expresidente de la Ursec, el doctor Centolla, quien le habría pedido a su hábil asistente que se la entregara a don Fernando, porque él ya no la podría seguir guardando ante la inminencia de su traslado a un establecimiento de reclusión. Se trataría de una serie de proyectos del actual gobierno que Centolla habría sustraído del escritorio de su sucesora en la Ursec, antes de huir con destino desconocido, en los primeros días siguientes al cambio de gobierno, hace dos años.
Fortunato se restregaba los ojos pensando si aquello era cierto o, como de costumbre, ya estaba soñando.
Los periodistas presentes habían sido autorizados a presenciar el acto, por lo cual, la transmisión siguió en directo.
—Aparentemente, según estos apuntes que surgen de la carpeta —decía un importante dirigente opositor, a quien le habían dado el grueso legajo—, el gobierno tiene pensado invertir 240 millones de dólares en la construcción de Gas Sayago y reflotar el proyecto minero de Aratirí, según surge de estas notas y de los informes que las acompañan —señalaba el dirigente.
“Esto simplemente no puede ser posible”, razonaba entre las nubes del sueño el pobre Fortunato, pero eso era lo que él creía estar escuchando.
—Y hay más, compañeros —dijo el relator, pasando hoja tras hoja de aquel conjunto de informes y expedientes fotocopiados que obraban en sus manos.
Acto seguido, dio lectura a algo intitulado Proyecto para la construcción de un puerto de aguas profundas, en el cual se especulaba acerca de la posible ubicación geográfica del innovador emprendimiento, posiblemente en las costas del Departamento de Rocha.
—Y esto no es todo, compañeros, aquí hay muchos otros datos de interés que aparentemente están en los planes de este gobierno neoliberal, capitalista y retrógrado —prosiguió. Tras lo cual, leyó un memorándum en el que se detallaban los planes de reflotar Fripur y Envidrio con el fin de aumentar las opciones laborales en estos tiempos de desempleo y de crisis.
Y la cosa siguió por ese camino. Hay proyectos para reflotar Pluna y además de revivir a Alas-U de manera de aumentar la conectividad aérea en la región ahora que los tiempos del turismo retoman fuerza y son tan necesarios para el país.
El desconcierto reinaba en la sala y los murmullos de los asistentes permitían comprobar que la sorpresa era más grande de lo esperado.
—Sugiero que pasemos a un cuarto intermedio y nos convoquemos para estudiar esto con calma y moderación —propuso uno de los asistentes.
En eso, al presidente Pereira le llegó un mensaje de WhatsApp, el cual procedió a leer en voz alta. Este provenía de la misma secretaria que le había entregado la carpeta y le informaba que se había equivocado de carpeta, que en realidad esta que ella le había hecho llegar contenía muchos de los planes de los gobiernos anteriores. Le decía además que la otra carpeta, que ella tenía ahora en sus manos, tampoco contenía planes del actual gobierno, sino una serie de informes y planes de la Ursec de los tiempos de Centolla, que ella debía ahora pasar urgentemente por la picadora de papeles, y que le pedía mil disculpas por el error.
La sesión terminó abruptamente y el noticiero se disculpó a su vez con los telespectadores por el papelón que acababan de emitir en directo.
Fortunato ni siquiera atinó a comentarle a su esposa lo que creía haber visto y oído. Se marchó directo a la cucha, con más dolor de cabeza que el que le había causado el vino.