Si bien el dólar en el mercado local intercala días al alza y a la baja, las últimas jornadas predominó una tónica vendedora entre los agentes. Su precio se ubicó en los menores niveles desde el inicio de 2016.
Si bien el dólar en el mercado local intercala días al alza y a la baja, las últimas jornadas predominó una tónica vendedora entre los agentes. Su precio se ubicó en los menores niveles desde el inicio de 2016.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAyer miércoles 13 se produjo una ligera valorización de la divisa, que se negoció en promedio a $ 30,292 entre las instituciones financieras, informó el Banco Central (BCU); eso surgió de una operativa de algo menos de U$S 18 millones en la Bolsa Electrónica de Valores. Pero el precio hacia el final de la jornada fue algo mayor a esa media, por lo que se espera que al retomarse la operativa —después del paro general de hoy jueves 14— muestre una tendencia a subir, comentaron agentes consultados por Búsqueda.
Desde el comienzo de junio la cotización había entrado en una “franja” de entre $ 30,5 y $ 31. Sin embargo, en las últimas jornadas el tipo de cambio abandonó ese rango y descendió.
Los operadores explicaron que si bien las expectativas son de que el dólar se fortalecerá en lo que resta del año, en las últimas semanas incidió la incertidumbre financiera producida por el brexit —el referéndum que abrió la puerta para la salida del Reino Unido de la Unión Europea. En mercados como Brasil y la zona de influencia del euro, la divisa también bajó de precio.
La pizarra al público que fija el Banco República reflejó esa mayor incertidumbre al ampliar la diferencia entre la cotización de compra y venta (a $ 1,25); las puntas quedaron ayer en $ 29,65 y $ 30,90, respectivamente.
Al empezar el año operadores del mercado financiero, analistas económicos y también el gobierno auguraban un dólar que se iría valorizando —algunas estimaciones hablaban de un aumento de 15% para todo 2016—, pero en la primera mitad sólo acumuló una suba de 2,4%.
Si bien el panorama no indica que en las próximas semanas vaya a haber una valorización muy significativa, según los agentes financieros, la mayoría de las instituciones locales mantienen sus proyecciones para fin de año en más de $ 35.
Dos de los bancos más grandes de la plaza prevén que la divisa valga $ 35 y $ 35,2 al cierre de diciembre, de acuerdo con consultas realizadas por Búsqueda. En una de las AFAP con más afiliados la proyección es de $ 33, mientras que una empresa financiera de las mayores del mercado de valores local estima $ 34 a fin de 2016.
El Poder Ejecutivo, al elaborar el proyecto de Rendición de Cuentas de 2015, indicó que espera un valor del dólar 17,6% mayor que el de un año atrás, en el entorno de los $ 35,2.
También la encuesta de expectativas que realiza mensualmente el BCU entre analistas privados (una AFAP, una consultora económica, dos bancos y un instituto de investigación universitaria) arrojó en junio una mediana de $ 34,8 para fin de 2016.
En una comparación con 28 de los principales mercados mundiales, durante el primer semestre de 2016 Uruguay fue el sexto con mayor aumento en el tipo de cambio (ver cuadro). El ranking lo encabeza Venezuela y le sigue Argentina, países en los que hubo ajustes en los mercados cambiarios con efectos fuertes en las cotizaciones. En tercer lugar figura Inglaterra, que luego de la decisión de abandonar la Unión Europea tuvo un salto en su tipo de cambio (antes del brexit el aumento había sido menor a 5%).
A pesar de que las expectativas eran de un dólar más fuerte en todo el mundo, esa idea se comenzó a diluir en los últimos meses. De hecho, en 20 de las 28 economías tuvo una baja en el primer semestre. Brasil se encuentra en el fondo del ranking, con una cotización del dólar que cayó fuertemente desde el inicio del año.
Esa evolución de las monedas domésticas frente al dólar incide, junto con los precios internos, en la competitividad comercial de los países.
El Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU resolvió el jueves 7 establecer una meta indicativa más baja para el crecimiento promedio de los medios de pago: para julio-setiembre es de 1% a 3% respecto al mismo período de 2015. Para trimestres anteriores el rango era más alto (4%-6%), pero el aumento de los agregados monetarios venía siendo “prácticamente nulo, notoriamente por debajo de la pauta indicativa anunciada en la instancia precedente”, señaló en un comunicado.
El agregado definido como referencia por el BCU es la suma de la emisión de dinero en poder del público, los depósitos a la vista y las cajas de ahorro en el sistema bancario en pesos.
El crecimiento más modesto de los medios de pago, así como “la menor presión por el lado de la demanda debido al enlentecimiento de la economía, deberían llevar a la economía a una senda gradual de convergencia hacia el rango meta de inflación en el horizonte de política, sin generar efectos indeseados sobre el nivel de actividad y el empleo”, añadió. Dicho rango para el horizonte de los próximos 24 meses fue mantenido en 3%-7% anual.