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    jueves 13 de junio de 2024

    Vale tudo

    No es broma

    Como todos sabemos, el domingo en Brasil se juega la final entre Bolsonaro y Lula.

    Más de 220 millones de brasileiros colmarán el Gran Maracaná continental del territorio brasileño, en un cabeza a cabeza (duras, ambas, eso sí) con resultado incierto, por más que don Lula lleva unos puntitos de ventaja. Bueno, tantos puntitos como sea la encuesta que consultemos, porque Datafolha dice que Lula le lleva siete puntos y el IPEC dice que son solo tres puntos, aunque Luladata dice que Lula le lleva 25 puntos de ventaja a Bolsonaro, y Bolsopress, por su parte, afirma que Bolsonaro ganará con 38 puntos de ventaja sobre su adversario.

    Los debates de comienzo de la recta final fueron muy duros y violentos, pero estos últimos días previos a la votación han desbordado todas las expectativas.

    El episodio en el que un exdiputado de Bolsonaro, que estaba en prisión domiciliaria por haber injuriado a una alta magistrada del Tribunal Superior, recibió a balazos y lanzamiento de granadas a la policía que venía a buscarlo para llevarlo al Juzgado, es apenas una muestra menor. Al día siguiente, el candidato a vicepresidente de Lula escapó en Brasilia a un intento de secuestro por parte de una llamada “Brigada Patriótica de Desinfecçao de Comunistas Criminosos”. Una camioneta blindada llena de fornidos hombres encapuchados le cerró el paso al candidato lulista, disparando con metralletas al vehículo blindado de don Gerardo Alckmin, sin lastimar a nadie, y, tras una arriesgada maniobra, el chofer de Alckmin logró esquivar la emboscada. En el episodio, tras el intercambio de disparos entre ambos vehículos, quedaron muertos sobre la carretera seis ciudadanos brasileños que esperaban el ómnibus en una parada, y un quiosco de venta de refrescos resultó incendiado a causa de una granada que lanzaron los secuestradores, errándole al objetivo. El vendedor de refrescos también murió en la explosión.

    Lula declaró a la prensa que “los fascistas asesinos de Bolsonaro no se detienen, y el gobierno lo que intenta es amedrentar a los patriotas que liberarán a este desdichado país de la mafia criminal que manda hasta el domingo, cuando la libertad vuelva a reinar, el socialismo vuelva a gobernar, y estos desgraciados puedan ser juzgados y mandados a prisión”.

    La reacción de Bolsonaro fue algo diferente. Replicó a estas declaraciones de Lula diciendo que “nada tenemos nosotros que ver con este episodio, pero celebramos que haya ciudadanos honestos y patrióticos que procuran evitar que el comunismo gane las elecciones, utilizando medios que parecen algo violentos, y nosotros rechazamos la violencia, pero admiramos a quienes están dispuestos a arriesgar sus vidas por sacarnos de encima a estos gusanos populistas corruptos y ladrones que procuran devolver al Brasil a la asociación para delinquir del socialismo chavista continental”.

    En Belén do Pará, días atrás, grupos de encapuchados portando antorchas capturaron a un candidato a alcalde del partido de Lula, colgándolo de una palmera, a la que posteriormente incendiaron, incinerando también el cadáver del ahorcado. Ningún grupo político reclamó la autoría del trágico episodio, pero al día siguiente otro misterioso grupo de exaltados manifestantes enmascarados prendió fuego la sede local del partido del presidente Bolsonaro, tras haber fusilado a los 10 ciudadanos que mantenían una reunión de organización previa a la jornada electoral del domingo.

    La prensa se hace eco de estos trágicos episodios, demostrando una visión bien diferente según sea el origen de los comentarios. Por ejemplo, A Voz de Belén, semanario de orientación lulista, señala que “el atropello criminal que terminó con la vida de Airton Cerejeiro da Plantaçao” (N. de R.: Tal es el nombre del infortunado candidato a alcalde, ahorcado e incinerado) “muestra una vez más que la furia asesina de los fascistas gubernamentales no tiene límites, generando la repulsa colectiva de la población local. Eso justifica que, al día siguiente, el pueblo enojado y molesto haya procedido a incendiar un local y a tomar represalias muy duras con los presuntamente responsables de la tragedia de la noche anterior”.

    Por su parte, respecto a este mismo episodio, O Patriota Belenense, periódico local afín a la orientación de Bolsonaro, dijo que “la muerte del corrupto candidato a alcalde lulista demuestra que el pueblo no los quiere gobernando, y por eso recurren a acciones un tanto fuertes y, acaso, exageradas, canalizando su rechazo al retorno de los comunistas al poder en nuestra región y en nuestro país. Es comprensible, aunque no compartamos totalmente los medios empleados. En cambio, la patota mafiosa que incendió nuestra sede partidaria al día siguiente, asesinando a sangre fría a simples ciudadanos pacíficos que preparaban su trabajo para el domingo, exhibe la crueldad de los terroristas lulistas, probablemente entrenados en Cuba o en Nicaragua para matar a sangre fría a unos patriotas indefensos”.

    Ha trascendido asimismo que los servicios de inteligencia gubernamentales han logrado incautar una botella de Velho Barreiro envenenada con cianuro, que iba destinada a la casa presidencial, enviada por un supuesto “Comité de Apoyo a la Reelección del Presidente Bolsonaro”, cuyos integrantes, que fueron todos apresados y encarcelados, pertenecían al PT de Lula. Asimismo, miembros de la seguridad de Lula detuvieron en la puerta de la residencia del candidato a un ciudadano que portaba una caja de herramientas, y que pretendía ingresar para una supuesta reparación de una cañería, aduciendo que lo había llamado la esposa de Lula para tal fin. Se pudo comprobar que, entre las herramientas, el trabajador sanitario llevaba 10 escorpiones y una pequeña culebra venenosa, de cuya presencia no pudo dar explicaciones aceptables.

    Es de esperar que, tras el domingo, sea cual sea el resultado electoral, los brasucas bajen un cambio y se pongan de una vez a trabajar en paz y armonía.

    Humor
    2022-10-26T19:32:00