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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEstá muy lejos de existir unanimidad de pareceres en el Uruguay como en casi todos los países, con respecto al establecimiento de la obligatoriedad de vacunarse contra el Covid-19.
En el terreno de los hechos, naturalmente, el problema es harto opinable. Ello, en razón de que se trata de vacunas elaboradas a toda velocidad, en mérito de la pandemia que azota al mundo entero y de que algunas vacunas parecen tener una efectividad que supera el 90%, mientras que otras apenas alcanzan al 50%. Sin embargo, parece evidente la conveniencia de vacunar si nos atenemos al ejemplo dado por Israel, que es el único país que ya ha vacunado en forma masiva y ha logrado una sustancial disminución del porcentaje de personas afectadas por esta enfermedad.
En el terreno normativo, en que lo jurídico está por encima de lo político —diga lo que diga el publicitado charlatán José Mujica— lo primero que debe hacerse es leer “el librito”, como le llamaba Rivera a la Constitución y esta, en el inciso 2º de su artículo 44 dispone que “Todos los habitantes tienen el deber de cuidar su salud, así como el de asistirse en caso de enfermedad”(El subrayado me pertenece). Y si quienes habitamos en nuestro país tenemos dicho deber por imperio de la Carta, es evidente que el Parlamento debe sancionar una ley que todos los uruguayos debemos cumplir, concurriendo a vacunarnos contra el Covid-19, donde lo disponga el Ministerio de Salud Pública. Por otra parte, esta Secretaría de Estado ya estaba facultada a imponer la vacunación obligatoria para ciertas enfermedades, como se hizo con la BCG —vacuna contra la tuberculosis— lo que se verificó bajo el gobierno del Dr. Amézaga, así como la vacuna contra la poliomielitis, lo que se resolvió en 1955 cuando hubo una epidemia de esta enfermedad.
Con mucha mayor razón, entonces, se debe disponer la obligación por ley de la vacuna contra esta enfermedad, cuya pandemia ya ha causado terribles mortandades en Estados Unidos, México, Brasil y Argentina, en varias naciones europeas e ainda mais.
Gonzalo Aguirre Ramírez