La última encuesta de Equipos divulgada esta semana en Canal 10 concluyó que la intención de voto del Frente Amplio es de 41%, el Partido Nacional recoge 23%, el Partido Colorado 15% y el Partido Independiente 2%. En tanto, 16% se declara indeciso. A comienzos de noviembre, Cifra había difundido una encuesta en la que la izquierda tiene 36%, el Partido Nacional 20%, el Partido Colorado 17%, el Partido Independiente 3%, mientras que el rubro “no sabe o no contesta” alcanza 22%.
En ese programa, el investigador del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República Adolfo Garcé señaló a su vez que si Vázquez es candidato deberá hacer, “por primera vez en la historia”, una campaña “contra el clima de opinión pública en materia de seguridad. La gente quiere pena de muerte para los menores. Eso deprime un poco su alta probabilidad (de ganar), un poquito”.
La semana pasada, Garcé escribió una columna de opinión en el diario “El Observador” en la cual señaló que “gobernar cuesta votos”. El propio Frente Amplio, pese a obtener la mayoría parlamentaria en 2004 y en 2009, cayó en electorado: del 51,7% al 47,96%. El politólogo repasó la historia electoral del país desde poco antes de mediados del siglo XX hasta la última elección, y encontró que “el partido de gobierno pierde en promedio siete puntos porcentuales durante su gestión”. Encontró dos excepciones: la primera durante el gobierno colorado en el lapso 1947-1950, cuando creció casi cinco puntos, y la segunda al finalizar el segundo gobierno de Julio María Sanguinetti (1995-2000), cuando aumentó un punto.
Sin mayoría.
Con este panorama González y Garcé analizaron qué puede pasar si la izquierda no alcanza la mayoría parlamentaria. En los últimos 70 años, en siete casos el partido que llegó al gobierno obtuvo la mayoría parlamentaria: los colorados en 1942, 1950, 1954 y 1966, el Partido Nacional en 1958 y el Frente Amplio en 2004 y 2009.
“No se generaría un problema grave” por gobernar sin mayoría, aseguró el director de Cifra. “En lo inmediato porque Vázquez es un gran baqueano, hábil, tiene con quién negociar”, argumentó.
“El país —consideró— está evolucionando hacia una situación en la que en las grandes cosas pensamos lo mismo”, como por ejemplo en inversión extranjera, educación e inseguridad.
Garcé, en tanto, sostuvo: el hecho de que “el presidente, y sobre todo Vázquez, esté en minoría tiene un lado muy positivo, que es que te bajás del caballo y negociás con la oposición y no legislás a las corridas”.
El director de Cifra subrayó que una cosa es cuando Mujica “dice que no puede con la educación porque su gente no se la lleva”, lo que “suena feo”, y otra es “si dice que no puede porque no tiene mayoría propia”.
González opinó que, si le toca gobernar, Vázquez se encontrará con “muchas heridas curadas, con mucho menos daño. Un país mucho más fácil de encarar, porque todas las grandes mayorías piensan lo mismo en última instancia”, y añadió: ”Sea quien sea el próximo presidente, soy moderadamente optimista”.
Mientras, el director de Factum, Oscar Bottinelli, declaró en radio Monte Carlo el viernes 16 que en la actualidad el país está ante una “elección abierta” con “resultado incierto”. “Pero lo más importante —acotó— es que no solo es incierto si hay presidente en primera vuelta o hay balotaje, sino algo que quizás resulte más profundo: si el Uruguay seguiría contando con un gobierno con mayoría parlamentaria propia, de su propio partido, o se volvería al esquema anterior de un gobierno que tiene que hacer acuerdos con otros para armar una mayoría parlamentaria. (...) Sin mayoría propia la negociación es una necesidad. Debe constituirse una mayoría. Y esa construcción obliga a conversar, dialogar, buscar entendimientos”.
Negociar.
Cambiar la lógica de negociación en caso de que el Frente Amplio no tenga la mayoría parlamentaria es uno de los escenarios que se plantean legisladores consultados por Búsqueda.
El senador Rafael Michelini (Frente Líber Seregni) dijo que si la “ciudadanía no le diera al Frente Amplio la mayoría que lo respaldó hasta ahora, sin duda que el proyecto que ha dado tantos beneficios y prosperidad no estaría a pleno”.
“Creo que el Uruguay debería tener un nuevo gobierno frenteamplista con mayoría parlamentaria para seguir profundizando los cambios. Todo lo otro lo que hace es volver al país del clientelismo y del retraso”, añadió. De no ganar con mayoría, se daría un “parate en lo que significa el empuje económico y social” del país.
Por su parte, Ernesto Agazzi (Espacio 609), dijo que todos los partidos compiten para “ganar las elecciones, obtener el Poder Ejecutivo y tener mayoría en las cámaras”.
“En el Uruguay institucional hay muchos casos de partidos que ganaron las elecciones y no tenían mayoría parlamentaria. Cuando se dé eso haremos lo mismo que hicieron los partidos que estuvieron en esa situación: hubo muchos gobiernos que tuvieron que hacer alianzas electorales. Es lo más común en América Latina”, manifestó.
También comentó que el Frente Amplio tiene la “particularidad” de que en todos sus proyectos debe “negociar adentro” de su estructura, lo que “a veces lleva tanto tiempo como la negociación interpartidaria”.
Para el legislador, la izquierda debe “mejorar” su “diálogo con las organizaciones de la sociedad”.
Desde la oposición, el senador Ope Pasquet (Vamos Uruguay) evaluó que si el Frente Amplio no obtiene la mayoría se verá “obligado a negociar con la oposición, cosa que hoy no hace”. De todas formas aclaró: “Nosotros no estamos trabajando para quitarle la mayoría al Frente Amplio, estamos trabajando para ganar la Presidencia”.
Sin mayoría, la izquierda deberá negociar en el Parlamento, hacer “concesiones para obtener los votos que respalden los proyectos de ley que quieran impulsar y asumir las responsabilidades políticas en el Ejecutivo. De esta manera, los ministros estarían expuestos a que las declaraciones de las cámaras sean de insatisfacción”, razonó.
Pasquet estimó que el relacionamiento sería “más complejo” porque “hoy hacen lo que quieren”.
A la vez, Pasquet dijo que la oposición cambiaría su rol: “Hoy, votemos lo que votemos, se va a hacer lo que la mayoría disponga, pero si mañana hay cosas que no salen en función de lo que votemos, tendremos otra responsabilidad en nuestros hombros”.
Por su parte, el senador Gustavo Penadés (Unidad Nacional) valoró que el hecho de que el próximo partido de gobierno no tenga mayoría “no es grave”. Sin perjuicio de ello, en caso de que ganara el Frente Amplio, sostuvo, su situación se “complicaría”. “El Frente Amplio cuando logra un acuerdo adentro después no puede modificarlo ni medio centímetro. Les cuesta más la negociación hacia adentro que la negociación con la oposición”, opinó.
Penadés puntualizó que hay “margen para negociar” entre los partidos. A la vez, dijo que esta nueva situación expondría a los partidos de oposición a una “situación delicada”. “¿Ante la situación del gobierno del Frente Amplio de constituir gobierno de coalición, qué hacemos? ¿Ese gobierno sería de coparticipación en el Poder Ejecutivo? Si es así —adelantó— ese debate adentro de los partidos tradicionales será un debate bastante complicado”.